Chile: efectos de la pandemia generaron consecuencias sin precedentes en el mundo del trabajo

El impacto en la economía y mercado laboral de la crisis por COVID-19 en Chile ha sido de envergadura. La caída sin precedente de la ocupación, aumento de la desocupación y fuerza de trabajo potencial son solo algunos de los efectos que ahora debe enfrentar el país de cara a la recuperación.

Noticia | 23 de noviembre de 2020
Santiago de Chile. – Una crisis económica sin precedentes en la historia chilena reciente y un profundo impacto en el mundo del trabajo son algunas de las consecuencias que dejaron los primeros meses de la pandemia en el país, de acuerdo a un informe de la OIT dado a conocer hoy.

La nota técnica: “Chile: Impacto de la COVID-19 sobre los mercados de trabajo y la generación de ingresos”, elaborada por la Oficina de la OIT para el Cono Sur de América Latina, en el marco de la Serie Regional Panorama Laboral, analiza los datos disponibles sobre el impacto de la pandemia en el empleo en este país, así como las principales medidas adoptadas para enfrentar esta situación.

El informe destaca que en Chile la COVID-19 provocó una crisis de envergadura en la actividad económica, en el empleo y en los ingresos. Se proyecta una caída en el producto interno bruto entre -4,5% y -5,5% para 2020; y la baja en la ocupación en torno al 20% durante el trimestre junio-agosto de 2020 se tradujo en un aumento en la tasa de desocupación, y una fuerte salida de personas de la fuerza de trabajo: cerca de una de cada tres personas en edad de trabajar están desocupadas o son parte de la fuerza de trabajo potencial.

Adicionalmente, señala que más de 1 millón de trabajadores se encontraban registrados como ocupados ausentes, alrededor del 70% de ellos acogidos a la suspensión de contratos. Decayó también la ocupación formal e informal, y la caída afectó sobre todo a las mujeres.

Ante estos efectos, el informe analiza la política de respuesta, que se basó en un paquete de medidas que apuntó a promover la actividad económica y la recuperación con préstamos a empresas y subsidios al empleo, proteger los puestos de trabajo y los ingresos a través de modificaciones al Seguro de Cesantía, la posibilidad de retirar parte de los fondos de pensión, transferencias no contributivas y, proteger la salud y seguridad en el trabajo a través de la promoción del trabajo a distancia, el establecimiento de protocolos y fiscalización.

Las medidas, si bien conformaron una inyección de recursos que supera los 10 puntos del PIB, se vieron enfrentadas a una serie de desafíos en su implementación, incluyendo la elegibilidad y alcance de los subsidios y prestaciones para empresas, hogares y trabajadores.

El análisis señala que se han apreciado rezagos en la implementación de políticas de mitigación con una cobertura que, si bien se expande en términos de población beneficiaria, dejó a sectores de la población sin compensaciones necesarias ante pérdidas de ingreso u ocupación en los primeros meses de la crisis.

El informe también destaca que “la crisis ha puesto de manifiesto el importante rol del Estado en promover la salud y seguridad en el trabajo, el impulso de la actividad económica, la protección de los puestos de trabajo y los ingresos” y señala que “el articular soluciones a partir del diálogo social puede sentar las bases para un nuevo sistema de protección a trabajadores, hogares y empresas con activación automática ante crisis económicas, pero también sectoriales o asociadas a desastres naturales a las que está Chile usualmente expuesto”.

Entre las propuestas presentadas en la nota se incluye “el apoyo a la sostenibilidad de las empresas, el desarrollo de un piso de protección social y el fortalecimiento del diálogo social para acordar, implementar y expandir respuestas y soluciones de política pública que permitan retomar una senda de crecimiento y desarrollo inclusivo”.

Además, sostiene que se deberían aprovechar las medidas implementadas, dando continuidad a los programas desarrollados en el contexto de la crisis. Por ejemplo, el cambio en los requisitos de acceso al Seguro de Cesantía y su integración con transferencias no contributivas en el Ingreso Familiar de Emergencia.

La nota técnica sobre la situación en Chile forma parte de la serie de OIT: “Panorama laboral en tiempos de la COVID-19”, que analiza el impacto de la crisis en el mundo del trabajo en los países de América Latina y el Caribe y las principales medidas que están adoptando los países para hacer frente al fuerte impacto sobre los mercados laborales.