La Agenda Hemisférica sobre Trabajo Decente y las Hojas de Ruta de Combate al Trabajo Infantil.

7 de agosto de 2012

1. El próximo año se llevará a cabo la III Conferencia Mundial sobre Trabajo Infantil en Brasilia. Ella dará seguimiento a los compromisos adoptados en la II, realizada en los Países Bajos en 2010, que enfatizó la urgencia de tomar medidas eficaces para poner fin a las peores formas de trabajo infantil.

En Brasilia se evaluarán los progresos realizados y se señalarán las esferas en las que se necesitan más esfuerzos. La Conferencia también ofrecerá oportunidades a los países, organizaciones de trabajadores y de empleadores -así como a otras partes interesadas- para que presenten las lecciones aprendidas en la lucha contra el trabajo infantil.

2. El presente Encuentro brinda una excelente oportunidad para compartir los avances conseguidos y los desafíos que se presentan en la tarea de liberar a la infancia de la subregión de las cargas del trabajo. Además de permitir la posibilidad de pensar una estrategia común para posicionar mejor el esfuerzo solidario de países que luchan efectivamente para que sus niños, niñas y adolescentes que han alcanzado la edad mínima para trabajar puedan tener su primer empleo en las mejores condiciones posibles. Sólo así podrán iniciar trayectorias de trabajo decente y no espirales descendentes en el mundo laboral.

3. Datos generados recientemente por los propios países indican que en Centroamérica, Belice, Panamá y República Dominicana hay más de dos millones de niños trabajando. Ellos deberían estar en la escuela adquiriendo conocimientos y habilidades que los preparen para acceder a un trabajo decente en su vida adulta. Al entrar prematuramente en el mercado laboral se ven privados de la educación y capacitación necesarias para que ellos, sus familias y sus comunidades progresen. Más aun, los niños que son víctimas de las peores formas de trabajo infantil se encuentran expuestos a maltrato físico, psicológico o moral.

La OIT, mediante su Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), colabora con gobiernos e interlocutores sociales para fortalecer sus capacidades con el fin de que niñas, niños y adolescentes tengan un presente y un futuro más prometedores. La OIT presta apoyo a quienes buscan proteger a los niños y, entre otras contribuciones, ayuda a formular estrategias de prevención. Los programas de la OIT ayudan a los niños pobres a acceder a la educación; a los adolescentes a obtener una formación profesional y -si se encuentran en trabajo permitido- a recibir una protección adecuada.

4. En 2009 los países centroamericanos junto con Panamá y República Dominicana definieron una estrategia denominada Hoja de Ruta para hacer de sus países zonas libre de trabajo infantil y sus peores formas. Asimismo, Belice cuenta desde 2008 con una “Política Nacional contra el Trabajo Infantil”.

Las Hojas de Ruta no son un fin en sí mismas sino el camino para fortalecer las capacidades, instrumentos y metodologías con las que los países deben contar para cumplir con proteger efectivamente a sus niños, niñas y adolescentes.

La Hoja de Ruta es un marco estratégico nacional de protección especial de la infancia que trabaja que resulta de integrar las intervenciones públicas y privadas en un solo esfuerzo. Potencia así las acciones existentes y propone estrategias nuevas y -al mismo tiempo- las entrelaza con políticas como las de salud y educación. Este carácter inclusivo le da un valor agregado con respecto a otros instrumentos de planificación de políticas públicas convencionales.

La Hoja de Ruta permite vincular temas y acciones que estaban compartimentadas y segmentadas, incluso en una misma institución. Así acciones que se abordaron de forma independiente y por órganos competentes diferentes han pasado a abordarse bajo un marco estratégico que las integra. Esta integración ha generado sinergias y mayor impacto. Por ejemplo en Costa Rica, se creó un Ente Coordinador con representantes de las tres Comisiones Nacionales (trabajo infantil, trata, y explotación sexual comercial) que coordinan conjuntamente la implementación de la Hoja de Ruta. En este marco estratégico, ministerios, entidades y organizaciones cuyas acciones no fueron inicialmente concebidas para la erradicación del trabajo infantil y sus peores formas, han tomado un papel relevante.

5. Existen importantes logros para la subregión en el proceso de construcción e implementación de las Hojas de Ruta.

La Hoja de Ruta es una política de Estado que trasciende el período de un gobierno para proyectarse hasta el 2020. Ello contribuye al desarrollo institucional de nuestros países, entre otras cosas.

Las programaciones operativas de corto plazo de las Hojas de Ruta han sido incorporadas en varios países en los Planes Nacionales de Desarrollo y Marcos de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo. En este contexto, es probable que el cumplimiento de las metas fijadas en las Hojas de Ruta influya en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Las Hojas de Ruta tienen un estrecho vínculo con las estrategias y mecanismos para la promoción del trabajo decente. Un ejemplo es el Plan Estratégico para la Promoción de Trabajo Decente y Competitividad en el Sector Banano, en tres Provincias en República Dominicana. Este Plan es el resultado de un amplio proceso de consulta a distintos actores involucrados y entre sus seis ejes se encuentran los dos Convenios fundamentales sobre el trabajo infantil.

