IA y emprendimiento

Un asesor empresarial con IA en el bolsillo: lo que estamos aprendiendo del proyecto piloto SABY de la OIT

La OIT está llevando a cabo un proyecto piloto de SABY, un asesor empresarial basado en IA y accesible a través de WhatsApp, diseñado para ofrecer a los emprendedores apoyo práctico y continuo. Las primeras experiencias en África muestran cómo los emprendedores están utilizando la IA para resolver los retos cotidianos de sus empresas, desde mejorar el registro de la información y la gestión del personal hasta prepararse para acceder a los mercados de exportación.

15 de septiembre de 2026

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    Nadja Nutz
    Especialista técnico en sistemas de mercado inclusivos, Organización Internacional del Trabajo

Para un emprendedor que dirige una pequeña empresa, el asesoramiento suele resultar más útil justo en el momento en que surge un problema. ¿Cómo debería fijar el precio de este producto? ¿Debería contratar a otro trabajador? ¿Cómo puedo acercarme a un nuevo cliente? La formación empresarial puede proporcionar a los emprendedores los conocimientos necesarios para responder a este tipo de preguntas. Sin embargo, meses o años después de haber realizado un curso de formación, es posible que ya no recuerden todo lo aprendido, mientras que sus empresas y los retos a los que se enfrentan siguen evolucionando.

Este es precisamente el problema que SABY, el «SIYB AI Buddy for You», pretende abordar. Desarrollado por el Servicio de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYME) de la OIT en colaboración con el CIF-OIT, SABY es un asistente empresarial basado en IA al que los emprendedores pueden acceder a través de WhatsApp. Se basa en el conjunto completo de materiales de formación empresarial del programa Inicie y Mejore su Negocio (SIYB) de la OIT[1], así como en otros recursos pertinentes, para ofrecer orientación práctica a los emprendedores a medida que crean, desarrollan y hacen crecer sus negocios.

Es importante destacar que SABY está concebido para complementar, y no sustituir, la formación empresarial y los servicios de desarrollo empresarial prestados por personas. Su objetivo es facilitar el acceso a un apoyo continuado después de la formación y entre las interacciones con formadores o asesores. Además, está expresamente diseñado para utilizar cada interacción como una oportunidad para reforzar los conceptos y metodologías de IMESUN, en lugar de limitarse a ofrecer respuestas rápidas.

¿Por qué un asesor basado en IA en WhatsApp?

La elección de WhatsApp es deliberada. Muchas herramientas de IA obligan a los usuarios a buscar una nueva plataforma, crear una cuenta y aprender a utilizar una interfaz desconocida. Estas barreras, que pueden parecer pequeñas, son importantes, especialmente para los emprendedores con menores competencias digitales, sin acceso habitual a una computadora o que viven en zonas rurales o desatendidas.

SABY, en cambio, se acerca a los emprendedores en un espacio digital que muchos de ellos ya utilizan. Los usuarios simplemente tienen que añadir un contacto de WhatsApp e iniciar una conversación. SABY puede comprender el lenguaje informal, incluida la jerga y los errores tipográficos, y los usuarios pueden comunicarse mediante texto, notas de voz y fotografías. Esto abre posibilidades muy prácticas: pueden fotografiar la presentación de un producto y preguntar cómo mejorarla, enviar una nota de voz solicitando ayuda con las redes sociales o retomar una conversación anterior cuando surge un nuevo reto. La ambición es sencilla: hacer que el apoyo empresarial basado en IA resulte útil sin exigir primero a los emprendedores que se conviertan en expertos en inteligencia artificial.

Ejemplo de un emprendedor que utiliza SABY a través de WhatsApp para solicitar asesoramiento sobre una oportunidad de negocio.

SABY en acción: un abanico cada vez más amplio de conversaciones empresariales

SABY se introdujo inicialmente a través de formadores de IMESUN en el marco de un proyecto piloto centrado principalmente en Kenya. Sin embargo, como el acceso no estaba restringido geográficamente, su utilización se ha extendido de forma orgánica por África sin campañas específicas de difusión o promoción, una primera señal alentadora de la demanda de apoyo empresarial accesible y disponible cuando se necesita.

En julio de 2026, apenas cuatro meses después de su lanzamiento, 838 emprendedores habían utilizado SABY, generando más de 64.000 mensajes. Solo durante el mes de julio, 175 emprendedores estuvieron activos e intercambiaron 6.283 mensajes con la herramienta.

Sin embargo, las cifras por sí solas no cuentan la parte más interesante de la historia. Los informes mensuales muestran que muchos emprendedores recurren a SABY de manera repetida, intercambiando en ocasiones decenas o incluso cientos de mensajes y abordando distintos problemas empresariales a medida que cambian sus circunstancias.

