Palabras de la Directora Carmen Moreno durante la firma del acuerdo para promover beneficios de Seguridad Social a trabajadores del sector banano en República Dominicana
22 de marzo de 2017
Señor José Ramón Fadul, Ministro de Trabajo
Embajador Alberto Navarro, Jefe de la Delegación de la Unión Europea en la Republica Dominicana
Señor Henry Sadhalá, Tesorero de la TSS
Señora Nélsida Marmolejos, Directora de la DIDA
Señor Simeón Ramírez, Presidente de ADOBANANO
Señoras y señores de la prensa
Quisiera comenzar compartiendo con todos ustedes un sentimiento de gratitud.
Gracias señor Ministro por su compromiso con el trabajo decente. Su apoyo, así como el de su viceministro Washington González y el de su equipo técnico, a este trabajo conjunto con las autoridades de la seguridad social y los productores bananeros de su país, representan un invaluable respaldo a la promoción de un trabajo rural de mejor calidad en el sector bananero dominicano.
Gracias también a Henry Sadhalá, Tesorero de la TSS, y a Nélsida Marmolejos, Directora de la DIDA, así como a sus respectivos equipos técnicos. Su activa participación en el diseño de la estrategia que hoy se subscribe fue sin duda trascendental. Confiamos que el mismo entusiasmo se mantenga ahora en la fase de implementación para llevar los beneficios de la seguridad social a miles de trabajadores bananeros.
Gracias a ADOBANANO y a los productores bananeros que hoy nos acompañan, por su interés de participar en esta importante iniciativa que busca demostrar al mundo que el banano dominicano no solo es más saludable sino también más justo. Los consumidores en mercados como el europeo son cada vez más exigentes y demandan no solo productos de calidad a precios competitivos, sino también productos elaborados con responsabilidad ambiental y respeto por los derechos de los trabajadores. Elevar los estándares laborales en la producción bananera es por lo tanto no solo un imperativo moral, sino también un requisito ineludible para expandir su participación en el mercado.
Gracias al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) por haber confiado a la OIT la ejecución del componente de derechos laborales del proyecto BAM. La colaboración interagencial en Naciones Unidas es una buena práctica que debemos seguir cultivando.
Gracias a la Unión Europea, en la persona del Embajador Navarro, por su solidario apoyo al desarrollo sostenible de la actividad bananera en la República Dominicana, fuente de empleo para decenas de miles de personas. La transformación del mercado mundial del banano, como consecuencia del gradual desmantelamiento de un régimen comercial preferencial, representaba un inminente riesgo para este sector. El oportuno apoyo europeo, por medio del proyecto BAM, facilita la adopción de medidas, como la que celebramos el día de hoy, en beneficio de la sostenibilidad y desarrollo del sector bananero en un mercado global más competitivo.
La OIT cree en la importancia del comercio internacional como vehículo de desarrollo de las naciones. Pero ese comercio debe servir para elevar los estándares laborales y la calidad de vida de las personas trabajadoras. Solo por medio del trabajo decente es posible conseguir que el progreso económico se traduzca en un auténtico desarrollo humano. El empleo productivo, libremente elegido y respetuoso de los derechos laborales, es la ruta más segura para salir de la pobreza.
En el marco del proyecto BAM, la OIT ha venido trabajando de la mano con nuestros constituyentes: empleadores, trabajadores y gobierno. Hemos acompañado a las autoridades públicas en remover obstáculos que impedían el acceso de los trabajadores bananeros a la seguridad social. Hemos trabajado de la mano con los bananeros, capacitándoles sobre la importancia de cumplir con las obligaciones laborales que dispone la legislación dominicana y que demandan sus compradores internacionales. También hemos apoyado iniciativas piloto que ya están en marcha, en asocio con INFOTEP y COPARDOM, para mejorar la productividad y las condiciones laborales, en especial lo relativo a la salud y seguridad ocupacional en las fincas bananeras. Hemos colaborado también con las organizaciones de trabajadores, fortaleciendo sus capacidades para educar a los trabajadores agrícolas acerca de los derechos que la ley les otorga.
La tarea no ha sido fácil. El camino ha sido empinado y con frecuencia topamos con retos de índole legal u operativa. Por ello agradezco también al equipo de la OIT y del PNUD que ha estado trabajando en el terreno, en especial a la coordinadora nacional de la OIT en la República Dominicana, la señora Nathalie Vidal, por su profesionalismo y empeño.
Considero que el principal logro al día de hoy, es un creciente reconocimiento que la causa por la que luchamos es una causa compartida y que el éxito solo será posible trabajando juntos, empleadores, trabajadores y gobierno. Las iniciativas en marcha, incluyendo la que empieza hoy, son pasos importantes en la dirección correcta. Su consolidación dependerá de la madurez y compromiso de las partes involucradas, y de su capacidad para reconocerse socios en la lucha por hacer de la industria bananera dominicana, una industria líder a nivel mundial, no solo por su vocación orgánica, sino también por el respeto a los derechos de sus trabajadores y la promoción del desarrollo de sus comunidades.
Les reitero nuestra gratitud por permitirnos ser parte de este noble esfuerzo y les confirmo la inquebrantable voluntad de la OIT de continuar acompañando este proceso de cambio, en el marco del proyecto BAM, en favor del trabajo decente y la competitividad responsable del sector bananero dominicano.
