Perú define las profesiones que el sector textil y confecciones requerirá en el futuro

Con asistencia técnica de OIT y la metodología del Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI) de Brasil, Perú define los nuevos profesionales que requerirá el sector textil y confecciones para hacer frente a las demandas globales de productividad y competitividad.

Noticia | 19 de septiembre de 2019
Lima – Ingenieros en Mecatrónica Textil y expertos en Desarrollo de Moda son los profesionales que el sector textil y confecciones requerirá en el futuro para hacer frente a las demandas globales de productividad y competitividad.

Estas fueron las conclusiones de los paneles de expertos promovidos por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo y el Ministerio de Educación, con asistencia técnica de la OIT en Perú.

Con el objetivo de reducir la brecha entre la oferta y la demanda de mano de obra en estos sectores y contribuir a la generación de empleo pertinente y de calidad, la OIT ha promovido la transferencia de la metodología de prospectiva del Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI) de Brasil.

“Los ministerios de Trabajo y Educación han conformado un equipo técnico de prospectiva y se han capacitado en la metodología del SENAI para poder determinar perfiles profesionales futuros en cualquier sector productivo del país”, contó Rocío Valencia, coordinadora de proyectos de OIT.

“Ahora que el MTPE y el MINEDU cuentan con este know how, está en capacidad de trabajar junto con el MINEDU, las universidades y los institutos de formación técnica para definir mallas curriculares nuevas y adaptadas para perfiles profesionales que el mercado de trabajo demandará en el futuro”, aseguró.

Este equipo de prospectiva convocó a un panel de expertos para validar el análisis prospectivo sobre los sectores textil y confecciones. Además de los funcionarios de las direcciones generales de Formación Profesional y Capacitación Laboral (MTPE) y de Educación Técnico Productiva y Superior Tecnológica (MINEDU), los paneles estuvieron integrados por representantes de las empresas del rubro e instituciones de formación profesional.

“Al habernos ayudado a detectar los nuevos perfiles profesionales para el sector, nos permiten plantear recomendaciones de acciones estratégicas para las instituciones de formación profesional y agentes involucrados en la formación profesional”, destacó Elizabeth Cornejo Maldonado, Directora de Normalización y Certificación de Competencias Laborales del MTPE.

Efectivamente, esta primera aplicación de la metodología de prospección del SENAI en el país tiene como objetivo identificar los cambios en las ocupaciones actuales y las nuevas ocupaciones requeridas, para poder, así, definir adecuadamente los perfiles profesionales y mejorar la oferta formativa técnica y universitaria para el sector textil y confecciones, un rubro que emplea actualmente a más de 180 mil trabajadores en todo el país.

“Por encima del desarrollo tecnológico de las empresas, el recurso humano seguirá siendo siempre el factor más importante para la competitividad”, sostuvo George Schofield, presidente del Consejo Directivo del Centro Tecnológico de Textiles y Confecciones del SENATI. “La capacitación del personal tiene que ser la prioridad de las empresas y del Estado, porque es la inversión más rentable”, dijo.

En esta línea, Schofield valoró especialmente la metodología del SENAI transferida con apoyo de la OIT. “Frente a la avalancha de innovaciones tecnológicas en el sector, cuando pensamos en los nuevos perfiles o en las adaptaciones ocupacionales que deberemos hacer, no podemos vaticinar, tenemos que acertar. Y eso es, precisamente, lo que nos está ayudando a hacer esta metodología”, enfatizó.

Sobre el modelo de prospección del SENAI, que ya ha sido transferido a otros 19 países latinoamericanos y del Caribe inglés, Marcello Pio, especialista de la Unidad de Estudios y Prospectiva del SENAI, aseguró que es especialmente eficiente para países como el Perú, cuyos sectores industriales están en proceso de desarrollo.

“El modelo utiliza el concepto de difusión tecnológica, es decir, no solo identifica las tendencias tecnológicas y organizacionales que van a impactar un determinado sector industrial, sino que detecta cuándo estas tendencias van a difundirse en los mercados de cada país”, precisó. “Así, las instituciones de formación profesional formarán a los profesionales que se requieren exactamente para el periodo en el que van a ser necesarios. No se sobrecualifica ni subcualifica a nadie”, dijo el experto del SENAI.

Para Martín Reaño, gerente del Comité Textil y Confecciones de la Sociedad Nacional de Industrias, el rol de la empresa en estos ejercicios de prospección es fundamental. “Las empresas tienen que participar activamente en estos procesos de prospección porque son ellas las que mejor saben qué es lo que viene y qué van a necesitar”, señaló. “Necesitamos que los nuevos profesionales estén a la altura del dinamismo tecnológico que caracteriza al sector, porque la industria textil formal va a poder seguir ofreciendo empleos de calidad a los trabajadores siempre y cuando estos tengan el perfil que necesitamos, y puedan actualizase de manera continua”, explicó Reaño.

Ricardo Tejada, jefe de Hilandería en CREDITEX, concordó en que las empresas del sector tienen que implementar cambios rápidos. “Nuestro benchmarking, que es el algodón pima, tiene una participación cada vez más reducida en el mercado, y las empresas entendemos que tenemos que ser más competitivas de manera global”, reconoció. “Si no nos adaptamos a nuevas tecnologías, vamos a salir del mercado muy rápidamente. Y para adaptarnos, hay que renovar y mantener muy actualizados los perfiles profesionales en el rubro”, advirtió Tejada.

Un sector textil y confecciones fortalecido gracias a la cooperación Sur-Sur
Esta metodología de prospección ha sido transferida al Perú gracias al Programa de Cooperación Sur-Sur "Promoción del trabajo decente en la cadena productiva del algodón", que se implementa a través de los gobiernos de Brasil y Perú, con la asistencia técnica de la OIT.