COVID-19: Estimular la economía y el empleo

COVID-19: Medidas de respuesta adoptadas en varios sectores económicos

La crisis del COVID-19 está teniendo un efecto devastador en todos los sectores sociales y económicos La OIT ha elaborado un conjunto de informes para analizar los efectos de la pandemia en varios sectores y las medidas adoptadas para paliar sus efectos.

Comunicado de prensa | 21 de abril de 2020
© Alain Pitton / NurPhoto via AFP
GINEBRA (OIT Noticias) – La crisis del COVID-19 está teniendo un efecto devastador en trabajadores y empleadores de todos los sectores. Los trabajadores que prestan servicios esenciales, en particular en el ámbito sanitario y el de respuesta a situaciones de emergencia en primera línea, corren un elevado riesgo de infección. Los empleados de supermercados, las azafatas de vuelo y los trabajadores del sector automovilístico se encuentran entre los que han visto amenazada su salud y sus medios de subsistencia como consecuencia de la pandemia.

La OIT ha elaborado un conjunto de informes para analizar la repercusión de la crisis en varios sectores sociales y económicos, en particular en los servicios públicos de emergencia (SPE), los servicios sanitarios y educativos, el comercio minorista de alimentos, la industria automovilística, el turismo, la aviación civil, la agricultura, la navegación marítima y la pesca, así como las industrias textil y de fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado.

En dichos informes se pone de manifiesto el valor demostrado por los trabajadores de los servicios sanitarios y de emergencia pública al luchar contra la pandemia, así como por los profesores, la gente de mar, los comerciantes y otros trabajadores esenciales para nuestra sociedad.

También revelan pérdidas a gran escala, tanto en materia de productividad como de empleo, en todos los sectores. Los países en desarrollo van a ser los más afectados, y el nivel de pobreza será cada vez mayor.

Debemos aumentar la inversión para ofrecer condiciones de trabajo seguro y decente a los trabajadores que desempeñan su labor en primera línea y evitar que esta pandemia deje secuelas a largo plazo en las economías, las personas y el empleo."

Alette van Leur, Directora del Departamento de la OIT de Políticas Sectoriales
En los análisis también se recogen las drásticas medidas adoptadas por gobiernos, empleadores y trabajadores para detener la propagación del virus y mitigar su incidencia en empresas y medios de subsistencia, así como en la economía en su conjunto.

Dichas medidas han hecho hincapié en cuatro objetivos a corto plazo, a saber, la protección de los trabajadores en el lugar de trabajo; el apoyo a las empresas, al trabajo y al mantenimiento de los ingresos; el fomento de la economía y del empleo; y la promoción del diálogo social sobre la base de las normas internacionales del trabajo para que todos los países y sectores se recuperen de forma rápida y eficaz.

“Muchos de nuestros Estados Miembros están adoptando medidas que no tienen precedentes para proteger a los trabajadores que desarrollan su labor en primera línea y paliar los efectos en las empresas, los medios de subsistencia y los miembros más vulnerables de la sociedad”, señala Alette van Leur, Directora del Departamento de la OIT de Políticas Sectoriales. “Debemos aumentar la inversión para ofrecer condiciones de trabajo seguro y decente a los trabajadores que desempeñan su labor en primera línea y evitar que esta pandemia deje secuelas a largo plazo en las economías, las personas y el empleo”.