Embajador Alberto Navarro, Jefe de la Delegación de la Unión Europea en la Republica Dominicana
Señor Henry Sadhalá, Tesorero de la TSS
Señora Nélsida Marmolejos, Directora de la DIDA
Señor Simeón Ramírez, Presidente de ADOBANANO
Señoras y señores de la prensa
Quisiera comenzar compartiendo con todos ustedes un sentimiento de gratitud.
Gracias señor Ministro por su compromiso con el trabajo decente. Su apoyo, así como el de su viceministro Washington González y el de su equipo técnico, a este trabajo conjunto con las autoridades de la seguridad social y los productores bananeros de su país, representan un invaluable respaldo a la promoción de un trabajo rural de mejor calidad en el sector bananero dominicano.
Gracias también a Henry Sadhalá, Tesorero de la TSS, y a Nélsida Marmolejos, Directora de la DIDA, así como a sus respectivos equipos técnicos. Su activa participación en el diseño de la estrategia que hoy se subscribe fue sin duda trascendental. Confiamos que el mismo entusiasmo se mantenga ahora en la fase de implementación para llevar los beneficios de la seguridad social a miles de trabajadores bananeros.
Gracias a ADOBANANO y a los productores bananeros que hoy nos acompañan, por su interés de participar en esta importante iniciativa que busca demostrar al mundo que el banano dominicano no solo es más saludable sino también más justo. Los consumidores en mercados como el europeo son cada vez más exigentes y demandan no solo productos de calidad a precios competitivos, sino también productos elaborados con responsabilidad ambiental y respeto por los derechos de los trabajadores. Elevar los estándares laborales en la producción bananera es por lo tanto no solo un imperativo moral, sino también un requisito ineludible para expandir su participación en el mercado.
Gracias al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) por haber confiado a la OIT la ejecución del componente de derechos laborales del proyecto BAM. La colaboración interagencial en Naciones Unidas es una buena práctica que debemos seguir cultivando.
Gracias a la Unión Europea, en la persona del Embajador Navarro, por su solidario apoyo al desarrollo sostenible de la actividad bananera en la República Dominicana, fuente de empleo para decenas de miles de personas. La transformación del mercado mundial del banano, como consecuencia del gradual desmantelamiento de un régimen comercial preferencial, representaba un inminente riesgo para este sector. El oportuno apoyo europeo, por medio del proyecto BAM, facilita la adopción de medidas, como la que celebramos el día de hoy, en beneficio de la sostenibilidad y desarrollo del sector bananero en un mercado global más competitivo.
La OIT cree en la importancia del comercio internacional como vehículo de desarrollo de las naciones. Pero ese comercio debe servir para elevar los estándares laborales y la calidad de vida de las personas trabajadoras. Solo por medio del trabajo decente es posible conseguir que el progreso económico se traduzca en un auténtico desarrollo humano. El empleo productivo, libremente elegido y respetuoso de los derechos laborales, es la ruta más segura para salir de la pobreza.
En el marco del proyecto BAM, la OIT ha venido trabajando de la mano con nuestros constituyentes: empleadores, trabajadores y gobierno. Hemos acompañado a las autoridades públicas en remover obstáculos que impedían el acceso de los trabajadores bananeros a la seguridad social. Hemos trabajado de la mano con los bananeros, capacitándoles sobre la importancia de cumplir con las obligaciones laborales que dispone la legislación dominicana y que demandan sus compradores internacionales. También hemos apoyado iniciativas piloto que ya están en marcha, en asocio con INFOTEP y COPARDOM, para mejorar la productividad y las condiciones laborales, en especial lo relativo a la salud y seguridad ocupacional en las fincas bananeras. Hemos colaborado también con las organizaciones de trabajadores, fortaleciendo sus capacidades para educar a los trabajadores agrícolas acerca de los derechos que la ley les otorga.
La tarea no ha sido fácil. El camino ha sido empinado y con frecuencia topamos con retos de índole legal u operativa. Por ello agradezco también al equipo de la OIT y del PNUD que ha estado trabajando en el terreno, en especial a la coordinadora nacional de la OIT en la República Dominicana, la señora Nathalie Vidal, por su profesionalismo y empeño.
Considero que el principal logro al día de hoy, es un creciente reconocimiento que la causa por la que luchamos es una causa compartida y que el éxito solo será posible trabajando juntos, empleadores, trabajadores y gobierno. Las iniciativas en marcha, incluyendo la que empieza hoy, son pasos importantes en la dirección correcta. Su consolidación dependerá de la madurez y compromiso de las partes involucradas, y de su capacidad para reconocerse socios en la lucha por hacer de la industria bananera dominicana, una industria líder a nivel mundial, no solo por su vocación orgánica, sino también por el respeto a los derechos de sus trabajadores y la promoción del desarrollo de sus comunidades.
Les reitero nuestra gratitud por permitirnos ser parte de este noble esfuerzo y les confirmo la inquebrantable voluntad de la OIT de continuar acompañando este proceso de cambio, en el marco del proyecto BAM, en favor del trabajo decente y la competitividad responsable del sector bananero dominicano.