Discurso en el Acto de Lanzamiento del Programa “Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y sus Peores Formas Focalizado en Hogares Beneficiarios del Programa Progresando con Solidaridad”.
12 de junio de 2013
Señora Vice Presidenta de la República:
Hace algunas semanas, en este mismo Salón, firmamos el Acuerdo entre el Gabinete de Coordinación de las Políticas Sociales (GASO), que Ud. Preside, y la OIT.
Hoy, Día Mundial contra el trabajo infantil, lanzamos la estrategia “Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y sus Peores Formas, Focalizado en Hogares Beneficiarios del Programa Progresando con Solidaridad”, iniciativa que se enmarca en los lineamientos, objetivos y resultados estratégicos de la Hoja de Ruta para hacer de República Dominicana un País Libre de Trabajo Infantil y sus peores formas, firmada en 2009.
Dicha estrategia contará con apoyo financiero del Gobierno Nacional y es parte de la respuesta de la República Dominicana para erradicar el trabajo infantil con acciones integrales desde la política social y los planes de lucha contra la pobreza.
El Día Mundial contra el Trabajo Infantil es buena ocasión para revisar los avances del país en la lucha contra el trabajo de niñas, niños y adolescentes así como los desafíos que se presentan en este campo.
La antigua alianza estratégica entre la República Dominicana y la OIT, en 1997, tiene unos de sus hitos al suscribirse con el Gobierno Dominicano un Memorando de Entendimiento que sirvió de punto de partida para las acciones del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC). Ese año se crea el Comité Directivo Nacional de Lucha Contra el Trabajo Infantil.
Entre junio de 1999 y noviembre de 2000 la República Dominicana ratificó los dos Convenios Fundamentales que internacionalmente protegen a los niños de trabajar y de las peores formas que su trabajo puede adquirir: 138 y 182 de la OIT.
Estos compromisos internacionales han servido para el diseño de políticas, planes, programas, proyectos y acciones orientadas a prevenir y abolir progresivamente el trabajo infantil y brindar la protección debida a la persona adolescente trabajadora.
Entre 2001 al 2009 OIT/IPEC a través del Programa de Duración Determinada para Erradicar el Trabajo Infantil. Se prestó apoyo a los actores sociales dominicanos y al mencionado Comité Directivo Nacional para• elaborar Planes Nacionales,
• realizar estudios sectoriales,
• llevar a cabo dos Encuestas Nacionales sobre Trabajo Infantil,
• implementar modelos de programas de atención a nivel local,
• formar y capacitar a actores claves del sector público y de la sociedad civil
• forjar alianzas sectoriales,
• generar buenas prácticas, entre otras.
La antigua alianza estratégica entre la República Dominicana y la OIT se ha demostrado fructífera. El 18 por ciento de incidencia del trabajo infantil en 2000 ha descendido a 12 por ciento; no obstante la disminución en un tercio falta aún camino por recorrer. En los logros obtenidos se debe reconocer el rol desempeñado por el Ministerio de Trabajo a lo largo de estos años y la preocupación de las más altas autoridades del mismo. Estamos ante una política de Estado y no solo una opción de tal o cual gobierno.
Sin lugar a dudas el país se ha dado un marco jurídico, posibilita desarrollar políticas de protección bajo el enfoque de derechos de la niñez y la adolescencia. • La eliminación del Trabajo Infantil y sus peores formas adquirió categoría constitucional en 2010 (Art.56).
• La erradicación del Trabajo Infantil está en la Estrategia Nacional del Desarrollo 2010-2030.
• En el Plan Nacional Plurianual del Sector Público 2013-2016, la Meta Presidencial Prioritaria Núm. 29 es la “Erradicación del trabajo infantil y sus peores formas”.
Pero lo más importante es que se han formulado planes específicos de acción, se está reprogramando la Hoja de Ruta 2013-2015 y se hacen esfuerzos para consolidar espacios de coordinación entre los actores de la sociedad dominicana con interés común en la problemática, lo que favorece la creación de un ambiente propicio para el diseño y puesta práctica de las políticas más pertinentes.
Hechos y no sólo palabras; resultados y no sólo normas.
La Encuesta Nacional de Hogares 2009-10 (ENHOGAR) estimó que en las ciudades, de cada 100 niños, niñas y adolescentes con edades entre los 5 y los 17 años, alrededor de 10 realizan actividades consideradas como trabajo infantil y 16 de cada 100 en la zona rural. • El 59% de los niños trabajadores viven en o pertenecen a hogares pobres.
• 43,000 niños dominicanos (13,4%) trabajan en hogares privados como servicios domésticos, sirvientes o cocineros; de estos más de la mitad (53,4%), es de sexo femenino.
