Colombia

OIT conmemora el Día Internacional del Trabajo Decente en Colombia

En conmemoración del Día Internacional del Trabajo Decente, OIT se unió a los ministerios del trabajo, tecnologías de la información y comunicaciones, así como al Servicio Nacional de Aprendizaje y al Departamento Nacional de Planeación para analizar los retos que enfrenta el futuro del trabajo en Colombia.

12 de octubre de 2021

Bogotá - Desde 2019 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha venido haciendo un llamado sobre las profundas transformaciones que están teniendo lugar en el mundo del trabajo. Casi dos años después del inicio de la crisis mundial que ha generado la COVID-19, estos cambios se han hecho aún más evidentes.

Por ello, conmemorando el Día Internacional del Trabajo Decente, la OIT se unió a una mesa de diálogo, junto con los ministerios del trabajo y tecnologías de la información y la comunicación, así como al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y al Departamento Nacional de Planeación (DNP), a partir de la cual se analizaron los retos que enfrenta el país en materia laboral y la necesidad de trabajar de manera articulada para afrontar el futuro del trabajo en Colombia.

De manera especial, el evento se enfocó en los desafíos que afronta el país para promover puestos de trabajo decente en el ámbito rural, donde existe gran potencial para crear empleos plenos y productivos, que contribuyan al desarrollo sostenible y al crecimiento económico de las zonas rurales.

"Los déficits de trabajo decente se están presentando en niveles muy elevados en las áreas rurales, incluso en el sector agrícola", explicó Waltteri Katajamaki, funcionario técnico en economía rural en el departamento de políticas sectoriales en la OIT. "Hay una prevalencia de la pobreza laboral que es más alta entre los trabajadores agrícolas y una necesidad de darle acceso a estos trabajadores, que en su mayoría son informales, a servicios básicos, a la infraestructura y a la protección social", agregó.


A través del diálogo social, la OIT está promoviendo una transformación de las economías rurales mediante la diversificación de sus actividades para crear bases más amplias y productivas.
Waltteri Katajamaki, funcionario técnico en economía rural en el departamento de políticas sectoriales en la OIT


Por su parte, Cesar Augusto Merchan Hernández, subdirector técnico de empleo y seguridad social del DNP, habló sobre la importancia de concebir al trabajo decente como un derecho que debe ser garantizado a lo largo de la vida, erradicando el trabajo infantil, brindando trabajos formales y de calidad a los adultos, y garantizando el acceso a la seguridad social en la vejez.

En el evento también se analizaron las proyecciones de la OIT recogidas en el estudio Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: tendencias 2021, que indican que el déficit de puestos de trabajo derivado de la crisis sanitaria llegará a los 75 millones en 2021, para luego reducirse a 23 millones en 2022.


La COVID-19 ha afectado con más dureza a los trabajadores más vulnerables, de ahí que también haya agravado las desigualdades preexistentes. Debido a la falta de protección social generalizada, las perturbaciones laborales relacionadas con la pandemia han tenido consecuencias catastróficas para los ingresos y los medios de subsistencia de las familias.
Italo Cardona, coordinador de la OIT en Colombia


Las organizaciones participantes del encuentro destacaron además la importancia del sector productivo dentro de la generación del trabajo decente y el proceso de recuperación post pandemia. "Es necesario vincular a los sectores productivos a los mesas de diálogo si realmente queremos impulsar el trabajo decente en Colombia", enfatizó Ayda Luz Martínez, coordinadora del grupo de gestión de competencias laborales del SENA. "Tenemos que entender qué necesitan [los sectores productivos] y qué características tienen que tener los trabajadores que buscan insertarse al mercado laboral del país", puntualizó.

Frente a ello, Mauricio Rubiano, director de derechos fundamentales del trabajo del Ministerio del Trabajo, resaltó la importancia de contar con mesas de concertación tripartitas a nivel departamental al expresar que "el trabajo decente necesita del cumplimiento de los derechos fundamentales del trabajo, lo cual incluye el derecho a la libre asociación y al diálogo". Asimismo, Rubiano manifestó que "es fundamental reforzar estos espacios porque permiten que podamos ver los puntos de mayor conflictividad, tanto en la ciudad como en el sector rural".

Esos conflictos y brechas que se han generado entre el sector rural y urbano son importantes a la hora de analizar la reconstrucción económica que se debe llevar a cabo en el país, sobre todo al momento de garantizar el acceso a internet y el fortalecimiento de las capacidades digitales de las personas del ámbito rural.

"A medida que se reduzcan las brechas digitales, debemos procurar desarrollar capacidades y habilidades en las personas de las zonas rurales que les permitan ingresar con éxito al mundo virtual", comentó Katty Eljach Martínez, directora de Apropiación de TIC del Ministerio de Tecnologías de la Información y la Comunicación.

A través del Llamamiento Mundial a la Acción para una recuperación centrada en las personas, la OIT insta a los gobiernos y las organizaciones de empleadores y trabajadores a reactivar las economías a través del diálogo social, con políticas y programas que respondan a las expectativas y necesidades de las personas, especialmente de las mujeres, jóvenes, trabajadores de la economía informal y del turismo, quienes se vieron más afectados por la pandemia.

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