El enfoque integral y multidimensional de las Hojas de Ruta reconoce que la prevención y erradicación del trabajo infantil es una tarea de todas las instituciones y organizaciones; no solo de los Ministerios de Trabajo. El proyecto “Erradicación del trabajo infantil en El Salvador a través del empoderamiento económico y la inclusión social” fue diseñado precisamente sobre la base de la Hoja de Ruta para hacer de El Salvador un país libre del trabajo infantil, y trata de catalizar todos los aprendizajes y experiencias que el IPEC y sus contrapartes han tenido en la subregión en los últimos 10 años. Por esta razón, su propia concepción constituye una buena práctica. El proyecto combina varias estrategias, articuladas entre sí. Uno de sus objetivos es la transferencia de liderazgo a las instituciones con competencias en el tema. Reconoce que el trabajo infantil requiere de un abordaje integral en el que participen todos los actores claves, lo que incluye intervenciones en el entorno familiar.

El proceso tripartito y participativo de construcción e implementación de las Hojas de Ruta ha contribuido a fomentar el diálogo social; y ha atraído a nuevos actores considerados “menos tradicionales”, tales como Ministerios de Cultura o de Turismo, que se han sumado a la lucha contra el trabajo infantil. Asimismo, ha fortalecido la coordinación interinstitucional. Por ejemplo, en Nicaragua, el Sistema de Bienestar, compuesto por el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social y los Ministerios de Salud, Educación y Trabajo, articula y ejecuta de manera coordinada las políticas sociales del Gobierno, que están también plasmadas en la Hoja de Ruta.

Existen también avances importantes a nivel local. Destaca Guatemala, con la creación de la Comisión Nacional para la prevención y erradicación del Trabajo infantil y de Comités Departamentales en todo el país para contribuir a la implementación de la Hoja de Ruta.

Después de analizar los procesos nacionales de las Hojas de Ruta, se ve la creciente importancia de la participación de los Ministerios de Finanzas, Economía y Planificación para asegurar que las estrategias sean sostenibles a través de la asignación de presupuestos públicos.

6. Es necesario destacar la existencia de la Hoja de Ruta Subregional para hacer de Centroamérica, Panamá y República Dominicana una zona libre de trabajo infantil, aprobada por los Ministros y Ministras de Trabajo en Managua en el año 2009. Se trata de un marco común para enfrentar el trabajo infantil y representa una plataforma ventajosa para el intercambio de experiencias y de trabajo entre los países.
De cara a la III Conferencia Mundial sobre trabajo infantil de Brasilia, es necesario consolidar este marco Subregional. Hay que dar a conocer la existencia de una estrategia común supranacional que podría ser replicable en otras partes del mundo.

La Hoja de Ruta Subregional identifica cuáles de las acciones estratégicas contempladas en las Hojas de Ruta nacionales pueden ser potencialmente apoyadas por la cooperación horizontal o la alianza regional o de varios países o la cooperación técnica internacional o del sector privado, a fin de consolidar las capacidades nacionales. Es pues una herramienta potencialmente útil para la captación de fondos, sabiendo las limitantes financieras en nuestros países.

Es importante definir estrategias para lograr cooperación financiera que permita ejecutar las acciones establecidas en las Hojas de Ruta Nacionales y la Hoja de Ruta Subregional. Por ejemplo, se podría fomentar la creación de mesas de donantes específicas para la Hoja de Ruta, o presentarse en mesas de donantes temáticas ya existentes. Incluso podrían crearse otros mecanismos que se considerasen pertinentes.

7. Los países han avanzado mucho en la generación de conocimiento. En Panamá se realiza una encuesta sobre trabajo infantil cada dos años, financiada por el Estado. Es importante destacar que en esta subregión todos los países han actualizado las estadísticas sobre trabajo infantil en los últimos dos años o están al punto de hacerlo, como en el caso de Belice. Es momento oportuno para elaborar un documento subregional que analice las tendencias sobre la dimensión y características del trabajo infantil en nuestros países para que pueda presentarse conjuntamente en Brasil el próximo año.

Para hacer realidad dicho estudio, la OIT les ofrece toda la colaboración técnica requerida porque estamos seguros de que será un insumo valioso, al igual que la Hoja de Ruta Subregional para posicionar a nuestros países en Brasil. Si se acepta la misma creo que deberíamos constituir un Grupo de Trabajo para tener listo este documento para fines de año y, quizás con el apoyo de la Alcaldesa de Panamá, convocar a las Primeras Damas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana para presentar públicamente dicho estudio a comienzos del próximo año y comenzar a poner los focos de la atención internacional no en la problemática del trabajo infantil en nuestros países sino en los esfuerzos que juntos y por separado vienen haciendo nuestros países para crear una espacio libre de trabajo infantil.

8. De igual manera, es fundamental y urgente fortalecer y desarrollar sistemas nacionales de seguimiento y monitoreo para medir el avance en la implementación de las Hojas de Ruta nacionales y el alcance de la Hoja de Ruta Subregional. Esto no solo permitirá tener un panorama claro de los avances sino también identificar la necesidad de hacer ajustes o reorientar estrategias.

Nuestros países pueden llegar a Brasil 2013 reconociendo su realidad; pero con estrategias nacionales en marcha para enfrentar conjuntamente el trabajo infantil y sus peores formas a través de una Hoja de Ruta supranacional que debe ser adecuadamente ponderada por la comunidad internacional como un esfuerzo sin precedentes y que puede servir de modelo para intervenciones en otros campos como el de la promoción de la generación de empleo juvenil, por ejemplo.

Estoy seguro que Centroamérica, Panamá y República Dominicana pueden liderar la III Conferencia Mundial sobre Trabajo Infantil.