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Llamamiento mundial a la acción para una recuperación centrada en las personas

Llamamiento mundial a la acción

para una recuperación centrada en las personas de la crisis causada por la COVID-19 que sea inclusiva, sostenible y resiliente

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Una máxima prioridad de las políticas públicas

Impulsar una recuperación que sea inclusiva, sostenible y resiliente debe convertirse en una de las principales prioridades de las políticas públicas.

El Llamamiento Mundial a la Acción ofrece un camino claro y completo que permitirá a los países convertir en acciones concretas la aspiración moral y política de no dejar a nadie atrás.”

 

Guy Ryder, Director General de la OIT

El impacto de la pandemia de la COVID-19 en el mundo del trabajo

Las consecuencias de la pandemia en el mundo del trabajo han sido arrolladoras y de gran alcance; entre otras cosas:

  • provocó pérdidas de horas de trabajo y el consiguiente aumento del desempleo, del subempleo, de la inactividad y de la informalidad;
  • mermó los ingresos laborales y empresariales; hubo cierres y quiebras de empresas, en particular micro, pequeñas y medianas empresas;
  • planteó cuestiones nuevas en materia de seguridad y salud en el trabajo y de derechos fundamentales en el trabajo;
  • perturbó las cadenas de suministro, lo cual tuvo consecuencias de gran alcance para los trabajadores interesados;
  • a resultas de todo lo anterior, se agudizó la pobreza, así como la desigualdad de género, económica y social.
Una tienda en Hanoi, Vietnam, cerrada temporalmente en abril de 2020 siguiendo las instrucciones del Gobierno sobre el distanciamiento social. © OIT

Un impacto y una recuperación desiguales dentro de los países

La crisis de la COVID-19 ha afectado de forma desproporcionada a determinados grupos de población y a los trabajadores de sectores específicos, en particular a:

  • las mujeres, que han sufrido una pérdida de empleo e ingresos desproporcionada;
  • los jóvenes, una generación que ha visto interrumpidas la educación, la formación y el empleo;
  • personas de la economía informal, que no tienen acceso a la protección social;
  • los trabajadores del sector turístico, muchos de los cuales son trabajadores migrantes, así como los trabajadores del comercio minorista y los trabajadores de la industria manufacturera.

Preocupa mucho la perspectiva de que las empresas y los trabajadores más afectados por la crisis se beneficien menos de la mejora de las circunstancias económicas, ya que algunos sectores  de la economía o del mercado laboral se ven mucho más favorecidos por la recuperación, mientras que otros se quedan atrás.

Trabajadora del sector textil en Izmir, Turquía, en junio de 2020. © OIT

Un impacto y una recuperación desiguales entre países

Entre grupos de países clasificados según su ingreso, hay grandes diferencias en cuanto a las respuestas en relación con el daño ocasionado en el mercado laboral. La magnitud relativa del estímulo fiscal en comparación con las pérdidas de horas de trabajo es muy inferior en los países en desarrollo. El acceso al tratamiento y a las vacunas sigue siendo muy desigual, y ello plantea mucha incertidumbre para la recuperación global. El escaso acceso a las vacunas significa que la lucha contra la pandemia seguirá dependiendo de medidas como el cierre de los lugares de trabajo y de la paralización de las actividades. Por lo tanto, esto seguirá teniendo repercusiones negativas en el empleo.

Ello también amenaza con deshacer los logros alcanzados con tanto esfuerzo en la reducción de la pobreza, y con ampliar la brecha entre los países desarrollados y en desarrollo, invirtiendo la tendencia de convergencia económica mundial.

Clientes en el exterior de un comercio mayorista de frutas y verduras en Bulawayo, Zimbabue, abril de 2020. © OIT

Buscar una normalidad mejor

…[tenemos] ante nosotros la tarea de forjar un futuro del trabajo que resuelva las injusticias que la pandemia ha dejado al descubierto, junto con otros retos permanentes, imposibles de postergar: la transición climática, digital y demográfica.” 

 

Guy Ryder, Director General de la OIT (1º de mayo de 2020)

Un llamamiento mundial a la acción 

En la Conferencia Internacional del Trabajo de junio de 2021, los delegados de gobiernos, empleadores y trabajadores de 181 países adoptaron por unanimidad el “Llamamiento mundial a la acción para una recuperación centrada en las personas”, el cual:

  • Compromete a los países a trabajar por una recuperación económica y social de la crisis que sea plenamente inclusiva, sostenible y resiliente.
  • Insta a aplicar políticas que den prioridad a la creación de trabajo decente para todos y que subsanen las desigualdades.
  • Esboza una agenda global, con medidas específicas de promoción del empleo de calidad y el desarrollo económico, la protección de los trabajadores, la protección social universal y el diálogo social. 

El Llamamiento mundial a la acción combina dos conjuntos de acciones, a nivel nacional y multilateral.

