Gjergj Leqejza, director general de una empresa textil y de confección en Albania, de pie en la planta de producción. Al fondo, trabajadores operan máquinas de coser.

ILO Voices | Desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (PYME)

Mis trabajadores, en el corazón de mi empresa

Gjergj Leqejza es director general de una empresa textil en Albania. Gracias al Programa SCORE de la OIT, la empresa mejoró la productividad y aumentó los salarios de sus trabajadores.

30 de abril de 2026

Gjergj Leqejza es director general de una empresa textil en Albania. Gracias al Programa SCORE de la OIT, la empresa mejoró la productividad y aumentó los salarios de sus trabajadores. (Albania, 2025) © Enrique Leon/OIT
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Soy Gjergj Leqejza. Nací en Shkodra, Albania, y he vivido aquí toda mi vida.

Históricamente, Shkodra fue un importante centro de artesanía. Era conocida por el trabajo de la madera, la producción de cuero y la fabricación de otros productos.

La ciudad tiene más de 2.500 años y fue uno de los principales centros económicos y culturales del país hasta la llegada del régimen comunista. Después, lamentablemente, la situación económica se deterioró por muchas razones.

En la década de 1990, cuando el movimiento democrático puso fin al comunismo en Albania, hubo una anarquía total.

La gente se encontró completamente desprevenida ante los cambios políticos. Estaban desempleados y sin esperanza, y muchos optaron por abandonar el país.

A pesar de esta situación difícil, nunca pensé en emigrar, aunque tenía oportunidades de dejar mi país y mi ciudad. Al contrario, quería crear algo propio y servir a la comunidad a través de mis ideas y actividades.

A principios de 1995, un gran fabricante italiano de ropa buscaba contratar personal para crear una empresa de producción en Albania.

A través de un conocido, conocí a los propietarios de esta empresa italiana. Había estudiado finanzas en la universidad y tenía experiencia trabajando en este ámbito en varios sectores, pero nunca había trabajado en el sector textil y de la confección. No obstante, los propietarios aceptaron de inmediato trabajar conmigo. No les resultó fácil confiar en una persona que estaba a 2.500 kilómetros y que no tenía experiencia en su sector. Era una empresa familiar, que los propietarios habían construido con mucho esfuerzo. Por eso, entendí que tenía una gran responsabilidad.

Gjergj Leqejza está junto a una línea de producción con un trabajador. Observa de cerca una larga pieza de tela ancha a punto de ser cortada.
© Enrique Leon/OIT
© Enrique Leon/OIT
Al principio, tuve que trabajar muy duro, no solo para adquirir experiencia en el sector textil, sino también para ganarme la confianza de mis socios italianos. (Albania, 2025)

En 1997, Albania atravesó un período muy difícil de disturbios civiles. Durante ese tiempo, no existía una organización estatal funcional. No obstante, mantuvimos nuestra empresa en funcionamiento con dos turnos al día.

En 2001, con la aprobación de nuestros socios italianos, decidimos descentralizar nuestra actividad y crear otras empresas para ser más flexibles. Además de la empresa principal, Shqiperia Trikot Sh.p.k, creamos seis empresas satélite, entre ellas Madi LLC, que es nuestra unidad de producción para el sector de la ropa interior.

Durante la crisis financiera mundial, en 2007 y 2008, afrontamos otro momento muy delicado. Pero logramos superarlo gracias a la coordinación con la empresa en Italia. Durante ese período, nuestro socio italiano tomó una decisión muy importante: trasladar toda su producción a Shkodra para ser más competitivo.

Nuestros trabajadores son nuestro principal capital, y es precisamente por eso que el Programa SCORE de la OIT es tan valioso para nosotros.

Gjergj Leqejza, Director general y administrador de Shqiperia Trikot Sh.p.k

En los últimos años, la participación de una de nuestras empresas satélite en el Programa SCORE de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) nos llevó también a unirnos a esta iniciativa.

El Programa SCORE es muy diverso y abarca muchas áreas importantes para nosotros, como la gestión de almacenes, la organización de las líneas de producción y el control de calidad.

Por ejemplo, en la gestión de nuestras materias primas, hemos reducido el tiempo de inmovilización del inventario, liberando espacio de trabajo y materiales para nuevos modelos. También hemos mejorado la calidad de nuestra producción al reducir los defectos mediante mejores controles.

Al mejorar nuestra eficiencia productiva y nuestros procesos operativos, nos hemos vuelto más competitivos en el mercado. Hemos observado mejoras en muchas áreas, lo que ha llevado a un aumento de nuestra rentabilidad. Los resultados del programa son destacables.

Trabajadoras operan máquinas de coser en una fábrica textil.
© Enrique Leon/OIT
© Enrique Leon/OIT
En 2000, antes de crear cinco empresas satélite, teníamos alrededor de 500 empleados. Ahora, tenemos casi 1. 500. (Albania, 2025)

Para la mayoría de las empresas, el objetivo principal es la producción. Pero lo que más nos enorgullece es el aspecto social de nuestro trabajo.

