Dos millones de muertes por accidentes laborales cada año

GINEBRA (Noticias de la OIT) - Un total de dos millones de trabajadores mueren cada año a causa de enfermedades y accidentes relacionados con el trabajo, y esto es apenas la punta del iceberg, según informó hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Comunicado de prensa | 24 de mayo de 2002

GINEBRA (Noticias de la OIT) - Un total de dos millones de trabajadores mueren cada año a causa de enfermedades y accidentes relacionados con el trabajo, y esto es apenas la punta del iceberg, según informó hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Los cálculos más recientes de la OIT para el año 2000 revelan que hay dos millones de fallecimientos anuales relacionados con el trabajo, más de 5.000 al día, y que por cada accidente mortal hay entre 500 y 2.000 lesiones, según el tipo de trabajo. Además, la OIT afirma que, por cada enfermedad mortal relacionada con el trabajo, hay otras 100 enfermedades que provocan absentismo laboral.

En un informe * preparado para el XVI Congreso Mundial sobre Seguridad y Salud en el Trabajo, que se celebrará del 26 al 31 de mayo en Viena, Austria, la OIT indica que el número anual estimado de fallecimientos de trabajadores ha aumentado claramente desde 1990, sobre todo debido a que antes no se incluían en los cálculos las enfermedades transmisibles relacionadas con el trabajo y a que ha aumentado el número de casos de cáncer y de enfermedades circulatorias relacionados con el trabajo.

Durante este mismo período, las cifras de accidentes mortales ascendieron levemente en los países en desarrollo, mientras que las mismas descendieron en la mayoría de los países industrializados.

En su informe al Congreso, el Dr. Jukka Takala, Director del Programa InFocus de Seguridad y Salud en el Trabajo y Medio Ambiente (SAFEWORK), indicó que unos 270 millones de trabajadores al año se veían implicados en accidentes del trabajo - de los cuales unos 360.000 eran mortales - mientras que otros 160 millones de trabajadores contraían enfermedades profesionales.

Según las cifras de la OIT, el cáncer es el que más vidas se cobra en los lugares de trabajo, causando unas 640.000 víctimas, es decir el 32 por ciento de los fallecimientos, seguido por las enfermedades circulatorias, que representan el 23 por ciento, los accidentes el 19 por ciento y las enfermedades transmisibles el 17 por ciento. En el informe se indica que únicamente el amianto cuesta la vida a 100.000 personas cada año.

Lo que es peor, 12.000 de los fallecimientos anuales corresponden a niños que trabajan en condiciones peligrosas, dijo el Dr. Takala.

Según el Dr. Takala, la agricultura, sector en el que se emplea a más de la mitad de los trabajadores del mundo, registra más del 50 por ciento de los accidentes mortales, lesiones y enfermedades profesionales. Agrega que un número particularmente alto de muertes y lesiones se produce en los países en desarrollo, donde se concentra un gran número de trabajadores en actividades primarias y de extracción como la agricultura, la explotación forestal, la pesca y la minería, que se encuentran entre los sectores más peligrosos del mundo.

Según el informe de la OIT, los países industrializados han experimentado un claro descenso de las lesiones graves como resultado de cambios estructurales en la naturaleza del trabajo y de mejoras reales que hacen que el lugar de trabajo sea más saludable y seguro, entre ellas, la mejora de los primeros auxilios y de la atención de emergencia, lo que permite salvar vidas en caso de accidentes.

Sin embargo, la naturaleza evolutiva del trabajo ha generado nuevos riesgos profesionales, entre los que se cuentan los trastornos musculoesqueléticos, los problemas de estrés y mentales, las reacciones y problemas de asma y alergia provocados por la exposición a agentes peligrosos y cancerígenos, como son el amianto, la radiación y las sustancias químicas.

El alto costo de la negligencia

Si bien los accidentes laborales mortales sólo ocupan el tercer lugar (tras el cáncer y las enfermedades circulatorias de origen profesional) entre las principales causas de mortalidad laboral, los fallecimientos por causa de accidentes suelen afectar a trabajadores que aún tienen una larga carrera laboral por adelante.

Los costos económicos de las lesiones profesionales y relacionadas con el trabajo aumentan con rapidez, indica el informe. Aunque es imposible fijar un valor a la vida humana, las cifras de indemnización indican que el costo de las enfermedades representa cerca del cuatro por ciento del producto interno bruto mundial, en forma de absentismo laboral, tratamientos de enfermedades, incapacidad y prestaciones de supervivientes.

«No nos olvidemos de la repercusión que estos accidentes tienen en la familia de los trabajadores que han quedado lesionados, incapacitados o que pueden haber muerto a consecuencia del trabajo», dijo el Director General de la OIT, Juan Somavia, al comentar el informe. «La angustia emocional, la adaptación personal e incluso la supervivencia económica de la familia también son factores a tener en cuenta.»

