Informal interactive dialogue on Childhood with dignity - Photo - 13 May 2025, New York

La ONU pide acelerar las acciones contra el trabajo infantil al no cumplirse el objetivo de erradicarlo en 2025

La falta de avances en la eliminación del trabajo infantil pone en riesgo los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

15 de mayo de 2025

Informal interactive dialogue on childhood with dignity - Photo - 13 May 2025, UN New York © UN New York
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NUEVA YORK (OIT Noticias) – El mundo debe intensificar sus esfuerzos para erradicar el trabajo infantil en todas sus formas, instó la ONU durante su reunión “Infancia con dignidad” celebrada el martes.

Aunque se han logrado avances –hay 86 millones menos de niños en trabajo infantil que en el año 2000, cuando comenzaron los registros– los países no han cumplido su compromiso colectivo de eliminar completamente esta práctica para 2025.

Los participantes en el diálogo informal interactivo expresaron una firme determinación de enfrentar esta crisis persistente, incluida la utilización forzada de niños en conflictos armados.

El Presidente de la Asamblea General de la ONU, Philemon Yang, quien inauguró el evento, explicó: “El Objetivo de Desarrollo Sostenible 8.7 pide la erradicación del trabajo infantil en todas sus formas para 2025. Debemos actuar con urgencia renovada para garantizar que todos los niños puedan vivir con dignidad y con las oportunidades que merecen. Debemos abordar las causas profundas del trabajo infantil”.

“También debemos avanzar en la promulgación de leyes sobre salarios justos. Reforzar la aplicación de las leyes de protección infantil. Invertir más en la infancia, en particular en las zonas remotas donde el trabajo infantil está generalizado”.

Al intervenir en el evento, el Director General de la OIT, Gilbert F. Houngbo, señaló: “Recordemos: la abolición efectiva del trabajo infantil es un principio y derecho fundamental en el trabajo. Estos principios y derechos son más esenciales que nunca en el actual orden mundial cambiante, donde la desigualdad, los conflictos y la incertidumbre amenazan las bases del trabajo decente”.

Durante la discusión se destacaron dos convenios fundamentales de la OIT: el Convenio núm. 138 sobre la edad mínima (1973), y el Convenio núm. 182 sobre las peores formas de trabajo infantil (1999). Este último, que incluye esclavitud, trabajo forzoso y trata, entre otros, ha sido ratificado universalmente.

Aunque existen marcos legales, persisten importantes brechas en su aplicación, lo que significa que el plan para erradicar el trabajo infantil este año ha fracasado.

“Está claro que no alcanzaremos la meta de los ODS para 2025. Esto es motivo de gran preocupación y exige que aceleremos la acción. No podemos construir sociedades inclusivas ni prosperidad compartida si millones de niños ven negados sus derechos. Asegurémonos de que ningún niño sea privado de su infancia y de una educación”, añadió el Director General de la OIT.

Puntos clave del diálogo:

  • Énfasis en la plena aplicación de los Convenios de la OIT sobre la edad mínima y sobre las peores formas de trabajo infantil.
  • Garantizar datos y evidencias sólidas mediante la mejora de la medición y las estadísticas, y una mayor comprensión del impacto de las políticas.
  • Amplio consenso sobre la necesidad de integrar más profundamente la problemática del trabajo infantil en las políticas nacionales de educación, protección social y empleo.
  • El trabajo decente para los padres como requisito esencial para abordar la pobreza, una causa fundamental del trabajo infantil.
  • Renovados llamados para garantizar el acceso universal a una educación básica gratuita y de calidad, y a programas de desarrollo en la primera infancia.
  • Eliminar el trabajo infantil y promover el trabajo decente en las cadenas de suministro.
  • Prevenir el reclutamiento y la utilización de niños en conflictos armados, una de las peores formas de trabajo infantil.
  • Impulsar alianzas y acciones colectivas para aumentar la sensibilización mundial, coordinar acciones a todos los niveles, fomentar el intercambio de prácticas innovadoras, monitorear el progreso y movilizar recursos para poner fin al trabajo infantil y forzoso.

Según las cifras más recientes de la OIT y UNICEF, a comienzos de 2020 unos 160 millones de niños –63 millones de niñas y 97 millones de niños– estaban en situación de trabajo infantil. De ellos, 79 millones realizaban trabajos peligrosos que ponen en riesgo su salud, seguridad y desarrollo moral. Se espera que la OIT y UNICEF publiquen el informe de las Estimaciones mundiales de trabajo infantil 2025 el próximo 11 de junio.