Mejorar los registros y ampliar la estrategia de crecimiento en Kenya

Consideremos, por ejemplo, el caso de la administradora de dos gasolineras situadas cerca del asentamiento de refugiados de Kakuma, en el norte de Kenya. En mayo, utilizó SABY para pasar de un sistema informal de presentación de información mediante WhatsApp a un sistema estructurado de rendición de cuentas diaria. Juntos desarrollaron un libro de registro en Excel para registrar y conciliar las ventas de combustible de los surtidores con los pagos en efectivo, mediante M-Pesa, a crédito y los gastos. En repetidas ocasiones envió a SABY versiones de su trabajo para recibir comentarios mientras trataba de solucionar discrepancias en los registros.

Dos meses después, la conversación había avanzado. Ahora estaba trabajando para atraer a clientes institucionales mediante cuentas de combustible prepagadas. SABY la ayudó a estructurar una propuesta, analizar las responsabilidades del personal y elaborar un presupuesto de marketing. Para una promoción dirigida a los clientes, incluso utilizó SABY para redactar instrucciones destinadas a generar un cartel mediante IA, corrigiendo ella misma a la herramienta cuando la representación que había hecho de la vestimenta tradicional turkana no era precisa.

El ejemplo ilustra algo importante: la emprendedora no se limitaba a recibir una respuesta de la IA. La utilizaba de manera iterativa, cuestionándola, adaptando sus sugerencias y aplicando sus propios conocimientos sobre su mercado y su contexto.

De un objetivo de ventas a una negociación de exportación en Ghana

Un segundo ejemplo procede del norte de Ghana, donde una empresa dirigida por una mujer adquiere manteca de karité de productoras locales para suministrarla a empresas del sector cosmético. Con el objetivo de alcanzar unas ventas mensuales de 100 kilogramos, la emprendedora utilizó SABY para hacer un seguimiento de sus ventas y analizar estrategias de comercialización de prueba y aseguramiento de la calidad.

Después llegó su primera negociación de exportación con un comprador del Reino Unido. SABY la ayudó a revisar sistemáticamente la cotización: las mercancías, el precio y las condiciones de pago y entrega debían quedar claramente establecidos y por escrito. Cuando el comprador solicitó una certificación de calidad alimentaria de la que todavía no disponía, SABY le aconsejó que no prometiera más de lo que podía ofrecer, sino que propusiera el producto de calidad cosmética que sí estaba en condiciones de suministrar en ese momento, manteniendo al mismo tiempo la relación de cara al futuro.

Es precisamente aquí donde resulta especialmente valioso vincular el asesoramiento proporcionado por la IA con metodologías de emprendimiento consolidadas. SABY puede recurrir a los principios de IMESUN relativos al cálculo de costos, el marketing, el mantenimiento de registros, la gestión de las personas y otros aspectos de la gestión de una empresa, y traducirlos en orientaciones aplicables al problema concreto al que se enfrenta un emprendedor en un momento determinado.

Los primeros comentarios sugieren que los usuarios valoran este apoyo. Una emprendedora keniana le dijo a SABY: «Gracias por haberme convertido en una mejor empresaria». Otro emprendedor nigeriano calificó su ayuda de «un punto de inflexión».

El próximo reto: lograr que el asesoramiento basado en IA sea más local y contribuya al trabajo decente

Estas experiencias son prometedoras, pero SABY sigue encontrándose plenamente en fase piloto, y será importante continuar con las pruebas y evaluaciones para comprender cuándo resulta más útil el asesoramiento empresarial basado en IA, para quién y en qué condiciones. Uno de los próximos pasos importantes es la localización: pasar de la actual versión global a versiones específicas para cada país, que combinen las orientaciones de IMESUN con información pertinente para el entorno local de los emprendedores.

Por ejemplo, el trabajo que se está llevando a cabo en Jordania está adaptando SABY para que los emprendedores puedan recibir orientación sobre los servicios financieros y de desarrollo empresarial disponibles a nivel local, así como sobre las políticas y los requisitos normativos pertinentes y las vías para avanzar hacia la formalización de sus empresas. Esto también implica garantizar que los consejos específicos para cada contexto local sean fiables y estén actualizados, así como reconocer cuándo determinadas preguntas, por ejemplo sobre normativa, financiación o derechos de los trabajadores, deben remitirse a una institución competente o a un asesor humano cualificado.

Para la OIT, sin embargo, la oportunidad va más allá de ofrecer un asesoramiento empresarial más adaptado a los contextos locales. Las decisiones que toman los emprendedores sobre la dotación de personal, las prácticas en el lugar de trabajo y la formalización también influyen en la calidad de los empleos que ofrecen sus empresas. A medida que SABY evolucione, la ambición será, por tanto, no solo apoyar a empresas más productivas y sostenibles, sino también explorar cómo el asesoramiento empresarial basado en IA puede contribuir a mejorar las condiciones de trabajo y promover el trabajo decente.

El proyecto piloto continúa generando evidencia. Sin embargo, las conversaciones que ya están teniendo lugar apuntan a una posibilidad interesante: para los emprendedores que no pueden contar con un asesor empresarial a su lado todos los días, la siguiente mejor opción podría caber cada vez más en su bolsillo.

[1] SIYB es el programa de formación empresarial de la OIT, compuesto por distintos módulos de formación destinados a apoyar a los emprendedores en las diferentes etapas de creación, desarrollo y crecimiento de una pequeña empresa.

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