Filipinas
OIT: Los medios de vida sostenibles son vitales para la recuperación del tifón Haiyan
La OIT, valiéndose de años de experiencia, ayuda a los sobrevivientes del super tifón Haiyan a restablecer sus medios de vida al apoyar el Gobierno a ofrecer empleos de emergencia, formación profesional y creación de empresas.
7 de enero de 2014
| ©ILO/ML Macapanpan |
“Desde el 8 de noviembre, cuando Haiyan se abatió sobre Filipinas, la OIT ha apoyado al Ministerio de Trabajo y Empleo a crear más de 20.000 empleos en el marco del programa de empleos de emergencia. Además, hemos ayudado a 100.000 personas a mejorar sus condiciones de trabajo y de vida durante la fase inicial en 2013”, afirmó Jeff Johnson, Director de la Oficina de la OIT en Filipinas.
“Pero es necesario hacer más a fin de ofrecer acceso a un trabajo seguro y decente, lo cual incluye garantizar un salario mínimo, una seguridad adecuada en el lugar de trabajo, el desarrollo de competencias y la protección social en conformidad con las leyes nacionales.”
Una de las principales prioridades es garantizar que las comunidades afectadas puedan recuperar un medio de vida sin arriesgar su salud y seguridad. Los trabajadores que participan en los programas de empleos de emergencia reciben equipo personal de protección (máscara, casco, guantes, botas y camisas de manga larga), seguridad social y seguro de enfermedad.
Alrededor de seis millones de trabajadores perdieron sus medios de vida, o fueron afectados o suspendidos a causa del tifón Haiyan, según estimaciones de la OIT. De estos, 2,6 millones ya tenían un empleo vulnerable y vivían en la línea de la pobreza o cerca aún antes del devastador huracán.
La demanda de trabajo decente
En Tacloban, los trabajadores en formas de empleo vulnerable piden que el trabajo decente sea una prioridad en la reconstrucción después del tifón.
“Muchos de nuestros colegas conductores perdieron sus medios de vida. Antes de la embestida de Haiyan, ellos ya vivían en la pobreza. El salario no es suficiente para que los trabajadores puedan satisfacer sus necesidades”, declaró Judy Torres, un dirigente del grupo de transporte en Tacloban. Este grupo demanda trabajo decente, el cual consideran una garantía para el crecimiento inclusivo, la seguridad a largo plazo y una vida digna.
Tres millones de trabajadores fueron afectados en el sector de los servicios, incluyendo personas que trabajan en tiendas, mercados públicos, restaurantes, vendedores, conductores de triciclos y de taxis, mecánicos, empleados de oficina y maestros. Además, también fueron afectados, 1,9 millones de trabajadores de la agricultura y 1 millón de la industria.
La OIT trabaja con el Gobierno y apoya a organismos como el Ministerio de Trabajo y Empleo y la Autoridad del Desarrollo de la Educación y las Capacidades Técnicas a través de los empleos de emergencia, la formación profesional y la creación de empresas para contribuir con una mejor reconstrucción.
Los programas de empleos de emergencia no sólo contribuyen a la autonomía de los sobrevivientes. Además ofrecen una oportunidad para que adquieran nuevas competencias, como albañilería o mampostería para reconstruir las viviendas y las comunidades, bien sea como trabajadores o como empresarios.
Otro componente del programa está dirigido a prevenir que los sobrevivientes acepten empleos en el país o en el exterior que no cumplan con los requisitos de trabajo decente.
“Se trata de ofrecer medios de vida a las personas que han perdido todo y hacerlo de la manera correcta a fin de garantizar un crecimiento inclusivo. Parte de esto, como declaró el Presidente Aquino en su discurso de inauguración, es que la migración sea 'una opción y no una necesidad'. Apoyamos al Gobierno para que las personas puedan encontrar trabajo en su país y no se vean obligadas a dejar a sus familias o aceptar cualquier trabajo para poder sobrevivir”, explicó Johnson.
Es necesario intensificar los esfuerzos
La OIT ejecuta actividades en Guiuan/Samar, Tacloban, Ormoc/Leyte, Cebú del Norte, Negros Occidental, Coron/Palawan y Bohol.
Por ejemplo, en Coron, los trabajadores que participan en los programas de empleos de emergencia fueron contratados para recolectar las materias primas necesarias para tejer las típicas esterillas de bambú destinadas a las paredes de los centros turísticos. La OIT ayuda a la comunidad a incrementar la productividad y sostenibilidad de estas actividades de subsistencia a largo plazo, además del trabajo en la limpieza de escombros, la reparación y la reconstrucción.
“Acabo de regresar de algunas de las zonas afectadas y es evidente por lo que observé que los medios de vida sostenibles deberían estar en el primer plano del proceso de recuperación”, agregó Johnson. “En la actualidad, estamos buscando un financiamiento adicional para garantizar que podremos cubrir todas las necesidades en cada zona afectada.”
La OIT recibió recientemente 3,2 millones de dólares por parte del Gobierno de Noruega lo cual se suma al financiamiento anterior aportado por el Gobierno de Japón y el Comité Internacional de Empleadores Marítimos.
Para más información, por favor póngase en contacto con:
Minette Rimando
Oficina de la OIT en Filipinas
+63 2 580 9905 or 580 9900
Jean-Luc Martinage
Departamento de Comunicación de la OIT en Ginebra (en misión en Manila)
+63 2 580 9900