Los desafíos que estas cifras evidencian son vidas de pequeñas personas que tienen grandes derechos que deben ser efectivamente respetados.
Me parece digno de destacar que se ha comprendido en el país la realidad multidimensional del trabajo infantil. Por ello las políticas públicas requieren formularse desde un enfoque integral e integrador. Ellas deben contribuir a reducir la pobreza, a ofrecer servicios educativos de calidad, al fomento de trabajos decentes para jefas y jefes de hogar, a la protección de los derechos de los trabajadores y a la adopción eficaz de medidas de protección social focalizadas en los niños, niñas y adolescentes vulnerables.
Señora Vice Presidenta quiero felicitar a los técnicos que colaboran con Ud., liderados por la Dra. Altagracia Suriel, y a mi colega Dabeida Agramonte pues han logrado diseñar una estrategia que concretamente va a ampliar el marco de impacto de las políticas públicas desde el Programa Progresando con Solidaridad.
El componente de PROSOLI -denominado Incentivo a la Asistencia Escolar (ILAE), cuyo propósito es “retener a los niños, niñas y adolescentes en las escuelas, aumentar la matrícula y reducir el trabajo infantil”- tiene un gran potencial de convertirse en una política social de fuerte impacto en la prevención y erradicación progresiva del trabajo de menores.
Un área a la se debe poner especial atención es la del tránsito de la escuela al mundo del trabajo, mejorando la oferta educativa y de formación profesional, prestando especial atención al ámbito rural. Agregar desempleo juvenil al trabajo infantil no es un buen escenario para la República Dominicana.
En nuestro caminar conjunto buscando la Prevención y erradicación del trabajo infantil hay que destacar la rica experiencia de participación de la sociedad civil, especialmente de los empleadores y de los trabajadores, en los esfuerzos hasta ahora desplegados. Creo que desde la esfera gubernamental se debe seguir estimulando y ampliando, mediante mecanismos pertinentes, los procesos de empoderamiento social que han surgido en torno a la problemática del trabajo infantil.
Invertir en la infancia no es solo una inversión a futuro, es invertir en el presente de la Patria.
Una tarea imprescindible, en la cual pueden contribuir los medios de comunicación social es definir estrategias dirigidas a disminuir la tolerancia social y la valoración positiva hacia el trabajo infantil que aún persiste en ciertos sectores de la sociedad dominicana.
Es importante resaltar que la estrategia que lanzamos transferirá asistencia técnica de la OIT al Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales para reforzar sus acciones contra el trabajo infantil a partir dos líneas de trabajo:
Intervención a escala nacional: se brindará asesoría para identificar posibles instrumentos de medición regular que puedan ser utilizados desde las políticas sociales para estudiar el fenómeno del trabajo infantil. Esta experiencia apoyará el reforzamiento de capacidades en el área técnica y de generación de conocimiento a partir de acciones de investigación, evaluación de impacto, formación y capacitación, análisis de instrumentos y encuestas.
Acciones focalizadas en terreno (Región Sur del país) que tienen como objeto prevenir y retirar niños/as del trabajo infantil a través de la coordinación intersectorial, la focalización de la oferta de servicios contenidos en los programas de PROSOLI y con la asistencia técnica para el reforzamiento de los instrumentos y mecanismos de seguimiento y monitoreo a las familias beneficiarias del PROSOLI.
En esta parte del mundo estamos innovando en el combate contra el trabajo infantil al focalizarnos en la cooperación para la generación de ingresos para las jefas y jefes de hogar. Con apoyo del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos hemos iniciado esta nueva estrategia, alrededor de los medios de vida, en El Salvador y la asociación con Programas como PROSOLI ha sido de particular éxito al vincular al sector público con las familias y comunidades a nivel local. Mujeres jefas de hogar siendo capacitadas para generar sus puestos de trabajo e ingresos es parte de una innovación que nos está dando buenos resultados.
Señora Vice Presidenta: la erradicación del trabajo infantil y sus peores formas es una prueba para la gobernabilidad democrática de cualquier país. Creo que en esa prueba la Republica Dominicana debe obtener un resultado positivo y ello solo será posible a partir de una vigorosa asociación publico privada, con una metodología de intervención propia del siglo XXI actuando desde abajo hacia arriba.
En esa prueba cuente con la OIT.
En estos momentos se está celebrando la 102 Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra y una compatriota vuestra es la Vicepresidenta Trabajadora de la misma. Os felicito por la elección de la Sra. Eulogia Familia para dicha posición lo que evidencia la importancia que tiene la República Dominicana en la agenda del mundo del trabajo a nivel internacional y la cercanía de la OIT con el Estado dominicano.
Una antigua amistad que se renueva y proyecta hacia el futuro gracias a iniciativas innovadoras como la estrategia que hoy presentamos.
