Operadores de justicia peruanos actualizan sus conocimientos para sancionar a tratantes y reparar civilmente a las víctimas
Los talleres fueron realizados en Loreto, Madre Dios, Cusco, Puno y Lima, regiones con el mayor número de casos de trata reportados en el Perú
30 de junio de 2023
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Lima- Un total de 176 jueces, juezas y operadores de justicia peruanos, dedicados al procesamiento penal de casos de trata de personas y otras formas de explotación humana, participaron en los talleres “Aplicación del Manual operativo para el procesamiento penal de casos de trata de personas y otras formas de explotación”, organizados por la OIT.
Los talleres fueron realizados en Loreto, Madre Dios, Cusco, Puno y Lima, regiones con el mayor número de casos de trata reportados en el Perú. Ellas y ellos reforzaron sus conocimientos para identificar los delitos, determinar la sanción para los tratantes, realizar la valoración probatoria, disponer del empleo de técnicas especiales de investigación y determinar la reparación civil de las víctimas.
Con el avance de las nuevas tecnologías, los tratantes de personas crean nuevas modalidades y mecanismos para cometer sus crímenes; por ello, es esencial que los operadores de justicia se capaciten constantemente y cuenten con una herramienta técnica que les permita entender la complejidad y abordar los casos de trata, explotación sexual, esclavitud, trabajo forzoso y otras formas de explotación humana que llegan a sus jurisdicciones, especialmente en donde las víctimas de esos delitos son niñas, niños y adolescentes.
Para el letrado Armando Huertas Mogollón, juez de la Corte Superior de Justicia del Callao, los talleres dejaron importantes enseñanzas respecto al abordaje desde la etapa de investigación preliminar y la apreciación del testimonio de las víctimas.
En el Perú, la trata de personas es un delito que tiene como fines otros delitos como la explotación sexual, la esclavitud, la explotación laboral, el trabajo forzoso y la mendicidad, además de otras formas análogas de explotación.
Precisamente, Leonel Angulo Ávila, juez supraprovincial especializado en trata de personas de la Corte Superior de Justicia de Madre de Dios, reconoció que la capacitación le permitió conocer la diferencia entre los delitos de explotación sexual y de trata de personas. “Generalmente, los casos de trata son denunciados cuando ya se está cometiendo el delito de explotación sexual y, por ello, se debe aplicar el agravante” dijo Angulo.
Los talleres también permitieron aclarar algunas dudas sobre la reparación para las víctimas de trata y los enfoques a considerar para determinarla, según el juez de la Corte Superior de Justicia de Lima Este, Luis Hernández Cárdenas. “En el juzgado donde laboro, se han visto muchos casos sobre trata y los talleres nos han mostrado la importancia de la reparación civil de las víctimas. Nos hizo reflexionar mucho sobre ese aspecto”, finalizó Hernández.
Esta capacitación, así como la edición y publicación del manual, fueron actividades realizadas por la OIT en articulación con la Comisión de Justicia de Género del Poder Judicial en el marco del acuerdo de cooperación interinstitucional firmado entre ambas instituciones en el año 2018, promovido por el proyecto Alianzas en acción para terminar con la trata de niñas, niños y adolescentes en Perú. Desde esa fecha, la OIT brinda asistencia técnica especializada al Poder Judicial a fin de fortalecer las capacidades del sistema de justicia penal para procesar y sancionar los casos de trata de personas, especialmente de niñas, niños y adolescentes.
Los talleres fueron realizados en Loreto, Madre Dios, Cusco, Puno y Lima, regiones con el mayor número de casos de trata reportados en el Perú. Ellas y ellos reforzaron sus conocimientos para identificar los delitos, determinar la sanción para los tratantes, realizar la valoración probatoria, disponer del empleo de técnicas especiales de investigación y determinar la reparación civil de las víctimas.
Con el avance de las nuevas tecnologías, los tratantes de personas crean nuevas modalidades y mecanismos para cometer sus crímenes; por ello, es esencial que los operadores de justicia se capaciten constantemente y cuenten con una herramienta técnica que les permita entender la complejidad y abordar los casos de trata, explotación sexual, esclavitud, trabajo forzoso y otras formas de explotación humana que llegan a sus jurisdicciones, especialmente en donde las víctimas de esos delitos son niñas, niños y adolescentes.
Para el letrado Armando Huertas Mogollón, juez de la Corte Superior de Justicia del Callao, los talleres dejaron importantes enseñanzas respecto al abordaje desde la etapa de investigación preliminar y la apreciación del testimonio de las víctimas.
En el Perú, la trata de personas es un delito que tiene como fines otros delitos como la explotación sexual, la esclavitud, la explotación laboral, el trabajo forzoso y la mendicidad, además de otras formas análogas de explotación.
Precisamente, Leonel Angulo Ávila, juez supraprovincial especializado en trata de personas de la Corte Superior de Justicia de Madre de Dios, reconoció que la capacitación le permitió conocer la diferencia entre los delitos de explotación sexual y de trata de personas. “Generalmente, los casos de trata son denunciados cuando ya se está cometiendo el delito de explotación sexual y, por ello, se debe aplicar el agravante” dijo Angulo.
Los talleres también permitieron aclarar algunas dudas sobre la reparación para las víctimas de trata y los enfoques a considerar para determinarla, según el juez de la Corte Superior de Justicia de Lima Este, Luis Hernández Cárdenas. “En el juzgado donde laboro, se han visto muchos casos sobre trata y los talleres nos han mostrado la importancia de la reparación civil de las víctimas. Nos hizo reflexionar mucho sobre ese aspecto”, finalizó Hernández.
Esta capacitación, así como la edición y publicación del manual, fueron actividades realizadas por la OIT en articulación con la Comisión de Justicia de Género del Poder Judicial en el marco del acuerdo de cooperación interinstitucional firmado entre ambas instituciones en el año 2018, promovido por el proyecto Alianzas en acción para terminar con la trata de niñas, niños y adolescentes en Perú. Desde esa fecha, la OIT brinda asistencia técnica especializada al Poder Judicial a fin de fortalecer las capacidades del sistema de justicia penal para procesar y sancionar los casos de trata de personas, especialmente de niñas, niños y adolescentes.