Tres empresas españolas en el informe mundial de la OIT con 30 buenas prácticas sobre inserción laboral de personas con discapacidad

Con motivo del día internacional de las personas con discapacidad, el 3 de diciembre de 2023 ha sido presentada una nueva publicación de la Red Mundial de Empresas y Discapacidad de la OIT, con experiencias y ejemplos prácticos de 30 empresas multinacionales líderes y con el objetivo de ayudar a las empresas a alcanzar el éxito empresarial y aprovechar una fuente de talento infrautilizada, mediante la creación de condiciones más acogedoras para las personas con discapacidad.

12 de diciembre de 2023

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Se calcula que en el mundo hay 1.300 millones de personas con discapacidad, es decir, una de cada seis. Por término medio, las personas con discapacidad tienen el doble de probabilidades de estar desempleadas que las personas sin discapacidad.

El nuevo manual presenta una buena práctica utilizada por cada empresa, con el objetivo de inspirar y animar a otras empresas a mejorar la inclusión de las personas con discapacidad en sus plantillas en el ámbito de procesos de contratación totalmente accesibles, formación adecuada, sensibilización, infraestructuras físicas y digitales accesibles y ajustes razonables en el lugar de trabajo. Todas las empresas incluidas en la guía son miembros de la Red Mundial de Empresas y Discapacidad de la OIT, que trabaja para ayudar a las empresas a lograr el éxito empresarial y, al mismo tiempo, crear igualdad de oportunidades y una cultura acogedora para las personas con discapacidad.

En el caso de las empresas multinacionales españolas, Inditex, empresa multinacional del ámbito textil, cuando se unió a la Red Mundial de Empresas y Discapacidad de la OIT a principios de 2023, anunció el compromiso de aumentar el número de empleados con discapacidad en todo el mundo, con el objetivo de duplicarlo en las tiendas, plataformas logísticas, almacenes y oficinas en el plazo de dos años. Inditex también cuenta con varias asociaciones y programas destinados a ofrecer oportunidades a personas con discapacidad. Por ejemplo, el Programa INCLUYE, cuyo objetivo es contratarlos en su equipo de logística. En España, este programa colabora con Plena Inclusión, una federación de entidades que trabajan por la inclusión de personas con discapacidad intelectual.

Asimismo, la empresa se ha comprometido a adoptar medidas concretas para garantizar la inclusión de personas con discapacidad en sus centros de trabajo y que su entorno laboral sea accesible para todos.

Una segunda empresa multinacional española del sector seguros destacada ha sido MAPFRE que diseñó su propia metodología para medir el impacto percibido de la inclusión de personas con discapacidad en la empresa. Esta medición se realiza a través de una encuesta dirigida a los empleados con discapacidad donde se analizan cinco dimensiones: relaciones interpersonales y sociales, bienestar material, bienestar físico, bienestar emocional y desarrollo profesional, lo que arroja un indicador de impacto homogéneo que puede calcularse para cada país y en su conjunto.

Cuando la puntuación dada en la encuesta inferior a 6/10, se proporciona un campo de respuesta abierta para que los encuestados indiquen por qué motivo no han dado una puntuación mayor, y se les permite aportar sugerencias sobre lo que MAPFRE podría hacer para mejorar ese aspecto concreto de su bienestar o desarrollo profesional.

Por último, la publicación de OIT también destaca las prácticas de la empresa multinacional española del sector de la energía, Repsol. Para el desarrollo e implementación de la estrategia de Repsol, la empresa se apoya en colaboraciones con organizaciones como la Fundación ONCE, Fundación Down España y la Fundación Universia. En estrecha colaboración con la Fundación Down España, Repsol creó un proyecto específico para la inclusión de las personas con discapacidad intelectual donde se busca garantizar la adecuación de las responsabilidades del puesto de trabajo y las habilidades y capacidades de las personas trabajadoras.

Para lograrlo, el primer paso es realizar un análisis del puesto que ayude a identificar todas las obligaciones y responsabilidades del mismo, así como las competencias requeridas. La colaboración de la empresa con expertos en el ámbito de las personas con discapacidad intelectual pasa a la fase de adaptación del puesto de trabajo. El objetivo es lograr la mejor combinación posible de puesto y candidato, y permitir que las personas candidatas con discapacidad intelectual participen en los procesos de selección en igualdad de condiciones. Una vez finalizado el proceso de contratación, es importante formar a la dirección y al equipo de trabajo sobre los aspectos más aspectos más relevantes del trabajo con personas con discapacidad intelectual, fomentando, en última instancia, un lugar de trabajo más integrador.

Las personas trabajadoras con discapacidad intelectual cuentan con apoyo individualizado en el puesto de trabajo para ayudarles a adaptarse al puesto de trabajo y aprender las tareas y responsabilidades que requiere el puesto. Una vez finalizada la fase de adaptación, se establece un plan de seguimiento mediante el cual el preparador laboral mantendrá el contacto con la empresa, la persona trabajadora y su familia.