Es un honor compartir esta ceremonia con todos Uds.
Hace algunas semanas, en este mismo Salón, firmamos el Acuerdo entre el Gabinete de Coordinación de las Políticas Sociales (GASO), que Ud. Preside, y la OIT.
Hoy, Día Mundial contra el trabajo infantil, lanzamos la estrategia “Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y sus Peores Formas, Focalizado en Hogares Beneficiarios del Programa Progresando con Solidaridad”, iniciativa que se enmarca en los lineamientos, objetivos y resultados estratégicos de la Hoja de Ruta para hacer de República Dominicana un País Libre de Trabajo Infantil y sus peores formas, firmada en 2009.
Dicha estrategia contará con apoyo financiero del Gobierno Nacional y es parte de la respuesta de la República Dominicana para erradicar el trabajo infantil con acciones integrales desde la política social y los planes de lucha contra la pobreza.
El Día Mundial contra el Trabajo Infantil es buena ocasión para revisar los avances del país en la lucha contra el trabajo de niñas, niños y adolescentes así como los desafíos que se presentan en este campo.
La antigua alianza estratégica entre la República Dominicana y la OIT, en 1997, tiene unos de sus hitos al suscribirse con el Gobierno Dominicano un Memorando de Entendimiento que sirvió de punto de partida para las acciones del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC). Ese año se crea el Comité Directivo Nacional de Lucha Contra el Trabajo Infantil.
Entre junio de 1999 y noviembre de 2000 la República Dominicana ratificó los dos Convenios Fundamentales que internacionalmente protegen a los niños de trabajar y de las peores formas que su trabajo puede adquirir: 138 y 182 de la OIT.
Estos compromisos internacionales han servido para el diseño de políticas, planes, programas, proyectos y acciones orientadas a prevenir y abolir progresivamente el trabajo infantil y brindar la protección debida a la persona adolescente trabajadora.
Entre 2001 al 2009 OIT/IPEC a través del Programa de Duración Determinada para Erradicar el Trabajo Infantil. Se prestó apoyo a los actores sociales dominicanos y al mencionado Comité Directivo Nacional para• elaborar Planes Nacionales,
• realizar estudios sectoriales,
• llevar a cabo dos Encuestas Nacionales sobre Trabajo Infantil,
• implementar modelos de programas de atención a nivel local,
• formar y capacitar a actores claves del sector público y de la sociedad civil
• forjar alianzas sectoriales,
• generar buenas prácticas, entre otras.
La antigua alianza estratégica entre la República Dominicana y la OIT se ha demostrado fructífera. El 18 por ciento de incidencia del trabajo infantil en 2000 ha descendido a 12 por ciento; no obstante la disminución en un tercio falta aún camino por recorrer. En los logros obtenidos se debe reconocer el rol desempeñado por el Ministerio de Trabajo a lo largo de estos años y la preocupación de las más altas autoridades del mismo. Estamos ante una política de Estado y no solo una opción de tal o cual gobierno.
Sin lugar a dudas el país se ha dado un marco jurídico, posibilita desarrollar políticas de protección bajo el enfoque de derechos de la niñez y la adolescencia. • La eliminación del Trabajo Infantil y sus peores formas adquirió categoría constitucional en 2010 (Art.56).
• La erradicación del Trabajo Infantil está en la Estrategia Nacional del Desarrollo 2010-2030.
• En el Plan Nacional Plurianual del Sector Público 2013-2016, la Meta Presidencial Prioritaria Núm. 29 es la “Erradicación del trabajo infantil y sus peores formas”.
Pero lo más importante es que se han formulado planes específicos de acción, se está reprogramando la Hoja de Ruta 2013-2015 y se hacen esfuerzos para consolidar espacios de coordinación entre los actores de la sociedad dominicana con interés común en la problemática, lo que favorece la creación de un ambiente propicio para el diseño y puesta práctica de las políticas más pertinentes.
Hechos y no sólo palabras; resultados y no sólo normas.
La Encuesta Nacional de Hogares 2009-10 (ENHOGAR) estimó que en las ciudades, de cada 100 niños, niñas y adolescentes con edades entre los 5 y los 17 años, alrededor de 10 realizan actividades consideradas como trabajo infantil y 16 de cada 100 en la zona rural. • El 59% de los niños trabajadores viven en o pertenecen a hogares pobres.
• 43,000 niños dominicanos (13,4%) trabajan en hogares privados como servicios domésticos, sirvientes o cocineros; de estos más de la mitad (53,4%), es de sexo femenino.
Los desafíos que estas cifras evidencian son vidas de pequeñas personas que tienen grandes derechos que deben ser efectivamente respetados.
