Trabajo decente y Objetivos de Desarrollo del Milenio
5 de abril de 2013
En septiembre 2000, los líderes del mundo aprobaron la Declaración del Mileno, un compromiso a trabajar de manera conjunta para construir un mundo más seguro, próspero y equitativo. La Declaración se tradujo en una hoja de ruta en la que se establecieron ocho objetivos mensurables y con plazos determinados que deben ser alcanzados para 2015, conocida como Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs). Los ODMs establecen objetivos y metas sobre pobreza, hambre, mortalidad materna e infantil, enfermedad, vivienda inadecuada, desigualdad de género, degradación del medio ambiente y la alianza mundial para el desarrollo.
El reconocimiento de que el empleo y el trabajo decente son el principal camino para escapar de la pobreza llevó a la inclusión en 2005 de una nueva Meta (1.B) de los ODMs: “lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, incluidos las mujeres y los jóvenes”. Dentro del sistema de las Naciones Unidas, la OIT cumple con una función rectora en la preparación de informes sobre las tendencias relativas al logro de esta Meta.
El objetivo de Trabajo Decente para Todos y los compromisos definidos en la Declaración del Milenio van de la mano. El Programa de Trabajo Decente de la OIT, en un contexto de globalización justa, es esencial para la realización de dichos objetivos comunes.
Argentina
En 2003, Argentina incluyó dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para el país, el "Objetivo 3: Promover el Trabajo Decente", junto a otros también vinculados con el mandato de la OIT como “Reducir la pobreza extrema y el hambre” y “Promover la igualdad de género”.
El reconocimiento de que el empleo y el trabajo decente son el principal camino para escapar de la pobreza llevó a la inclusión en 2005 de una nueva Meta (1.B) de los ODMs: “lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, incluidos las mujeres y los jóvenes”. Dentro del sistema de las Naciones Unidas, la OIT cumple con una función rectora en la preparación de informes sobre las tendencias relativas al logro de esta Meta.
El objetivo de Trabajo Decente para Todos y los compromisos definidos en la Declaración del Milenio van de la mano. El Programa de Trabajo Decente de la OIT, en un contexto de globalización justa, es esencial para la realización de dichos objetivos comunes.
Argentina
En 2003, Argentina incluyó dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para el país, el "Objetivo 3: Promover el Trabajo Decente", junto a otros también vinculados con el mandato de la OIT como “Reducir la pobreza extrema y el hambre” y “Promover la igualdad de género”.