La Declaración EMN y la igualdad de género

11 de agosto de 2026

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La consecución de la igualdad de género en el mundo del trabajo y el empoderamiento económico de las mujeres son fundamentales para lograr un crecimiento económico inclusivo, la justicia social y la reducción de la pobreza. Mediante políticas públicas y privadas transformadoras, sustentadas en el diálogo social, la igualdad de género puede hacerse realidad.

La Resolución y las Conclusiones relativas al programa transformador de la OIT para lograr la igualdad de género en el mundo del trabajo, adoptadas por la Conferencia Internacional del Trabajo en 2026, destacan la contribución fundamental que las empresas pueden hacer para promover la igualdad de género mediante la conducta empresarial responsable. En ellas se insta a los gobiernos y a las organizaciones de empleadores y de trabajadores a «promover una conducta empresarial responsable y políticas y prácticas empresariales con perspectiva de género, en particular mediante la aplicación del principio de debida diligencia en materia de derechos humanos, de conformidad con la Declaración tripartita de principios de la OIT sobre las empresas multinacionales y la política social, en su versión enmendada en 2022, y los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas».

La Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social (Declaración EMN) proporciona orientación directa a las empresas (multinacionales y nacionales) así como a los gobiernos y a las organizaciones de empleadores y de trabajadores, para maximizar la contribución positiva de las empresas al trabajo decente, al tiempo que previenen, mitigan y remedian los impactos adversos sobre los derechos laborales y el empleo. Asimismo, ofrece múltiples puntos de entrada para promover la igualdad de género en el mundo del trabajo.

Basada en las normas internacionales del trabajo, incluidos los principios establecidos en la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, la Declaración EMN proporciona orientación para promover la igualdad de oportunidades y de trato en el empleo y la ocupación, con miras a eliminar la discriminación en el mundo del trabajo. También insta a los gobiernos a promover la igualdad de remuneración entre mujeres y hombres por un trabajo de igual valor. En conjunto, estos principios constituyen la base para el desarrollo de políticas y prácticas que fomenten lugares de trabajo más equitativos y contribuyan a reducir las persistentes brechas de género.

La Declaración EMN también destaca ámbitos en los que la conducta empresarial responsable puede contribuir al empoderamiento económico de las mujeres. Por ejemplo, alienta a las empresas multinacionales, siempre que sea factible, a celebrar contratos con empresas nacionales. Esto puede fortalecer los vínculos comerciales con empresas propiedad de mujeres, impulsar el emprendimiento femenino y apoyar el crecimiento tanto de empresas emergentes como de empresas consolidadas dirigidas por mujeres.

La Declaración también insta a los gobiernos, especialmente de los países en desarrollo, a adoptar medidas que garanticen que los grupos de menores ingresos y las regiones menos desarrolladas se beneficien, en la mayor medida posible, de las actividades de las empresas multinacionales. Dado que las mujeres están sobrerrepresentadas entre las poblaciones de menores ingresos, estas medidas pueden contribuir a reducir las desigualdades económicas por razón de género. La Declaración EMN también alienta a los gobiernos a elaborar y aplicar marcos integrados de políticas para facilitar la transición a la economía formal, e insta a las empresas multinacionales y a otras empresas a apoyar estos esfuerzos. Puesto que las mujeres están sobrerrepresentadas en el empleo informal, donde el acceso al trabajo decente, la protección social y la seguridad social suele ser limitado, las políticas públicas y las prácticas empresariales que promueven la formalización y amplían la protección social pueden tener un impacto transformador en la igualdad de género.

La Declaración EMN reafirma además la importancia de la libertad sindical y de la negociación colectiva. Como derechos fundamentales y habilitantes, han desempeñado un papel decisivo en el avance de la igualdad de género al favorecer mejoras en las condiciones de trabajo, la igualdad de trato y medidas como la protección de la maternidad. Reforzar estos derechos sigue siendo esencial para lograr nuevos avances hacia la igualdad de género en el mundo del trabajo.

La OIT promueve la dimensión de género de la agenda sobre conducta empresarial responsable y empresas y derechos humanos en colaboración con diversos socios internacionales, entre ellos ONU Mujeres, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y el Pacto Mundial de las Naciones Unidas.