Análisis sectorial

  • El sector turístico y de los viajes, que antes del brote del COVID-19 se preveía que constituyese el 11,5% del producto interno bruto (PIB) mundial, se ha visto especialmente afectado. Se estima que el sector turístico en la Unión Europea pierde alrededor de 1.000 millones de euros de ingresos mensuales como consecuencia de la pandemia.
  • Los efectos en el empleo en el sector del transporte marítimo, que cuenta con dos millones de trabajadores como gente de mar, son notables. En particular, se han visto afectados los viajes en crucero, que dan empleo a 250.000 personas, puesto que varios países han desaconsejado dichos viajes y las principales compañías de cruceros han suspendido sus operaciones.
  • El sector automovilístico debe hacer frente asimismo a un súbito y generalizado estancamiento de su actividad económica, habida cuenta del confinamiento de los trabajadores en su hogar, la interrupción de las cadenas de suministro y el cierre de fábricas. Se estima que en 2017 este sector industrial empleaba directamente a casi 14 millones de trabajadores en todo el mundo.
  • Como consecuencia de las estrictas restricciones de viaje impuestas y la recesión económica a escala mundial que se prevé, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) estima que los ingresos del sector en concepto de transporte de pasajeros podrían reducirse en 252.000 millones de dólares, lo que constituye una disminución del 44% con respecto a 2019.
  • En los sectores textil y fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado, las medidas de cuarentena han mermado la demanda de los consumidores. En Bangladesh, las cancelaciones de pedidos han provocado una pérdida de ingresos de unos 3.000 millones de dólares, y han afectado a alrededor de 2,17 millones de trabajadores.
  • La agricultura y la seguridad alimentaria también se han visto gravemente afectadas. Por ejemplo, la reciente suspensión temporal de una de las mayores subastas de té del mundo en Mombasa (Kenya), en la que se comercializa té de muchos países de África oriental, podría tener un efecto económico devastador a escalas local, nacional y regional si esa suspensión se prolonga.

Medidas de respuesta

Con objeto de fortalecer los sectores clave y mitigar los efectos de la pandemia en los planos social y económico, los países han adoptado medidas de respuesta de índole diversa. Dichas medidas incluyen paquetes de asistencia económica, moratorias fiscales, ampliación de plazos de pago, contribución a las cuotas de seguridad social, subsidios salariales, préstamos y garantías para los trabajadores.

  • España ha ampliado una línea de crédito de 400 millones de euros destinada a empresas y trabajadores autónomos de dicho país en los sectores del transporte de pasajeros, hostelería y restauración.
  • En Namibia, se ha aprobado un Paquete de asistencia y ayuda económicas de 200 millones de dólares de Namibia (NAD) en concepto de garantías para préstamos a bajo interés para agricultores y empresas agrícolas, en particular agricultores y PYMES del sector agrícola con dificultades de liquidez cuyos ingresos se han visto sustancialmente reducidos. Por otro lado, se concederá una subvención única de 750 NAD en concepto de ingresos de emergencia a todos los trabajadores, tanto de la economía formal como de la informal, que hayan perdido su empleo.
  • El Gobierno de Japón, en colaboración con la Asociación de Fabricantes de Automóviles de dicho país (JAMA), ha constituido un innovador Consejo para el examen de contramedidas frente al coronavirus en el sector automovilístico, con objeto de facilitar el intercambio de información entre fabricantes de automóviles y proveedores de piezas y componentes de vehículos.
  • Además de aumentar el gasto en servicios sanitarios, algunos países también han asignado más recursos a sus cuerpos policiales para facilitar la aplicación de medidas mitigadoras de los efectos de la pandemia. Por ejemplo, en Australia, Estados Unidos y Reino Unido se han fortalecido los cuerpos policiales para facilitar la aplicación de las medidas de mitigación de la pandemia, en particular mediante actividades de capacitación y el suministro de equipos de protección personal.
  • En Argentina, en virtud de un acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Federación de Asociaciones de Trabajadores sanitarios, se garantiza a todos los trabajadores del sector sanitario el cobro de su sueldo íntegro mientras se encuentren en cuarentena, así como el derecho a transporte gratuito, subvencionado por el Gobierno, hasta que termine la pandemia.
  • Las fábricas textiles de varias regiones de Sri Lanka han cerrado temporalmente a raíz de la promulgación de diversas directivas gubernamentales, en virtud de las cuales los trabajadores tienen derecho a vacaciones remuneradas. En Camboya, los trabajadores cuya labor profesional se haya interrumpido pueden percibir el 40% de su salario de su empleador y un 20% adicional que aporta el Gobierno. Camboya también suspendió las cotizaciones al Fondo Nacional de la Seguridad Social de las fábricas de prendas de vestir y textiles que se han visto afectadas por la escasez de materias primas como consecuencia del COVID-19.
La OIT ha instado a los gobiernos a ampliar las medidas de protección social para todos en los sectores afectados y brinda asesoramiento sobre medidas que faciliten el mantenimiento del empleo y promuevan el trabajo a tiempo parcial y las vacaciones remuneradas, entre otros tipos de subsidios, con objeto de que las economías, los mercados laborales y los sectores industriales se vean más fortalecidos y sean más resilientes y sostenibles cuando remita la pandemia.