Primero ser niñas y niños : jugar y estudiar son sus Derechos.
4 de abril de 2013
Sin embargo en el mundo más de 215 millones de niñas, niños y adolescentes trabajan y de ellos, al menos 115 millones lo hacen en situaciones extremadamente peligrosas, en condiciones de explotación y abuso que les impide su acceso o permanencia en la escuela y su desarrollo integral y digno.
Se habla de trabajo infantil cuando las niñas, niños o las personas adolescentes realizan una actividad laboral:
• que es física, mental, social o moralmente perjudicial o dañina;
• que interfiere con su escolarización, privándoles de la oportunidad de ir a la escuela u obligándoles a abandonar las aulas;
• o que les exige que intenten combinar la asistencia a la escuela con largas jornadas de trabajo pesado.
Se trata, simplemente, de un fenómeno inaceptable al que Gobiernos, Organizaciones de Trabajadores y de Empleadores de las Américas se han determinado poner fin. Para alcanzar la meta de eliminación de las peores formas de trabajo infantil para el año 2015 y la eliminación del trabajo infantil en su totalidad para el 2020, es necesario adoptar, como mínimo, acciones simultáneas dirigidas a:
• que los países cumplan con asegurar una educación básica y de calidad para todas las personas menores de 18 años, y también disponible para la población adolescente que trabaja;
• la ejecución de programas para enfrentar la pobreza y con ello ayudar a los niños y niñas a salir de la estrategia de supervivencia de sus familias;
• garantizar oportunidades de trabajo decente para las personas adultas o en edad de trabajar.
La prevención y eliminación del trabajo infantil requiere de la acción y responsabilidad central de los Gobiernos. No obstante, otros agentes sociales como las organizaciones de empleadores y de trabajadores y las organizaciones civiles, tienen también una importante función que cumplir.
Al mismo tiempo que se adoptan acciones para avanzar en la erradicación total del trabajo infantil, los Convenios de la OIT hacen un llamado a tomar acciones inmediatas y directas para eliminar las peores formas de trabajo infantil y proteger a las niñas, niños y adolescentes frente a su incorporación temprana en el trabajo y frente a las condiciones de trabajo peligrosas y de explotación.
El trabajo infantil existe por diversas razones, entre ellas:
Se habla de trabajo infantil cuando las niñas, niños o las personas adolescentes realizan una actividad laboral:
• que es física, mental, social o moralmente perjudicial o dañina;
• que interfiere con su escolarización, privándoles de la oportunidad de ir a la escuela u obligándoles a abandonar las aulas;
• o que les exige que intenten combinar la asistencia a la escuela con largas jornadas de trabajo pesado.
Se trata, simplemente, de un fenómeno inaceptable al que Gobiernos, Organizaciones de Trabajadores y de Empleadores de las Américas se han determinado poner fin. Para alcanzar la meta de eliminación de las peores formas de trabajo infantil para el año 2015 y la eliminación del trabajo infantil en su totalidad para el 2020, es necesario adoptar, como mínimo, acciones simultáneas dirigidas a:
• que los países cumplan con asegurar una educación básica y de calidad para todas las personas menores de 18 años, y también disponible para la población adolescente que trabaja;
• la ejecución de programas para enfrentar la pobreza y con ello ayudar a los niños y niñas a salir de la estrategia de supervivencia de sus familias;
• garantizar oportunidades de trabajo decente para las personas adultas o en edad de trabajar.
La prevención y eliminación del trabajo infantil requiere de la acción y responsabilidad central de los Gobiernos. No obstante, otros agentes sociales como las organizaciones de empleadores y de trabajadores y las organizaciones civiles, tienen también una importante función que cumplir.
Al mismo tiempo que se adoptan acciones para avanzar en la erradicación total del trabajo infantil, los Convenios de la OIT hacen un llamado a tomar acciones inmediatas y directas para eliminar las peores formas de trabajo infantil y proteger a las niñas, niños y adolescentes frente a su incorporación temprana en el trabajo y frente a las condiciones de trabajo peligrosas y de explotación.
El trabajo infantil existe por diversas razones, entre ellas:
- pobreza
- deficiencias en los sistemas educativos
- escasas oportunidades de trabajo decente para las personas adultas
- debilidad de los sistemas de protección social para las familias más pobres
- ausencia de normas legales dirigidas a restringir el trabajo infantil y proteger a los adolescentes que trabajan, o la debilidad en su aplicación
- escasa coordinación y débil respuesta institucional
- disparidad en el desarrollo económico de algunas regiones
- discriminación y tolerancia social