Blog de la Revista Internacional del Trabajo
Más allá de empleados y contratistas: cartografiar a los trabajadores de plataformas en China
Este blog, basado en una investigación publicada en la Revista Internacional del Trabajo, analiza cómo la economía de plataformas en China desafía la división tradicional entre empleados y trabajadores independientes, al poner de relieve la existencia de un amplio grupo de trabajadores cuasi subordinados.
10 de febrero de 2026
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Xueyu WangCentro de Relaciones Industriales y Recursos Humanos, Universidad de Toronto
El auge del trabajo basado en plataformas en China, que involucra a unos 84 millones de personas, refleja una transformación global en la forma en que el trabajo se organiza y se experimenta. Esta transformación digital ha dado lugar a importantes debates académicos y de política pública sobre la idoneidad de las categorías tradicionales del derecho laboral. Históricamente, los marcos jurídicos se han basado en una distinción binaria entre empleados y trabajadores independientes. Sin embargo, la realidad diversa del trabajo en plataformas —caracterizada por distintos niveles de gestión algorítmica y dependencia económica— difumina con frecuencia estas fronteras, creando una “zona gris” que pone en cuestión los modelos de gobernanza convencionales.
En los últimos años, el debate en China ha evolucionado para abordar esta complejidad mediante un enfoque centrado en la naturaleza funcional de la relación laboral. En lugar de ceñirse estrictamente a un umbral binario, se observa un reconocimiento creciente de los matices que caracterizan a los trabajadores que presentan determinados rasgos de subordinación sin encajar plenamente en el modelo clásico del empleo a tiempo completo. El énfasis se desplaza hacia la garantía de un conjunto básico de protecciones esenciales vinculadas a la persona trabajadora, con independencia de su clasificación formal, especialmente para quienes están sujetos a un control significativo a nivel empresarial durante el proceso de trabajo.
Nuestra investigación aporta una base empírica a este debate global al ir más allá de las discusiones conceptuales sobre “niveles” jurídicos y examinar las situaciones reales de trabajo de quienes participan en plataformas. A partir de un sólido conjunto de datos que incluye a más de 7.000 repartidores de comida en cinco ciudades chinas diversas, captamos un amplio espectro de la economía de plataformas, desde polos digitales de primer nivel hasta centros industriales en transición. Al proponer una estrategia de medición simplificada que identifica distintos grados de subordinación y autonomía, analizamos cómo se distribuyen las diferentes configuraciones de trabajo y cómo varían las condiciones laborales y las brechas de protección entre los grupos. En última instancia, este enfoque basado en evidencia proporciona la claridad necesaria para diseñar sistemas de protección inclusivos que respondan a las realidades multifacéticas de la economía digital contemporánea.
Una premisa clave de nuestro estudio es que los trabajadores de plataformas no constituyen un grupo homogéneo. Las plataformas agrupan a trabajadores con niveles muy distintos de dependencia económica y control gerencial, lo que condiciona tanto sus condiciones de trabajo como el tipo y la urgencia de las protecciones que necesitan. Tratar a los “trabajadores de la economía gig” como un grupo único puede ocultar esta estratificación interna y dar lugar a instrumentos de política pública que se ajustan a algunos trabajadores, pero dejan fuera a otros.
Para captar la heterogeneidad del trabajo en plataformas, adoptamos un marco empírico basado en los conceptos complementarios de dependencia económica y subordinación personal —criterios utilizados por instituciones como Eurofound, pero rara vez aplicados a gran escala en economías emergentes—. En nuestro estudio, operacionalizamos la dependencia económica como la obtención de más del 50 % de los ingresos totales a través de la plataforma, mientras que la subordinación personal se mide a partir del grado de autonomía que conservan los repartidores sobre sus horarios, la selección de pedidos, la gestión de contingencias y el derecho de sustitución.
La principal ventaja de este enfoque radica en su observabilidad práctica. Aunque los repartidores pueden tener dificultades para desenvolverse en la “niebla contractual” generada por complejas cadenas de subcontratación o por el uso de agencias laborales, sí pueden informar con precisión sobre sus fuentes de ingresos y las restricciones operativas de su trabajo cotidiano. Al centrarnos en estas dimensiones reportables por los propios trabajadores, podemos trascender las etiquetas formales y revelar la realidad sustantiva de la relación laboral, ofreciendo una imagen más clara de la vulnerabilidad de los trabajadores en la economía digital.
Los resultados de nuestro análisis de conglomerados proporcionan pruebas claras de la heterogeneidad existente entre los repartidores de plataformas en China. Identificamos cuatro subtipos de trabajadores de plataformas. De manera reveladora, solo alrededor del 19 % de los repartidores encajan de forma clara en el marco binario tradicional del estatus laboral, asemejándose a empleados estándar. El 81 % restante queda fuera de esta dicotomía y presenta una gran diversidad en términos de dependencia económica y subordinación personal. Dentro de esta mayoría, el patrón más destacado es una configuración mixta: alta dependencia económica combinada con subordinación personal parcial. Muchos repartidores dependen en gran medida de los ingresos de la plataforma, al tiempo que enfrentan un control significativo —aunque no siempre total— sobre su proceso de trabajo. Esto los sitúa en una posición estructuralmente desfavorecida: asumen los riesgos asociados al trabajo por cuenta propia mientras experimentan restricciones más propias del trabajo gestionado.
Asimismo, constatamos que la dependencia económica y la subordinación personal se relacionan con las condiciones de trabajo de maneras distintas. Una alta dependencia económica se asocia fuertemente con jornadas laborales más largas, mayor intensidad de trabajo y una presión percibida más elevada. Una alta subordinación personal se vincula más estrechamente con una menor satisfacción laboral, en consonancia con una reducción de la autonomía y una menor sensación de control en el trabajo. Las brechas de protección también presentan patrones diferenciados. La cobertura de la seguridad social resulta especialmente insuficiente entre los subtipos con mayores niveles de subordinación, precisamente aquellos trabajadores que están sometidos a un control más estricto sobre el proceso de trabajo.
En conjunto, este análisis basado en el caso de China contribuye a los debates globales sobre la complejidad interna del trabajo en plataformas y aborda directamente el desafío de política pública: la naturaleza multifacética del trabajo en plataformas sugiere que los paradigmas jurídicos binarios tradicionales pueden no captar plenamente la diversidad de realidades que caracterizan a estas nuevas configuraciones digitales. Identificar y comprender la diversidad de los trabajadores de plataformas es un paso fundamental para mejorar las protecciones y las condiciones de trabajo, en particular mediante la aplicación efectiva de los derechos básicos ya contemplados en los marcos normativos pertinentes.
Referencias:
- En busca de trabajadores cuasi subordinados en China. Tipología de riders según su grado de dependencia y subordinación económicas
- Revised labor rules sought as gig work rises
- 关于确立劳动关系有关事项的通知
- Identifying Labor Relationship Involving "Workers Hired Through Internet" and Protection of Their Interests - 中国知网
- Third Employment Category for Platform Workers in China: A Tough Start | The Chinese Journal of Comparative Law | Oxford Academic
- Internet Platform Employment in China : Legal Challenges and Implications for Gig Workers through the Lens of Court Decisions
- Dependence and precarity in the platform economy
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