Un Registro Único permitirá entender las características de los jóvenes ecuatorianos que trabajan en informalidad

Naciones Unidas ofrece asistencia técnica al gobierno ecuatoriano para la institucionalización de un Registro Único que ayudará a establecer mejor las políticas de Estado para que los jóvenes pasen de la informalidad a la formalidad y para que las ayudas sociales lleguen a tiempo y en función de las necesidades de cada uno.

10 de agosto de 2020

Quito - Uno de los objetivos del proyecto Expandiendo el Sistema de protección social a hombres y mujeres jóvenes en situación de informalidad es determinar cuáles son las características que definen a los jóvenes de entre los 18 y 29 años que no gozan de un trabajo estable ni tienen acceso a los de beneficios de ley.

En este marco, Andrea Chirino, consultora para la OIT en temas de seguridad social, indica que es necesario contar con un Registro Único que permita construir una estrategia integral de protección social.

Las Naciones Unidas en Ecuador ofrece asistencia técnica a la Secretaría Técnica del Plan Toda Una Vida y a la Unidad del Registro Social con el fin apoyar en la identificación de registros y bases de datos administrativas, y en la coordinación y conformación interinstitucional de las mesas técnicas para lograr el acceso, actualización y cruces de bases datos. El objetivo es definir una estrategia para la institucionalización y sostenibilidad de un Registro Único.

Chirino asegura que este registro contribuirá a identificar los principales desafíos de los sistemas de registro e identificación de trabajadores independientes y en situación de informalidad. De ese modo se podrán desarrollar mecanismos para que más jóvenes tengan acceso a un trabajo que les garantice protección social, un elemento clave para el desarrollo inclusivo y la reducción de la pobreza y la desigualdad social, como lo establece la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

“Suena contradictorio hablar de un registro de informales, porque la informalidad no se registra como un concepto. Lo que se busca es armar un gran mapa de la población, en función de sus características, para determinar por qué hay gente que accede a una seguridad social contributiva y por qué hay otras personas que no llegan a eso”, señaló.

La experta explica que existen varias causas por las que los jóvenes en condición de informalidad no acceden a la seguridad social; entre ellas están el desconocimiento, falta de recursos o interés, y que cada una merece un tratamiento diferente o una estrategia específica, primero para las ciudades de Quito, Guayaquil, Loja y Machala, que son las que contempla el proyecto, con opción de escalarla a nivel nacional.

Chirino también considera que este “gran mapa de la población” ayudará a establecer mejor las políticas de Estado para que los jóvenes pasen de la informalidad a la formalidad y para que las ayudas sociales lleguen a tiempo y en función de las necesidades de cada uno.

Actualmente en Ecuador la cédula de ciudadanía emitida por el Registro Civil es el documento que contiene los datos personales de cada individuo; sin embargo, el propósito del registro es que a futuro todas las entidades gubernamentales tengan la misma información para cotejar que se trata de un mismo ciudadano, como ocurre en los países desarrollados.

El acceso a un Registro Único ayuda a que las instituciones manejen información homologada. De ese modo se puede atender mejor los requerimientos de la población, incluyendo los beneficios sociales que otorgan diferentes entidades como el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

A decir de la experta, al tratarse de una población joven es más probable tener resultados exitosos. Además, se debe realizar un potente trabajo con los Gobiernos Autónomos Descentralizados que son los más aptos para entregar la información, debido al grado de conocimiento que tienen sobre sus poblaciones. El primer paso, según Chirino, es depurar la información administrativa y luego contrastarla con lo que ocurre en territorio.

Con estos antecedentes, el principal desafío del proyecto sería sincerar la información y la calidad de esta para tratar de entender la situación actual de las personas en condición de informalidad y recomendar las estrategias y políticas para mejorar su estatus actual.

Una vez que se cuente con esta información, el proyecto “Expandiendo el Sistema de protección social a hombres y mujeres jóvenes en situación de informalidad” ayudará a generar instrumentos innovadores para la creación de políticas públicas alineadas a las condiciones actuales de los jóvenes, logrando así eliminar las barreras de acceso al trabajo formal.