Lima (OIT Noticias) – La película peruana Cielo Abierto, dirigida por Felipe Esparza, y el documental mexicano El Eco, de Tatiana Huezo, recibieron los premios OIT-CINETRAB Javier Neves a la mejor película de ficción y Julio Gamero al mejor documental, respectivamente, durante la 27.ª edición del Festival de Cine de Lima.
Los galardones, otorgados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Cinetrab, reconocen producciones cinematográficas que contribuyen a la reflexión sobre el mundo del trabajo, las condiciones laborales y su relación con la inclusión social, el desarrollo personal y la cohesión social.
En esta segunda edición, las obras participantes representaron a 20 países de América Latina y otras regiones. Las películas postulantes fueron evaluadas a partir de criterios vinculados con la representación de experiencias laborales y de los efectos que el trabajo tiene en la vida de las personas, sus familias y comunidades.
Cielo Abierto retrata el encuentro entre dos generaciones a través de oficios vinculados a la creación artística y al trabajo con el sillar, piedra volcánica característica de Arequipa. Durante la ceremonia de premiación, Dionicio Huaraccallo Idme, protagonista de la película, señaló: "Estoy emocionado. Me dedico al sillar desde niño, mi papá siempre laboró ahí y yo he seguido su camino. No me imaginé que me pasara esto; para mí es un sueño".
Más que presentar el trabajo como una actividad económica, la película lo sitúa como un elemento central de la identidad cultural y la memoria colectiva. A través del oficio de los canteros de sillar, la obra muestra cómo el trabajo artesanal constituye una forma de transmisión de conocimientos, pertenencia y continuidad entre generaciones. En este contexto, el valor del trabajo trasciende el ingreso económico y se convierte también en patrimonio, aprendizaje y construcción de comunidad.
Por su parte, Carmen Benítez, presidenta de Cinetrab, destacó que el reconocimiento fue otorgado a la película "por su narrativa delicada en donde dos épocas y dos personas se unen y revelan, a través del trabajo y su arte, su épica personal donde se asoman todos los que trabajaron y trabajan las canteras de nuestro ser social".
El documental El Eco aborda la vida cotidiana de una comunidad rural mexicana y muestra las responsabilidades asumidas por niñas, niños y personas adultas en un contexto marcado por condiciones climáticas adversas y desafíos sociales. Al conocer el resultado, la directora Tatiana Huezo expresó: "Quiero agradecer al festival por abrazar nuestra película y especialmente al jurado de la Organización Internacional del Trabajo y Cinetrab por haber valorado esta historia que hemos hecho a lo largo de muchos años. Es un enorme honor recibir este premio".
El documental ofrece además una mirada profunda sobre aquellas formas de trabajo que con frecuencia permanecen invisibilizadas. La agricultura familiar, las labores de cuidado y el trabajo doméstico sostienen la vida cotidiana de la comunidad, poniendo en evidencia la estrecha relación entre producción y cuidados. La película invita a reflexionar sobre la importancia de reconocer y valorar estas actividades, indispensables para la reproducción de la vida y el bienestar colectivo, pero que muchas veces carecen del reconocimiento económico y social que merecen.
Durante la ceremonia, Ítalo Cardona, director de la Oficina de la OIT para los Países Andinos, señaló que el documental permite observar las realidades laborales y sociales que enfrentan comunidades rurales, así como las desigualdades que persisten en distintos ámbitos de la vida cotidiana. "La película muestra cómo las personas construyen sus vidas y sus comunidades en contextos complejos, poniendo en evidencia la centralidad del trabajo en la experiencia humana", afirmó.
Los premios OIT-CINETRAB forman parte de una iniciativa impulsada por la OIT, Cinetrab y el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú para promover el cine como espacio de diálogo sobre los desafíos y transformaciones del mundo del trabajo. En ese marco, también se desarrolló el encuentro "Cine y trabajo: una relación de película", que incluyó la presentación de la primera edición de la revista Escena laboral, publicación dedicada a explorar los vínculos históricos y contemporáneos entre la producción cinematográfica y las realidades laborales.