El Convenio de la OIT sobre trabajo doméstico recibió su primera ratificación un año después de su adopción

Uruguay es el primer país del mundo que presenta la ratificación. De acuerdo con recientes estimaciones de la OIT en el mundo hay entre 53 y 100 millones de trabajadores domésticos.

Noticia | 14 de junio de 2012
GINEBRA (Noticias de la OIT) – El Convenio de la OIT destinado a mejorar las condiciones laborales y de vida de decenas de millones de trabajadoras y trabajadores domésticos en el mundo recibió hoy su primera ratificación por parte de Uruguay, justamente cuando se cumple un año desde su adopción por los delegados tripartitos de más de 180 países que asisten a la Conferencia anual de esta Organización.

Uruguay depositó el documento de en un acto especial en el marco de la 101ª Conferencia Internacional del Trabajo que concluyó este jueves en Ginebra, y se convirtió en el primer país del mundo que asume el compromiso de adaptar su legislación y práctica nacionales para cumplir con una norma internacional cuya aprobación fue considerada histórica.

El Convenio No. 189 reconoce el valor económico y social del trabajo doméstico y establece sin ambigüedad que se trata de trabajo.

“Ya se inició el proceso de ratificación de este Convenio, este primer paso abre un camino”, dijo el Director General de la OIT, Juan Somavia, al destacar que el paso dado por Uruguay revela que “se ha producido un cambio cultural y esta norma internacional será exitosa si logramos que esto también suceda en otros lugares del mundo”.

La entrada en vigor del Convenio está prevista cuando se hayan registrado dos ratificaciones. Cuando un país ratifica un Convenio, abre sus puertas a la supervisión internacional, y esto ejerce presión sobre los Estados miembros para garantizar que sus leyes y políticas estén en conformidad con el Convenio.

El Ministro del Trabajo y Seguridad Social de Uruguay, Eduardo Brenta explicó que en Uruguay “tomamos la decisión política de promover la ratificación y enviamos un proyecto de ley al parlamento, donde fue aprobado por unanimidad en ambas cámaras. Eso nos permitió convertirnos en el primer país en ratificarlo”.

De acuerdo con recientes estimaciones de la OIT basadas en datos de 117 países el número de trabajadoras y trabajadores domésticos en el mundo es de al menos 53 millones. Pero debido a que este tipo de trabajo se realiza a menudo en forma oculta y sin registros, se estima que el total podría ser de 100 millones de personas. En los países en desarrollo representan entre 4 y 12 por ciento del empleo asalariado. Alrededor del 83 por ciento son mujeres, y muchas son migrantes.

“En Uruguay trabajan aproximadamente unas 120.000 personas en el trabajo doméstico, 98 por ciento son mujeres”, explicó Brenta.

La Directora del Departamento de la Protección de los Trabajadores de la OIT, Manuela Tomei, dijo que “hemos recibido señales alentadoras de diversas partes del mundo donde ya se están tomando medidas para avanzar en el proceso de ratificación”.

La OIT ha destacado que el déficit de trabajo decente entre los trabajadores domésticos del mundo es enorme.

Para más del 56 por ciento de los trabajadores domésticos, la ley no establece un límite a la duración de la semana laboral. Cerca de 45 por ciento de los trabajadores domésticos no tiene derecho ni siquiera a un día libre a la semana. El 36 por ciento de las trabajadoras domésticas no tiene derecho al permiso de maternidad.

“En gran medida ha sido una industria sin ley, y cerca de la mitad de los países del mundo han excluido a los trabajadores domésticos de su legislación laboral. Aún en los casos en que están amparados por la ley, casi nunca se benefician de la misma protección que los otros trabajadores”, dijo Tomei.