Tras realizar la formación SCORE, mejoramos nuestra productividad y pudimos aumentar el salario medio de 570 a 650 euros al mes, lo cual es significativo.

La formación SCORE también nos llevó a mejorar la formación profesional y la seguridad y salud en el trabajo. Nuestros trabajadores son nuestro principal capital, y es precisamente por eso que el Programa SCORE de la OIT es tan valioso para nosotros.

En general, nuestra cultura de trabajo es muy rigurosa. Respetamos todas las normas europeas en materia de relaciones laborales, seguridad e higiene, y contratos de trabajo. También ofrecemos revisiones médicas periódicas a nuestros empleados y, dado que la mayoría de nuestros trabajadores son mujeres, prestamos especial atención a los aspectos que son importantes para ellas.

Gjergj Leqejza está de pie sonriendo junto a su hija Jona en la planta de producción textil.
© Enrique Leon/OIT
© Enrique Leon/OIT
En el futuro, me gustaría incursionar en otros sectores para diversificar nuestra producción. Pero a medida que envejezco, eventualmente cederé el relevo a mi hija, Jona, quien dirige una de las empresas satélite. (Albania, 2025)

Mis padres, y en particular mi madre, me educaron para intentar ser útil a la sociedad y contribuir. Independientemente de tu posición social, lo que importa es lo que das con el corazón.

Con los años, he desarrollado mis empresas y he creado cientos de empleos. Siempre he pensado que está bien hacer negocios, pero también se tiene una responsabilidad con la comunidad. Más de mil familias se ven afectadas por nuestro éxito o fracaso. Esto me hace muy feliz, pero también es una gran responsabilidad.

Para mí, es muy importante que estos empleos sean empleos de calidad, para que las personas quieran quedarse y tener una vida mejor para ellas y sus familias.

Quizás por eso más del 80 por ciento de los empleados que contratamos en nuestros primeros años siguen trabajando con nosotros hoy en día. Muchas trabajadoras eran jóvenes cuando empezaron y ahora son abuelas. El hecho de que no se hayan ido dice mucho.

Para mí, es muy importante que estos empleos sean empleos de calidad, para que las personas quieran quedarse y tener una vida mejor para ellas y sus familias.

Gjergj Leqejza, Director general y administrador de Shqiperia Trikot Sh.p.k

Actualmente, producimos entre 12 y 15 millones de artículos de alta calidad al año, suministrando a marcas en Europa y en el resto del mundo. Esto es un logro muy significativo.

En mi opinión, la actividad empresarial siempre tiene desafíos. Incluso cuando no hay problemas, siempre hay algo que mejorar, y eso siempre ha sido mi motivación. Es este principio el que ha permitido que nuestras actividades se expandan de manera constante a lo largo de los años, a pesar de las crisis económicas y sociales.

También participo en la vida social de la región. Apoyamos equipos deportivos y actividades culturales. También estamos tratando de apoyar a una institución que ayuda a las personas con discapacidad que trabajan en nuestras empresas. Para mí, eso es justicia social.

Si tuviera que dar un consejo a quienes quieren emprender, diría que, independientemente de lo que lean o vean, una persona que se atreve puede alcanzar sus objetivos. Hoy en día hay muchas oportunidades, así que no tengan miedo.

Datos y cifras

  • El Programa SCORE de la OIT (Sustaining Competitive and Responsible Enterprises) mejora la productividad y las condiciones de trabajo en las pequeñas y medianas empresas (PYME) mediante formación práctica y asesoramiento en las fábricas.
  • En Albania, SCORE se implementó en el marco del proyecto «Asociaciones empresariales y soluciones para los ODS» (BPS4SDGs), financiado por el Gobierno de Suecia.
  • El Programa SCORE global se implementó en más de 30 países entre 2010 y 2025.
  • Fue financiado por la Secretaría de Estado de Economía de Suiza (SECO) y la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo (Norad).
  • La formación SCORE se centra en desarrollar relaciones laborales cooperativas que generen beneficios compartidos para los propietarios de las empresas y quienes trabajan en ellas.
  • También promueve las mejores prácticas internacionales en los sectores manufacturero y de servicios, para ayudar a las PYME a participar en las cadenas de suministro globales.
  • En Albania, 38 PYME recibieron formación SCORE, beneficiando a una fuerza laboral de más de 2.400 trabajadores.
  • Las empresas participantes informaron de mejoras significativas, entre ellas un aumento de la productividad, una reducción de los residuos y condiciones de trabajo más seguras.
  • Desde su lanzamiento, la formación SCORE ha llegado a más de 6.200 PYME en todo el mundo, beneficiando a más de un millón de trabajadores, así como a sus directivos, gracias a la mejora de la productividad y de las condiciones de trabajo.

Entrevista con Erik Illes, Jefe de Cooperación para el Desarrollo, Embajada de Suecia en Tirana, Albania

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