Renacer lejos del río: la resiliencia de una joven acompañada por la OIT
La historia de una joven participante del programa Formándonos para la Paz, alianza entre el Ministerio del trabajo y la OIT, es un testimonio de resiliencia profunda y de la fuerza que nace cuando una vida marcada por el desarraigo se transforma en determinación.
10 de noviembre de 2025
Nacida en el municipio de Riosucio, Chocó, su infancia cambió abruptamente a los cinco años, cuando la violencia la obligó a abandonar el hogar construido a orillas del río Salaquí. Ese territorio de agua y selva quedó atrás el día en que, junto a su tía, emprendió un viaje lleno de incertidumbre hacia Cartagena, mientras su mamá —maestra rural— tomaba la decisión más difícil: separarse de ella para mantenerla a salvo.
En Cartagena, capital de Bolívar, Orlanyis creció entre nostalgias del Chocó y nuevas oportunidades. La adolescencia la encontró buscando su propio camino, y fue allí donde descubrió que la educación podía convertirse en una herramienta poderosa para reconstruir su proyecto de vida. Estando en el último grado en la Institución Educativa El Salvador, dio sus primeros pasos en el campo de la salud al cursar estudios en Farmacia, experiencia que le enseñó disciplina, autonomía y la posibilidad de abrirse espacio en un mundo que muchas veces parecía cerrado.
Luego llegó su ingreso al mundo laboral, un proceso que la hizo más fuerte y más consciente de su capacidad para avanzar, sin importar cuán complejos fueran los desafíos. Hoy, con tan solo 20 años, Orlanyis estudia Mercadeo y Ventas en el Centro de Formación CTS de Cartagena, construyendo un futuro que hace unos años parecía distante. Su constancia, su valentía y su deseo profundo de superación la han llevado a reconocerse como una joven capaz, con sueños que no se detienen ante la adversidad.
La participación de Orlanyis en Formándonos para la Paz ha fortalecido ese camino, brindándole herramientas para reafirmar su proyecto de vida y proyectarse hacia nuevas metas, ya que pronto cumplirá el sueño de tener su propia farmacia. Su historia es un recordatorio poderoso: incluso cuando la violencia arranca las raíces, siempre es posible volver a florecer.