Voices of Action - Trabajo infantil
Una biblioteca en Argentina protege a las niñas y niños del trabajo infantil en barrios desfavorecidos
Situada cerca de una zona de recuperación de residuos en José León Suárez, provincia de Buenos Aires, Argentina, una biblioteca comunitaria ofrece libros, cuidados y una alternativa segura a la calle y al trabajo infantil.
6 de febrero de 2026
BUENOS AIRES (OIT Noticias) – En José León Suárez, una zona del área metropolitana del Gran Buenos Aires marcada por la pobreza persistente y la vulnerabilidad social, muchas familias de bajos ingresos dependen de la recuperación de residuos o de actividades económicas en la economía informal para sobrevivir. En medio de estas dificultades, las niñas y niños pueden encontrar un espacio seguro de “libros y colores” en la Biblioteca Popular La Carcova.
“La biblioteca cumple múltiples funciones”, explica su fundador, Waldemar Cubilla. “Ofrece a las niños y niños un tránsito por la vida menos violento”.
Creada en 2012 tras la limpieza de un basural, la biblioteca se ha consolidado como un espacio dinámico de aprendizaje, juego y lectura. Con el tiempo se ha convertido en un punto de referencia comunitario para la educación y en una alternativa concreta al trabajo infantil.
Esta iniciativa se presenta en Between Books and Community Care, un cortometraje encargado por la Organización Internacional del Trabajo como parte de la serie mundial Voices of Action. La serie destaca el trabajo de periodistas que producen relatos impactantes sobre el trabajo infantil en todo el mundo y fue lanzada antes de la 6.ª Conferencia Mundial sobre la Eliminación del Trabajo Infantil, que se celebrará del 11 al 13 de febrero de 2026 en Marrakech, Marruecos.
El cortometraje, dirigido por la periodista Noelia Leiva, muestra cómo los espacios de educación y cuidado pueden constituir una estrategia integrada para prevenir el trabajo infantil y la explotación, articulando a las familias, las instituciones públicas, la sociedad civil y el sector privado.
Gracias a la articulación con la COPRETI (Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil) de Buenos Aires, la biblioteca funciona también como un Espacio de Primera Infancia (EPI), que brinda servicios de cuidado, educación, salud y acompañamiento en materia de género en barrios de bajos ingresos.
“Si las madres no trajeran a sus hijos e hijas aquí, tendrían que acompañarlas a trabajar, a los mercados callejeros o a ‘cirujear’. Muchas madres venden tortillas por la noche”, explica Yanina Benítez, coordinadora del Espacio de Primera Infancia Todo a su tiempo e integrante de la biblioteca.
“Nuestra demanda fundacional fue quitar horas al tiempo que las niñas y niños pasaban en la calle, en las esquinas o en el trabajo infantil. Necesitamos coordinarnos con el Estado, trabajar junto a las organizaciones e involucrar al sector privado para construir una alianza tripartita contra del trabajo infantil”, señala Gisela Péres, directora de la Biblioteca Popular La Carcova y fundadora del Espacio de Primera Infancia Todo a su tiempo.
“Para nosotros, la biblioteca es un espacio de cuidado, pero también de transformación, un compromiso con un futuro decente. Todos nuestros esfuerzos están orientados a garantizar que, en la adultez, nuestras niñas y niños conserven un buen recuerdo”, añade Waldemar Cubilla.
Reforzar la acción para hacer frente al trabajo infantil
En América Latina y el Caribe, se estima que 7,3 millones de niñas y niños se encuentran en situación de trabajo infantil. A nivel mundial, la cifra asciende a 138 millones, de los cuales más de la mitad realizan trabajos peligrosos que ponen en riesgo su salud, seguridad y desarrollo.
En este contexto, Argentina ha recibido reconocimiento internacional por su compromiso sostenido en la lucha contra el trabajo infantil. El país ratificó los convenios fundamentales de la OIT, a saber, el Convenio núm. 138 sobre la edad mínima de admisión al empleo en 1996 y el Convenio núm. 182 sobre las peores formas de trabajo infantil en 2001, estableciendo así normas esenciales para proteger a las niñas, niños y adolescentes frente a situaciones que menoscaban su pleno desarrollo y el ejercicio de sus derechos.
A pesar de los avances significativos en los marcos normativos e institucionales, el trabajo infantil persiste y sigue requiriendo intervenciones sostenidas y coordinadas. Según la Encuesta Nacional de Actividades de Niñas, Niños y Adolescentes (EANNA) de 2016, uno de cada diez niñas y niños por debajo de los 15 años de edad realiza algún tipo de trabajo, proporción que se duplica en las zonas rurales.
En respuesta, la OIT en Argentina continúa apoyando los esfuerzos del país para eliminar el trabajo infantil mediante la promoción de un enfoque integrado que articule los servicios de cuidado, la promoción del trabajo decente para los adultos, el fortalecimiento de las políticas de educación y cuidado, y el diálogo social entre los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores. El objetivo es claro: prevenir, abordar y eliminar el trabajo infantil, al tiempo que se promueve un trabajo seguro y regulado para los adolescentes.