Iniciativa de Cooperación Sur-Sur entre Brasil, Perú y la OIT promoverá el trabajo decente en la cadena productiva del algodón peruano
Se trata de un proyecto que busca mejorar las condiciones de trabajo decente en la industria algodonera que, a pesar de contar con una amplia tradición en este país, enfrenta diversos retos.
10 de febrero de 2017
Lima – Como parte de la estrategia de Cooperación Sur-Sur establecida entre Brasil, Perú y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esta semana se llevó a cabo el taller nacional para la elaboración del programa-país relacionado al Proyecto de Cooperación Sur – Sur para la Promoción del Trabajo Decente en los Países Productores de Algodón en África y América Latina, el cual busca promover el trabajo decente en países productores de algodón a través del intercambio de lecciones aprendidas y buenas prácticas de las experiencias brasileñas.
“Perú tiene una amplia cultura de producción y aprovechamiento de la fibra de algodón que se remonta desde hace 5 mil años. Se trata de un importante sector generador de mano de obra que emplea alrededor de 400 mil trabajadores, quienes representan al 2.5% de la PEA ocupada a nivel nacional”, señaló Philippe Vanhuynegem, Director de la OIT para los Países Andinos durante la apertura del taller.
Sin embargo, Vanhuynegem alertó que la cadena de suministro de algodón enfrenta problemas de competitividad en varios niveles: por una parte, la baja rentabilidad del cultivo ha ido reduciendo la superficie dedicada al algodón; por otra parte, se observa una contracción de la producción, de las exportaciones y del empleo en la industria textil y confecciones.
“Como paso inicial en la elaboración del plan de trabajo en el Perú, se elaboró un estudio para identificar las brechas de trabajo decente en la cadena de suministro de algodón. Este documento presenta los hallazgos, propuestas y conclusiones del trabajo realizado en este país, con visitas de campo a Ica, Lambayeque y Piura, para identificar las necesidades y demandas que serán abordadas por las intervenciones específicas del proyecto”, explicó el Director de la OIT para los Países Andinos.
Por su parte, el Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo del Perú (MTPE), Alfonso Grados, recalcó que a pesar que el algodón es uno de los productos emblemas de las primeras exportaciones peruanas que logró un espacio importante en el mercado exterior, actualmente la globalización del mercado textil ha generado un escenario más competitivo.
“Tenemos un mercado laboral altamente informal donde la gran mayoría de trabajadores no cuenta con derechos básicos laborales y en donde la cadena de abastecimiento y de producción, sobre todo en las zonas rurales, presenta retos aún mayores. Este proyecto nos debe dar una línea de base sobre la cual construir las grandes políticas que estamos diseñando”, añadió Grados.
El Ministro también mostró el agradecimiento del Gobierno peruano a Brasil y la OIT por su apoyo a las políticas que viene impulsando su gestión para “promover la productividad y competitividad en las cadenas de valor y que todo ello se realice en el marco del trabajo decente”.
Finalmente, el Embajador de Brasil en Perú, Marcos Raposo Lopes destacó el compromiso de Brasil por trabajar de manera conjunta con los países de la región y facilitar, en el caso particular de este proyecto, que las experiencias exitosas del sector algodonero brasileño puedan servir para dinamizar y mejorar las condiciones de trabajo decente en Perú en base al intercambio y la transferencia de metodologías y tecnología entre ambos países.
El taller de programación, que tuvo lugar en la sede de la OIT en Lima, contó con la participación de una delegación de expertos brasileños representantes de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), el Ministerio de Trabajo, el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI) y el Servicio Social de Industria (SESI) y una nutrida representación del sector público peruano, con el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo a la cabeza, y representantes de las organizaciones de trabajadores y empleadores, entre otros.
El proyecto, que tendrá una duración de dos años, priorizará el fortalecimiento de las capacidades del sector público y privado a través del intercambio de buenas prácticas y la asistencia técnica, todo el marco de la cooperación sur-sur.
“Perú tiene una amplia cultura de producción y aprovechamiento de la fibra de algodón que se remonta desde hace 5 mil años. Se trata de un importante sector generador de mano de obra que emplea alrededor de 400 mil trabajadores, quienes representan al 2.5% de la PEA ocupada a nivel nacional”, señaló Philippe Vanhuynegem, Director de la OIT para los Países Andinos durante la apertura del taller.
Sin embargo, Vanhuynegem alertó que la cadena de suministro de algodón enfrenta problemas de competitividad en varios niveles: por una parte, la baja rentabilidad del cultivo ha ido reduciendo la superficie dedicada al algodón; por otra parte, se observa una contracción de la producción, de las exportaciones y del empleo en la industria textil y confecciones.
“Como paso inicial en la elaboración del plan de trabajo en el Perú, se elaboró un estudio para identificar las brechas de trabajo decente en la cadena de suministro de algodón. Este documento presenta los hallazgos, propuestas y conclusiones del trabajo realizado en este país, con visitas de campo a Ica, Lambayeque y Piura, para identificar las necesidades y demandas que serán abordadas por las intervenciones específicas del proyecto”, explicó el Director de la OIT para los Países Andinos.
Por su parte, el Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo del Perú (MTPE), Alfonso Grados, recalcó que a pesar que el algodón es uno de los productos emblemas de las primeras exportaciones peruanas que logró un espacio importante en el mercado exterior, actualmente la globalización del mercado textil ha generado un escenario más competitivo.
“Tenemos un mercado laboral altamente informal donde la gran mayoría de trabajadores no cuenta con derechos básicos laborales y en donde la cadena de abastecimiento y de producción, sobre todo en las zonas rurales, presenta retos aún mayores. Este proyecto nos debe dar una línea de base sobre la cual construir las grandes políticas que estamos diseñando”, añadió Grados.
El Ministro también mostró el agradecimiento del Gobierno peruano a Brasil y la OIT por su apoyo a las políticas que viene impulsando su gestión para “promover la productividad y competitividad en las cadenas de valor y que todo ello se realice en el marco del trabajo decente”.
Finalmente, el Embajador de Brasil en Perú, Marcos Raposo Lopes destacó el compromiso de Brasil por trabajar de manera conjunta con los países de la región y facilitar, en el caso particular de este proyecto, que las experiencias exitosas del sector algodonero brasileño puedan servir para dinamizar y mejorar las condiciones de trabajo decente en Perú en base al intercambio y la transferencia de metodologías y tecnología entre ambos países.
El taller de programación, que tuvo lugar en la sede de la OIT en Lima, contó con la participación de una delegación de expertos brasileños representantes de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), el Ministerio de Trabajo, el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI) y el Servicio Social de Industria (SESI) y una nutrida representación del sector público peruano, con el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo a la cabeza, y representantes de las organizaciones de trabajadores y empleadores, entre otros.
El proyecto, que tendrá una duración de dos años, priorizará el fortalecimiento de las capacidades del sector público y privado a través del intercambio de buenas prácticas y la asistencia técnica, todo el marco de la cooperación sur-sur.