El crecimiento económico no ha sido suficiente, ni mucho menos integrador, para aliviar la presión que sienten demasiadas familias y comunidades y que les hace recurrir al trabajo infantil. En la actualidad, 160 millones de niños siguen trabajando. Es decir, casi uno de cada diez niños en todo el mundo.
Así pues, la situación en relación con el trabajo infantil se hace eco de la percepción de falta de respuestas satisfactorias a los múltiples retos y cambios que afectan al mundo del trabajo. La brecha cada vez mayor entre los compromisos y los logros concretos ha fragilizado la acción, lo que a veces se traduce en desinterés. Más que nunca, es urgente que todos contribuyamos a aportar soluciones a los problemas cotidianos de la gente, y que lo hagamos de una manera más eficaz y coherente.
El trabajo infantil es, posiblemente, el más visible de estos problemas. Está causado por la pobreza y la exclusión, y las perpetua. Priva a los niños de educación y oportunidades y aumenta las probabilidades de que no consigan ingresos decentes y un empleo estable cuando sean adultos.
Es una injusticia que se siente en la mayoría de los casos a nivel de los hogares y las familias: dos tercios del trabajo infantil se produce como miembro familiar auxiliar. Pero frena el crecimiento económico de países enteros y puede relacionarse con el aumento de la desigualdad en muchas partes del mundo. Es una amenaza para la cohesión social y el progreso humano.
La experiencia conjunta en la lucha contra el trabajo infantil a lo largo de las tres últimas décadas ha demostrado que el trabajo infantil puede eliminarse si se abordan sus causas profundas. Las medidas para abordarlas incluyen el establecimiento y la aplicación de un marco jurídico sólido basado en las Normas Internacionales del Trabajo y el diálogo social, la provisión de acceso universal a una educación de buena calidad y a la protección social, así como medidas directas para aliviar la pobreza, la desigualdad y la inseguridad económica, y promover el trabajo decente para los trabajadores adultos.
Promover medidas concretas para abordar las causas profundas y avanzar en la justicia social son elementos centrales del Llamamiento a la Acción de Durban, adoptado en la 5.ª Conferencia Mundial sobre la Eliminación del Trabajo Infantil en 2022. Es una hoja de ruta para invertir la tendencia del trabajo infantil utilizando todos los resortes económicos, políticos y sociales disponibles. Su objetivo es asegurar que el trabajo infantil se priorice en la formulación de políticas y actividades nacionales y mundiales, en la cooperación para el desarrollo y en los acuerdos financieros, comerciales y de inversión.
Por tanto, consideramos que el Día Mundial contra el Trabajo Infantil de 2023 constituye un momento para que todos los que estamos comprometidos con poner fin al trabajo infantil demostremos que el cambio puede lograrse cuando confluyen la voluntad y la determinación, y para impulsar la aceleración de los esfuerzos en una situación de gran urgencia.
En este Día Mundial contra el Trabajo Infantil, 12 de junio de 2023, hacemos un llamamiento en favor de:
- una acción internacional revitalizada para lograr la justicia social, en particular en el marco de la prevista Coalición Mundial para la Justicia Social, con la eliminación del trabajo infantil como uno de sus elementos importantes;
- la ratificación universal del Convenio núm. 138 de la OIT sobre la edad mínima, que, junto con la ratificación universal del Convenio núm. 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil, lograda en 2020, proporcionaría a todos los niños protección jurídica contra todas las formas de trabajo infantil; y
- la aplicación efectiva del Llamamiento a la Acción de Durban.
En torno al 12 de junio, muchos de nuestros mandantes tripartitos en todo el mundo celebrarán el Día Mundial.
Durante la Conferencia Internacional del Trabajo, la OIT celebrará una mesa redonda de alto nivel el 12 de junio, en la que se destacarán ejemplos de cómo los mandantes de la OIT han dado seguimiento a sus compromisos y de cómo estos constituyen pasos importantes hacia el fortalecimiento de la justicia social.