Asamblea General de las Naciones Unidas, New York
Recordando a Nelson Mandela: “Recorramos juntos los últimos pasos”
La Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, celebra una Cumbre por la Paz para conmemorar el centenario del nacimiento de Nelson Mandela. En el discurso pronunciado para conmemorar dicha efeméride, el Director General de la Organización Internacional del Trabajo, Guy Ryder, describe a Nelson Mandela como una fuente imperecedera de inspiración en la búsqueda de la paz y justicia social.
24 de septiembre de 2018
| Nelson Mandela © Leon Neal / AFP |
En 1990, la OIT tuvo el privilegio de contar con la presencia de Nelson Mandela, por entonces Vicepresidente del Congreso Nacional Africano, en la 77.ª reunión de nuestra Conferencia Internacional del Trabajo. Nelson Mandela dio las gracias a la OIT y a los delegados de la Conferencia por su apoyo en la lucha contra el régimen del apartheid, y declaró: “Cuantos estuvimos recluidos en Robben Island y en otras cárceles pudimos escuchar con toda claridad los llamamientos hechos aquí en favor de nuestra liberación. Ese apoyo nos dio coraje e inspiración”.
También pidió que “recorramos juntos los últimos pasos”. Por ello, nos sentimos honrados de haber realizado una pequeña aportación en este camino hacia la justicia social, el diálogo, la igualdad y la libertad de asociación.
Hoy día, estos valores conforman el pilar de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible. El centenario del nacimiento de Nelson Mandela nos recuerda a todos que debemos defender a los más vulnerables y preparar un futuro adecuado para todos. Y debe ser un futuro con trabajo decente.El trabajo decente se consigue gracias a la afirmación de la dignidad personal, a la existencia de democracias que están al servicio de las personas y al crecimiento económico, que brinda oportunidades de trabajo productivo y de desarrollo empresarial."
Nelson Mandela
Cuando la OIT concedió a Nelson Mandela el primer Premio a la investigación sobre el trabajo decente de su historia, él lo definió de manera muy acertada: “El trabajo decente se consigue gracias a la afirmación de la dignidad personal, a la existencia de democracias que están al servicio de las personas y al crecimiento económico, que brinda oportunidades de trabajo productivo y de desarrollo empresarial”.
A medida que la desigualdad y la sensación de injusticia aumentan en nuestras sociedades, el mundo necesita desesperadamente un nuevo Nelson Mandela, un nuevo defensor infatigable de la libertad, la tolerancia y el diálogo.
Nelson Mandela será siempre una fuente imperecedera de inspiración. Así, pues, con su mismo espíritu recorramos juntos los últimos pasos, en nuestra búsqueda de la paz social y la justicia social. Hagámoslo con su misma pasión, compromiso, perseverancia, integridad y, sobre todo, humanidad.