Teletrabajo

¿Cuáles son los beneficios y los riesgos del teletrabajo en las tecnologías de la comunicación y los servicios financieros?

El Foro de diálogo mundial analizó los beneficios que el teletrabajo puede aportar: para los empleados, un mejor equilibrio entre la vida personal y profesional; para los empleadores, un aumento de la productividad, y para los gobiernos la posibilidad de promover oportunidades de empleo incluyentes.

Noticia | 10 de noviembre de 2016
© Citrix Online
GINEBRA (OIT Noticias) – El teletrabajo es una modalidad de trabajo cada vez más frecuente facilitada por la tecnología de la información y las comunicaciones (TIC), cuyos potenciales beneficios reconocen y promueven los gobiernos, los empleadores y los trabajadores por igual.

Un foro de diálogo mundial organizado por la OIT en Ginebra, del 24 al 26 de octubre, reunió a representantes de gobiernos, de empleadores y de trabajadores de todo el mundo con la finalidad de intercambiar las políticas y las prácticas que pueden hacer frente a los desafíos de trabajo decente y maximizar los beneficios del teletrabajo en los sectores de la TIC y los servicios financieros.

Los participantes coincidieron en que el teletrabajo puede aportar numerosos beneficios sociales y laborales. “Los beneficios para los trabajadores van desde desplazamientos más breves, menores gastos personales relacionados con el trabajo y un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral, que incluyen una mayor capacidad de conciliar las responsabilidades profesionales y de cuidado además de un mayor número de oportunidades de trabajo”, señalaron en un documento de consenso emitido al finalizar el fórum.

“Los empleadores pueden beneficiarse de un aumento de la productividad, menores gastos generales, y del acceso a una fuerza de trabajo más amplia, diversa, motivada y capacitada. Para los gobiernos, el teletrabajo podría ser una estrategia para hacer frente a los problemas medioambientales y de congestión urbana, y para promover oportunidades de trabajo incluyentes para todos”.

Sin embargo, el teletrabajo en las TIC y los servicios financieros puede plantear una serie de desafíos para el sector y en materia de trabajo decente, como los problemas relacionados con la ciberseguridad, la privacidad y la exposición a información confidencial. Debido a la falta de medidas apropiadas, los trabajadores pueden enfrentar problemas psicosociales relacionados con el aislamiento y la dificultad de establecer límites entre la vida laboral y familiar. Pueden tener menos acceso a la formación y percibir una falta de desarrollo de la carrera profesional. En los acuerdos de teletrabajo, las condiciones de salud y seguridad en el trabajo son también más difíciles de supervisar y controlar.

OIT Noticias, a través de conversaciones con los representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores presentes en el foro, constató que la situación y las necesidades de cada país difieren considerablemente en lo que respecta el teletrabajo.

Teletrabajo: Oportunidades y desafíos

“En Sudáfrica, el teletrabajo no es tan frecuente. Ni siquiera tenemos una definición adecuada de lo que significa teletrabajo y, por lo tanto, no disponemos de una legislación que lo reglamenta. Nos gustaría que la OIT nos facilitara la búsqueda de información para llegar a esa definición y también para la legislación, porque si bien existen ventajas, también interrogantes y riesgos”, declaró el Viceministro de Trabajo de Sudáfrica, Nkosi S.P. Holomisa.

Nkosi S.P. Holomisa expresó preocupación acerca de las horas de trabajo. “¿Cómo se definen? ¿Cómo se determinan – es una cuestión de tiempo o de resultados – cuando se trata de decidir la remuneración? La cuestión de las condiciones básicas y, por supuesto, si el trabajador vive en un país diferente al del empleador. El teletrabajo debe ser gestionado y regulado de manera que no nos tome por sorpresa.”

Andy Kerr, Vicesecretaria General del Sindicato de trabajadores de la comunicación del Reino Unido dijo que el teletrabajo se encontraba “bastante avanzado” en el Reino Unido.

“Disponemos de buenas normativas en los dos sectores y queremos garantizar que los derechos básicos, como la salud y la seguridad de los trabajadores, se extiendan a otras empresas e industrias”, agregó.

“Debido a que diversas regiones y países se encuentran en diferentes fases, confiamos en que la OIT y sus miembros recopilen más estudios y datos sobre el teletrabajo y compartan las buenas prácticas. Nuestra intención es reunirnos de aquí a dos años – quizás un grupo más reducido – para profundizar sobre la cuestión y avanzar en la elaboración de un instrumento internacional de la OIT.”

El Ministro de Trabajo y Empleo de Ecuador, Leonardo Berrezueta Carrion, compartió esta visión. “La recomendación de Ecuador es pensar cómo será el futuro del trabajo en los próximos 20 años, sobre todo en el papel de la OIT de apoyar a los Estados miembros a través de la asistencia técnica y la organización de foros internacionales a fin de elaborar una nueva norma internacional sobre teletrabajo.”

El teletrabajo en estos dos sectores y en otros, es también “una alternativa para las personas con discapacidad que han perdido la motilidad, las madres que están desarrollando un vínculo afectivo con sus hijos y para las personas de edad que no tienen acceso a oportunidades de empleo. Pero, sobre todo, para los jóvenes entre 18 y 26 años”, agregó Leonardo Berrezueta Carrion.

Dasun Nalinda Kodithuwakku Kankanamge, responsable de los servicios de apoyo y tecnologías de la información de la Federación de Empleadores de Ceilán, dijo que en Sri Lanka existe un creciente interés por el trabajo a distancia entre los jóvenes y los empleadores.

“Desde la perspectiva de los empleadores, las empresas se benefician, ya que la mayoría están ubicadas en Colombo, donde el tráfico es tan intenso que para recorrer 10 kilómetros se puede tardar una hora y media”, explicó. “También es positivo para las industrias como la TIC, por ejemplo, nosotros somos los principales proveedores del Sistema de la Bolsa de Valores del Reino Unido. Pero cuando se trata del sector financiero, hay muchas resistencias, ya que nuestro régimen jurídico no contempla en ninguna parte el teletrabajo porque es nuevo. El mayor desafío para los empleadores es cómo protegerse dentro del marco jurídico.”

En Japón, el Primer Ministro, Shinzo Abe, estimula a las empresas a que respalden a los trabajadores que desean trabajar a distancia como un medio para integrar personas que han sido excluidas del mercado laboral.

Alrededor de 10 por ciento del personal de la empresa de telecomunicaciones japonesa Nippon Telegraph and Telephone Corporation (no sólo los dos sectores) trabaja a distancia, según Masahiro Kajiwara, Director del Departamento de Recursos Humanos.

“Como empresa, hemos creado un contexto en el cual los trabajadores pueden fácilmente elegir el teletrabajo. El problema es que la tasa de aceptación es aún muy baja, así que todavía estamos en el proceso de evolución.”