El Sr. Somavia dijo «en la OIT, creemos que el mundo tiene la obligación moral de actuar. Hemos constatado el costo en vidas humanas que resulta de la falta de acción y que se traduce en un costo económico. La pérdida de producto interno bruto que produce esta realidad es 20 veces superior al total de la asistencia para los países en desarrollo».

La cobertura relativa a la seguridad y la salud en el trabajo varía notablemente entre las diferentes partes del mundo, según la OIT. Por ejemplo, los trabajadores de los países nórdicos disfrutan de una cobertura casi universal, mientras que sólo el 10 por ciento o menos de la fuerza de trabajo de muchos países en desarrollo tenía la posibilidad de acogerse a algún tipo de cobertura. Es posible que, incluso en muchos países desarrollados, la cobertura para hacer frente a las lesiones y enfermedades profesionales abarque tan sólo a la mitad de la fuerza de trabajo.

«Según se constata en estudios realizados por la OIT, cuando existe un verdadero diálogo social y una conciencia por parte de la comunidad, los riesgos para la salud y la seguridad y la exposición a los riesgos se reducen», dijo el Sr. Somavia, «y cuando los trabajadores y los empleadores pueden organizarse libremente y negociar, la situación mejora espectacularmente. Estas conclusiones deben formar parte de estrategias futuras para promover la seguridad y la salud en el trabajo.»

Estrategias para mejorar la seguridad

La OIT afirma que sería posible prevenir un 80 por ciento de los fallecimientos y accidentes ligados al trabajo si todos los Estados Miembros de la OIT aplicaran las mejores estrategias y prácticas de prevención de accidentes que ya están aplicándose y están al alcance de todos.

En el caso de los países industrializados, las prioridades deben centrarse en factores psicosociales vinculados a una gestión inadecuada y a unas malas relaciones laborales, en las consecuencias mentales y físicas de las tareas repetitivas y de carácter altamente técnico, y en la información relativa a la utilización de nuevas tecnologías y sustancias, incluidas las sustancias químicas. En los países que aún estaban en vías de industrialización, se debería dar prioridad a la mejora de las prácticas de salud y seguridad en los sectores primarios como la agricultura, la pesca y la explotación forestal, a la prevención de accidentes industriales, incluidos los incendios y la exposición a sustancias peligrosas, y a la prevención de accidentes y enfermedades tradicionales, incluidos los que ocurren en talleres del sector informal y en las industrias domésticas.

Una gran proporción de las muertes y lesiones de los trabajadores en países de todos los niveles de desarrollo puede atribuirse a una información inadecuada en materia de seguridad y salud. Varios programas de la OIT, algunos de los cuales se han concebido en colaboración con la Organización Mundial de la Salud y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, están destinados a mejorar la información y la creación de redes en materia de seguridad y salud.

Entre estos figuran el Programa internacional sobre seguridad en materia de productos químicos, que elabora, traduce y difunde información clara y normalizada sobre las propiedades de las sustancias químicas en el lugar de trabajo. La OIT también realiza investigaciones exhaustivas y elabora numerosas publicaciones, entre las que figura la Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo de la OIT. Las actividades de la OIT en los países en desarrollo abracan desde programas sobre seguridad de las sustancias químicas para pequeñas minas de carbón en China, hasta iniciativas en materia de seguridad agroquímica en América Central y campañas de información sobre seguridad en el trabajo en toda África. En Bulgaria y en otros países de Europa central y oriental y en Viet Nam, se han puesto en marcha modernos sistemas de inspección laboral.

La OIT hace hincapié en que los convenios clave en materia de seguridad y salud en el trabajo, como son el marco del Convenio núm. 155 sobre seguridad y salud de los trabajadores, y el Convenio núm. 161 sobre los servicios de salud en el trabajo, deben considerarse normas mínimas. Además, el Programa Mundial de Seguridad en el Trabajo proporciona conocimientos, apoyo activo y servicios en materia de seguridad y salud en el trabajo.

El informe será presentado por el Dr. J. Takala a las 9:00 hs. a.m. el lunes 27 de mayo de 2002 en el Austria Center Am Hubertusdamm 6, Viena. Secretariat del Congreso: +431/3311-1527 antes y después del Congreso o +431/260-690 durante el Congreso.

* «Decent Work - Safe Work, Introductory Report», al XVI Congreso Mundial sobre Seguridad y Salud en el Trabajo, 26-31 de Mayo de 2002, Viena, por el Dr. J. Takala, Director, Trabajo sin Riesgo (SafeWork), Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra.