En Ecuador trabajadores independientes e informales se capacitan con metodología empresarial de OIT para recuperar sus medios de vida

600 trabajadores independientes e informales, jóvenes y adultos, nacionales y en movilidad humana, en 7 ciudades inician o mejoran sus negocios con metodología IMESUN, validada en más de 100 países.

Noticia | 16 de abril de 2021

Quito - De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), del total de personas con empleo, en diciembre de 2020, el 51,1% de estas trabajaban en la informalidad. La pandemia ha tenido un evidente efecto negativo en el mercado laboral, y sobre todo en el acceso al trabajo decente.

Con el objetivo de reducir el impacto de la pandemia en el ámbito laboral en Ecuador, la OIT puso en marcha un programa de formación con la metodología IMESUN, en las ciudades de Quito, Guayaquil, Cuenca, Manta, Santo Domingo, Loja y Machala. Este programa busca fortalecer las habilidades empresariales de hombres y mujeres, y asegurarles mejores oportunidades para crear y mejorar sus emprendimientos. Para muchos jóvenes en Ecuador, especialmente vulnerables a los efectos de la crisis de empleo, los pequeños y micro emprendimientos son las principales fuentes de trabajo e ingreso con las que cuentan. IMESUN los capacita para iniciar, recuperar o mejorar sus negocios actuales.


José Gregorio Lucas es un joven emprendedor venezolano (29 años) radicado en la provincia de El Oro. En su restaurante "Don Patacón", el menú incluye una gran variedad de productos elaborados a base de plátanos verdes, uno de los principales productos agrícolas de esa zona. "Nos enseñan desde la primera idea de negocio hasta todo el proceso que se debe seguir, incluyendo la parte financiera requerida", contó José Gregorio.

Como José Gregorio, alrededor de 600 trabajadores independientes e informales, jóvenes y adultos, nacionales y en movilidad humana, en las ciudades de Quito, Guayaquil, Cuenca, Manta, Santo Domingo, Loja y Machala, se beneficiaron del programa de capacitación que concluyó el 16 de diciembre de 2020, y que supuso un total de 52 cursos con facilitadores de esta metodología. Al momento, Ecuador ya cuenta con 25 formadores certificados y activamente involucrados en el proceso, los cuales permitirán consolidar el programa en el país.

Una vez creada y fortalecida la capacidad local para prestar servicios con la metodología IMESUN en el territorio, la siguiente etapa se enfoca en la institucionalización de esta iniciativa, de manera que se mantenga la sostenibilidad del programa, así como su adecuada gestión.

La metodología IMESUN de la OIT ya se ha implementado en más de 100 países, y ha logrado capacitar a más de 15 millones de potenciales emprendedores, impulsando así la creación de 9 millones de puestos de trabajo a nivel mundial.

En la ciudad de Manta, Marlin Barrera (28 años) inició, junto a su esposo, un emprendimiento enfocado en la elaboración de estructuras metálicas. "Aprendimos, paso a paso, como complementar nuestra idea de negocio: incluimos planes de comercialización, estudios de mercado y todos los elementos fundamentales que necesita un emprendedor", comenta Marlin, quien ha podido aplicar los conocimientos adquiridos a su negocio familiar.


Este esfuerzo por fortalecer los emprendimientos en el país ha sido impulsado por la OIT en Ecuador a través de sus proyectos para promover la expansión de la protección social para jóvenes en la informalidad y la integración económica de personas migrantes y refugiadas venezolanas con trabajo decente. Estos proyectos trabajan con sectores de la población especialmente afectadas por la crisis del mercado de trabajo provocada por la COVID-19.

El fortalecimiento de las capacidades y habilidades para el emprendimiento se acompaña de diversas acciones implementadas por OIT en Ecuador, que buscan promover el trabajo decente y expandir la protección social hacia los grupos de población más afectados por la crisis de la COVID-19. Encontrar caminos hacia la formalidad es un elemento esencial para la resiliencia ante una crisis económica y social, así como para lograr el desarrollo sostenible y una sociedad más equitativa.