Seguridad y salud en el trabajo
Fomentar una cultura de la seguridad en el sector de los invernaderos en el Líbano
Nuevas directrices y sesiones de sensibilización en el lugar de trabajo están ayudando a los fabricantes e instaladores de invernaderos a adoptar prácticas más seguras en todo el Líbano.
9 de enero de 2026
BEIRUT (OIT Noticias) – La rápida expansión de la agricultura en invernaderos en el Líbano ha generado nuevas oportunidades para los fabricantes locales y los equipos de instalación. Sin embargo, la mayoría de las estructuras son montadas por trabajadores informales o subcontratados que operan sin una orientación clara en materia de seguridad. Como resultado, fabricantes e instaladores informan de incidentes frecuentes derivados de prácticas de manipulación inseguras, una coordinación deficiente y la ausencia de medidas de seguridad y salud en el trabajo adaptadas a la construcción de invernaderos.
Las consultas de campo realizadas por la OIT en actividades de instalación de invernaderos pusieron de relieve lesiones frecuentes causadas por la caída de estructuras, el levantamiento inseguro de cargas, el uso inadecuado de herramientas y el acceso limitado a equipos de protección personal asequibles. Muchos trabajadores de instalación señalaron no haber recibido ninguna formación formal, mientras que los supervisores indicaron dificultades para hacer cumplir prácticas de seguridad en entornos donde las tareas se remuneran a destajo o se realizan bajo una fuerte presión de tiempo.
“Nunca nadie nos enseñó cómo evitar lesionarnos”, afirmó Mohamad Jaber, instalador de invernaderos.
En respuesta, el proyecto BOUZOUR de la OIT, financiado por la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Sida), elaboró directrices específicas sobre seguridad y salud en el trabajo para la instalación de invernaderos con el fin de mejorar la seguridad, sensibilizar a fabricantes e instaladores y promover el trabajo decente en el sector agrícola de los invernaderos. Las directrices se diseñaron mediante un proceso participativo que involucró a empresas agrícolas, fabricantes de invernaderos, equipos de instalación y especialistas en seguridad y salud en el trabajo, a fin de garantizar su carácter práctico y su pertinencia para las condiciones locales.
Orientaciones prácticas para una instalación más segura
Las consultas de campo y la interacción con los equipos de instalación revelaron que muchos instaladores consideran que lesiones como cortes, quemaduras y caídas son aspectos inevitables de su trabajo. Los supervisores a menudo carecen de procedimientos de referencia, y los equipos recurren con frecuencia a equipos improvisados o a técnicas de manipulación inseguras, en particular en el marco de acuerdos de pago a destajo.
Estos elementos sirvieron de base para la elaboración de las directrices de seguridad, que abarcan las principales etapas de la instalación de invernaderos, entre ellas la preparación del terreno, el levantamiento de cargas, el corte, el montaje de la estructura y la colocación del plástico. Las directrices traducen las observaciones de campo y las lecciones aprendidas en prácticas aplicables para fabricantes, instaladores y supervisores de instalación.
Aprender seguridad donde más importa: Formación en el lugar de trabajo
Para ayudar a los trabajadores a aplicar las directrices de seguridad y salud en el trabajo, el equipo de BOUZOUR llevó a cabo seis sesiones de sensibilización en el lugar de trabajo dirigidas a más de 75 trabajadores, incluidas 11 mujeres. Estas sesiones permitieron a los trabajadores identificar riesgos cotidianos y proponer soluciones prácticas. Los participantes reconocieron hábitos como sostener tornillos en la boca, retirar protectores de las amoladoras o subir por escaleras inestables, comportamientos que se convirtieron en puntos de partida para demostraciones prácticas.
Las sesiones de sensibilización en el lugar de trabajo también documentaron incidentes concretos que pusieron de relieve riesgos. En un caso, un trabajador produjo accidentalmente un corte en el abdomen de un compañero mientras recortaba el plástico; en otro, dos trabajadores quedaron atrapados bajo la lámina del invernadero hasta que fueron rescatados. Estos casos ilustran cómo una mejor planificación, un trabajo en equipo más sólido y medidas básicas de protección pueden prevenir lesiones graves.
“Ahora empiezo el trabajo comprobando que la escalera esté estable y asegurándome de que no haya nadie debajo de la estructura”, señaló el instalador Zein Alabidin.
Para muchos participantes, esta fue su primera orientación estructurada en materia de seguridad y salud en el trabajo. Los supervisores de instalación solicitaron que la formación incluyera pasos claros para la verificación de herramientas, la coordinación de los equipos y la atención a cuestiones que a menudo se pasan por alto, como la exposición al calor y los riesgos eléctricos.
De los accidentes a la sensibilización
Durante una de las sesiones de sensibilización, un joven instalador relató cómo se tragó accidentalmente un tornillo que sostenía en la boca, lo que requirió una cirugía de urgencia y dio lugar a un mes de pérdida de ingresos. El incidente se utilizó como estudio para identificar alternativas más seguras, como el uso de cinturones portaherramientas, una secuenciación más clara de las tareas, y el trabajo en parejas. Los trabajadores informaron de un cambio notable de mentalidad una vez comprendidas las consecuencias reales.
“Antes pensaba que la seguridad era opcional y que ralentizaba el trabajo, pero ahora vemos que ahorra tiempo cuando nadie resulta lesionado”, afirmó Haytham, uno de los instaladores.
Impacto inicial: Poner la seguridad en práctica
Al finalizar las sesiones de sensibilización en el lugar de trabajo, se observaron cambios visibles. Los trabajadores inspeccionaban las escaleras antes de usarlas, organizaban las herramientas de forma más sistemática y utilizaban guantes y equipos de protección personal básicos siempre que estaban disponibles. Los supervisores se comprometieron a realizar controles diarios de seguridad y a mantener botiquines de primeros auxilios en el lugar de trabajo. Varios fabricantes expresaron interés en integrar las nuevas directrices en sus procedimientos operativos estándar.
Esta intervención constituye un paso importante hacia la institucionalización de la seguridad en la industria de los invernaderos en el Líbano. Garantiza una mejor protección de los trabajadores que construyen infraestructuras agrícolas, al tiempo que apoya una producción alimentaria más sostenible.
“Antes pensábamos que la seguridad era un lujo. Ahora vemos que es lo que nos permite seguir trabajando”, afirmó Fatima Abdo, quien trabaja en la instalación de cubiertas de plástico.