Acción a nivel nacional

El primer conjunto de medidas abarca las medidas que deben adoptar los gobiernos nacionales y sus interlocutores sociales empresariales y sindicales, para lograr una recuperación inclusiva y con abundancia de empleo, que refuerce sustancialmente las protecciones sociales y de los trabajadores y apoye a las empresas sostenibles.

Acción multilateral

Un segundo conjunto de medidas abarca el liderazgo de la OIT en el ámbito multilateral en relación con la promoción de una mayor coherencia entre las políticas, a fin de lograr una recuperación centrada en las personas que sea inclusiva, sostenible y resiliente, y el apoyo a su aplicación.

109ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT). El impacto de la COVID-19 en el mundo del trabajo ocupó un lugar destacado en la primera CIT virtual. Mayo de 2021. © OIT

Objetivos fundamentales

El Llamamiento a la Acción exhorta a los países a poner en marcha estrategias de recuperación que prioricen el pleno empleo y el apoyo a las empresas sostenibles, la atención de las necesidades de los más vulnerables y más afectados por la pandemia, y unos niveles adecuados de protección para todos.

El Llamamiento a la Acción se centra en cuatro áreas fundamentales:

Crecimiento económico inclusivo y empleo

Para lograr una recuperación de base amplia con oportunidades de trabajo decente para todos, es primordial que los sectores más afectados puedan recuperarse. Se necesitan políticas que generen un entorno propicio para la innovación y ayuden a las pequeñas empresas, y que fomenten el desarrollo de competencias y la sostenibilidad medioambiental.

Protección de todos los trabajadores

La pandemia ha puesto de manifiesto graves déficits de protección de los trabajadores. Es preciso redoblar los esfuerzos destinados a promover los derechos fundamentales, las normas internacionales del trabajo y la protección de los trabajadores, entre otras cosas, en cuestiones como salarios adecuados, límites del tiempo de trabajo y fuertes medidas de seguridad y salud en el trabajo. La crisis ha demostrado la necesidad de integrar prácticas de trabajo alternativas, como el teletrabajo, y de aprovechar la oportunidad para promover la igualdad de género y combatir la violencia y el acoso en el lugar de trabajo.

Protección social universal

La pandemia ha evidenciado la importancia de la protección social para todos nosotros, empezando por la seguridad de los ingresos, la protección del empleo y los servicios de atención esenciales. El acceso universal a una protección social integral, adecuada y sostenible, con un sector público y unos sistemas sanitarios fuertes, será esencial para prevenir futuras crisis y construir una normalidad mejor.

Diálogo social

En muchos países y sectores, el diálogo social desempeñó un papel importante en la respuesta a la pandemia. Para una recuperación sólida y sostenible, las consultas entre los gobiernos y los interlocutores sociales deben seguir plasmándose en las políticas, y debe reforzarse la capacidad de la administración pública y de las asociaciones de trabajadores y empleadores.

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Sinergias con otras iniciativas mundiales

La Declaración del Centenario de la OIT sobre el Futuro del Trabajo

La Declaración del Centenario de la OIT para el Futuro del Trabajo, adoptada en la Conferencia Internacional del Trabajo de 2019, respalda un conjunto de principios y objetivos comunes al Llamamiento a la Acción. Su hoja de ruta para un futuro del trabajo centrado en las personas, que proporciona la base esencial para el Llamamiento a la Acción hoy es incluso más acuciante.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), adoptados por las Naciones Unidas en 2015, son un llamamiento universal a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y lograr que para 2030 todas las personas disfruten de paz y prosperidad. Acelerar la acción para conseguir los ODS es aún más apremiante hoy en día, cuando el mundo responde a las consecuencias devastadoras de la pandemia.

El Acuerdo de París aprobado en virtud de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático

El Acuerdo de París pretende reunir a todos los países para luchar contra el cambio climático, mitigar sus consecuencias y adaptarse a sus efectos. En el proceso de respuesta a la pandemia de COVID-19 en el mundo, los paquetes de recuperación deben dar prioridad a las medidas para que la transición a las economías sostenibles sea justa y promueva el trabajo decente.

La Agenda de Acción de Addis Abeba de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo

Habida cuenta del impacto profundamente desigual de la pandemia de COVID-19, es indispensable alinear los flujos de financiación y las políticas con las prioridades económicas, sociales y medioambientales de los ODS a fin de que los países con un espacio fiscal limitado puedan responder a la crisis, comprar vacunas, evitar una crisis de la deuda y aplicar políticas sociales y de empleo que sean inclusivas, sostenibles y resilientes.

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Trabajadores sanitarios en Indonesia durante la pandemia de COVID-19, junio de 2020. © OIT

El papel de la OIT

El Llamamiento a la Acción compromete a la OIT, con su mandato de justicia social y trabajo decente, a desempeñar un papel de liderazgo. Así, la OIT:

  • utilizará todos sus medios de acción para ayudar a sus Estados Miembros a diseñar y aplicar estrategias de recuperación que no dejen a nadie atrás, y
  • abogará por una recuperación centrada en las personas y reforzará la cooperación con otras instituciones del sistema multilateral

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Foto de portada de esta InfoStory: iStock.com/shironosov

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