El G20 y la pandemia del COVID-19

La OIT acoge con satisfacción el compromiso del G20 como primera medida mundial para dar respuesta a la crisis del COVID-19

El Sr. Guy Ryder, Director General de la Organización Internacional del Trabajo, hace un llamamiento a los países del G20 para que aúnen esfuerzos para garantizar la protección de la población, el empleo, los ingresos y la actividad empresarial frente a los efectos devastadores de la pandemia del COVID-19.

Comunicado de prensa | 26 de marzo de 2020
GINEBRA (OIT Noticias) – El Sr. Guy Ryder, Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha acogido con satisfacción el compromiso de los líderes del G20 como primera medida importante para dar respuesta a escala mundial a los retos sin precedentes que ha planteado la pandemia del COVID-19.

"El firme y claro compromiso del G20 de hacer todo lo que sea necesario para superar los efectos de la pandemia en los planos sanitario, social y económico constituye una medida inicial muy acertada. Su decisión de no escatimar esfuerzos para garantizar la protección de la población, el empleo, los ingresos y la actividad empresarial reviste suma importancia", señaló el Sr. Ryder.

"Este es el momento de la solidaridad mundial, en particular con las personas más vulnerables de la sociedad, así como con los países emergentes y en desarrollo. También debemos ofrecer nuestro pleno apoyo a los trabajadores sanitarios, que desarrollan una labor de primer orden en las actividades de respuesta médica", añadió.

Este es el momento de la solidaridad mundial, en particular con las personas más vulnerables de la sociedad, así como con los países emergentes y en desarrollo. También debemos ofrecer nuestro pleno apoyo a los trabajadores sanitarios, que desarrollan una labor de primer orden en las actividades de respuesta médica."

Guy Ryder, Director General de la OIT
El Sr. Ryder destacó asimismo que la pandemia de COVID-19 ha provocado rápidamente una crisis económica mundial que podría transformarse fácilmente en recesión mundial, y abogó por la adopción de medidas específicas de apoyo a los trabajadores, al empleo y a las actividades que permitan garantizar los ingresos. Entre esas medidas cabe destacar la ampliación de la protección social, el fomento de la conservación del empleo (mediante trabajo a jornada reducida o bajas remuneradas, entre otros subsidios) y la concesión de ayudas financieras y fiscales, en particular a microempresas y a las pequeñas y medianas empresas.

"En la crisis financiera de 2008/9, el mundo aunó esfuerzos para evitar lo peor. Tenemos la oportunidad no solo de hacer lo mismo, sino de hacerlo mejor. Pero debemos actuar ahora para que los años 2020 no sean una repetición de los años 30” manifestó.

El Sr. Ryder también abogó por recurrir al diálogo social, con la participación de trabajadores y empleadores, incluidos sus representantes, como requisito fundamental para fomentar la confianza y el apoyo públicos a las medidas que nos permitan superar la crisis.

Según los resultados de un primer estudio de la OIT, publicado el 18 de marzo, sobre los efectos del brote de virus en el mundo del trabajo a escala mundial, el desempleo podría aumentar en casi 25 millones de personas en todo el mundo, y varios millones de personas podrían quedarse en situación de subempleo o de pobreza laboral.

El Sr. Ryder participó en la cumbre virtual extraordinaria del G-20 sobre la pandemia, organizada por Arabia Saudita, por videoconferencia.

"El G20 debe trabajar con las Naciones Unidas para llevar a cabo las acciones necesarias de mayor alcance y a nivel global. Disponemos de los medios para hacerlo; solo necesitamos la voluntad política que nos permita trascender las fronteras nacionales", concluyó.