Me parece digno de destacar que se ha comprendido en el país la realidad multidimensional del trabajo infantil. Por ello las políticas públicas requieren formularse desde un enfoque integral e integrador. Ellas deben contribuir a reducir la pobreza, a ofrecer servicios educativos de calidad, al fomento de trabajos decentes para jefas y jefes de hogar, a la protección de los derechos de los trabajadores y a la adopción eficaz de medidas de protección social focalizadas en los niños, niñas y adolescentes vulnerables.
Señora Vice Presidenta quiero felicitar a los técnicos que colaboran con Ud., liderados por la Dra. Altagracia Suriel, y a mi colega Dabeida Agramonte pues han logrado diseñar una estrategia que concretamente va a ampliar el marco de impacto de las políticas públicas desde el Programa Progresando con Solidaridad.
El componente de PROSOLI -denominado Incentivo a la Asistencia Escolar (ILAE), cuyo propósito es “retener a los niños, niñas y adolescentes en las escuelas, aumentar la matrícula y reducir el trabajo infantil”- tiene un gran potencial de convertirse en una política social de fuerte impacto en la prevención y erradicación progresiva del trabajo de menores.
Un área a la se debe poner especial atención es la del tránsito de la escuela al mundo del trabajo, mejorando la oferta educativa y de formación profesional, prestando especial atención al ámbito rural. Agregar desempleo juvenil al trabajo infantil no es un buen escenario para la República Dominicana.
En nuestro caminar conjunto buscando la Prevención y erradicación del trabajo infantil hay que destacar la rica experiencia de participación de la sociedad civil, especialmente de los empleadores y de los trabajadores, en los esfuerzos hasta ahora desplegados. Creo que desde la esfera gubernamental se debe seguir estimulando y ampliando, mediante mecanismos pertinentes, los procesos de empoderamiento social que han surgido en torno a la problemática del trabajo infantil.
Invertir en la infancia no es solo una inversión a futuro, es invertir en el presente de la Patria.
Una tarea imprescindible, en la cual pueden contribuir los medios de comunicación social es definir estrategias dirigidas a disminuir la tolerancia social y la valoración positiva hacia el trabajo infantil que aún persiste en ciertos sectores de la sociedad dominicana.
Es importante resaltar que la estrategia que lanzamos transferirá asistencia técnica de la OIT al Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales para reforzar sus acciones contra el trabajo infantil a partir dos líneas de trabajo:
Intervención a escala nacional: se brindará asesoría para identificar posibles instrumentos de medición regular que puedan ser utilizados desde las políticas sociales para estudiar el fenómeno del trabajo infantil. Esta experiencia apoyará el reforzamiento de capacidades en el área técnica y de generación de conocimiento a partir de acciones de investigación, evaluación de impacto, formación y capacitación, análisis de instrumentos y encuestas.
Acciones focalizadas en terreno (Región Sur del país) que tienen como objeto prevenir y retirar niños/as del trabajo infantil a través de la coordinación intersectorial, la focalización de la oferta de servicios contenidos en los programas de PROSOLI y con la asistencia técnica para el reforzamiento de los instrumentos y mecanismos de seguimiento y monitoreo a las familias beneficiarias del PROSOLI.
En esta parte del mundo estamos innovando en el combate contra el trabajo infantil al focalizarnos en la cooperación para la generación de ingresos para las jefas y jefes de hogar. Con apoyo del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos hemos iniciado esta nueva estrategia, alrededor de los medios de vida, en El Salvador y la asociación con Programas como PROSOLI ha sido de particular éxito al vincular al sector público con las familias y comunidades a nivel local. Mujeres jefas de hogar siendo capacitadas para generar sus puestos de trabajo e ingresos es parte de una innovación que nos está dando buenos resultados.
Señora Vice Presidenta: la erradicación del trabajo infantil y sus peores formas es una prueba para la gobernabilidad democrática de cualquier país. Creo que en esa prueba la Republica Dominicana debe obtener un resultado positivo y ello solo será posible a partir de una vigorosa asociación publico privada, con una metodología de intervención propia del siglo XXI actuando desde abajo hacia arriba.
En esa prueba cuente con la OIT.
En estos momentos se está celebrando la 102 Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra y una compatriota vuestra es la Vicepresidenta Trabajadora de la misma. Os felicito por la elección de la Sra. Eulogia Familia para dicha posición lo que evidencia la importancia que tiene la República Dominicana en la agenda del mundo del trabajo a nivel internacional y la cercanía de la OIT con el Estado dominicano.
Una antigua amistad que se renueva y proyecta hacia el futuro gracias a iniciativas innovadoras como la estrategia que hoy presentamos.
Es un honor compartir esta ceremonia con todos Uds.