Blog de la Revista Internacional del Trabajo

¿Legitimidad sin miembros? Lecciones de Hungría sobre la representatividad sindical

Este blog, basado en una investigación publicada en la Revista Internacional del Trabajo, analiza cómo las reglas de representatividad interactúan con la disminución de la densidad sindical en Hungría, ofreciendo enseñanzas para la reforma del derecho laboral en contextos de baja sindicalización.

18 de mayo de 2026

Un joven agricultor cosecha trigo cerca de Szécsény, Hungría. En un país donde la afiliación sindical ha caído a apenas el 7 % de los trabajadores, las protecciones laborales para trabajadores como él dependen cada vez más de marcos de negociación colecti © Sándor Csudai
Contenido también disponible en: English français
  • Photo of Tamás Gyulavári
    Tamás Gyulavári
    Departamento de Derecho del Trabajo, Facultad de Derecho, Universidad Católica Pázmány Péter
  • Photo of Gábor Kártyás
    Gábor Kártyás
    Departamento de Derecho del Trabajo, Facultad de Derecho, Universidad Católica Pázmány Péter

¿Cómo puede el derecho laboral regular la legitimidad de los sindicatos como puerta de entrada a la negociación colectiva cuando la sindicalización ha caído a apenas el 7 % de los trabajadores? El derecho laboral húngaro enfrenta actualmente este desafío, dado que las tasas de afiliación sindical son extremadamente bajas.

Sin embargo, los derechos de negociación colectiva solo deben concederse a sindicatos que cuenten con un apoyo real de los trabajadores. En Hungría, la cobertura de la negociación colectiva se sitúa actualmente por debajo del 20 % y sigue disminuyendo; ya es una de las más bajas de la Unión Europea. Además, la negociación existente se limita al nivel de empresa, donde solo pueden participar sindicatos representativos.

La experiencia de Hungría ofrece lecciones para otros países, especialmente en Europa del Este, donde una baja densidad sindical y una negociación colectiva débil pueden estar vinculadas, entre otros factores, a marcos jurídicos deficientes.

El problema de la baja sindicalización

La representatividad sindical, el umbral legal que los sindicatos deben cumplir para negociar, pretende garantizar la legitimidad democrática. En Hungría, la ley exige actualmente que los sindicatos organicen al menos al 10 % de los trabajadores en un centro de trabajo para poder concluir un convenio colectivo. Sin embargo, a medida que la afiliación sindical cae por debajo de este umbral, cada vez menos centros de trabajo cuentan con un sindicato con derecho a negociar, generando una espiral descendente. La cobertura ha pasado de un tercio a menos de un quinto desde 2012.

En sistemas descentralizados como el húngaro, donde la negociación sectorial es casi inexistente, estas reglas de representatividad constituyen la única vía de acceso a la negociación colectiva, a diferencia de Europa occidental, donde los acuerdos sectoriales mantienen una alta cobertura pese a una baja afiliación.

El papel del marco jurídico

Más allá de las bajas tasas de sindicalización, algunas disposiciones del derecho húngaro dificultan aún más la negociación colectiva.

Cuando existen varios sindicatos en un mismo centro de trabajo, las normas actuales exigen el acuerdo de todos los sindicatos representativos, lo que significa que un sindicato con un 10 % de apoyo puede bloquear un acuerdo respaldado por el 80 % de los trabajadores. Además, los sindicatos que alcanzan el umbral del 10 % después de que otros hayan firmado un acuerdo también pueden bloquear modificaciones posteriores o su terminación, generando situaciones de bloqueo.

El experimento húngaro que permite a los comités de empresa, en lugar de a los sindicatos, firmar acuerdos en centros de trabajo sin presencia sindical no ha resultado eficaz. Los comités de empresa no pueden negociar salarios ni convocar huelgas, lo que los convierte en sustitutos ineficaces.

La negociación sectorial sigue siendo prácticamente inexistente debido a reglas de representatividad restrictivas e incoherentes.

En el sector público, la negociación colectiva está fuertemente restringida y totalmente prohibida en el sector sanitario desde 2021, a pesar de que la OIT ha señalado que esto vulnera la libertad sindical.

Posibles vías de avance

Las normas de la OIT exigen que las reglas de representatividad sean objetivas y proporcionales, pero las disposiciones húngaras generan obstáculos evitables sin ofrecer vías alternativas para la negociación.

En contextos de baja densidad sindical, los marcos jurídicos deben ofrecer múltiples vías hacia la negociación colectiva, y no limitarse a los umbrales tradicionales de afiliación sindical. Existen varias opciones de reforma, entre ellas autorizar a sindicatos no representativos a negociar con el empleador, siempre que el acuerdo sea ratificado por los trabajadores; armonizar las reglas sectoriales; y eliminar las prohibiciones en el sector público.

Las reglas de representatividad, concebidas para garantizar la legitimidad democrática, están acelerando en realidad el declive de la negociación colectiva en Hungría. Sostenemos que las reformas legales por sí solas no pueden reconstruir la afiliación sindical, pero eliminar los obstáculos innecesarios es fundamental para crear espacio para el diálogo social.

Mientras los responsables políticos en toda Europa buscan reforzar la negociación colectiva, incluso en el marco de la nueva Directiva de la Unión Europea sobre salarios mínimos adecuados, la experiencia de Hungría ofrece tanto una advertencia como lecciones prácticas sobre qué evitar y qué reformar.

Referencias:

Contenido relevante

Revista Internacional del Trabajo

RIT

Revista Internacional del Trabajo