Migración y trabajo decente
OIT llama a fortalecer la articulación entre las políticas laborales y migratorias en América Latina y el Caribe
En un evento organizado por la OIT y la CEPAL, representantes de gobiernos, empleadores, trabajadores y organismos internacionales analizaron estrategias para promover la inclusión laboral de las personas migrantes en América Latina y el Caribe.
27 de agosto de 2026
MONTEVIDEO (OIT Noticias) – Articular las políticas migratorias con las de empleo, desarrollo productivo, formación y protección social es fundamental para favorecer la inclusión laboral de las personas migrantes y aprovechar su contribución a las economías y sociedades de América Latina y el Caribe.
Este fue el mensaje central del evento “Migración, empleo y desarrollo: fortaleciendo capacidades para la inclusión laboral en América Latina y el Caribe”, organizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el marco de la Sexta Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo, celebrada en Montevideo del 18 al 20 de agosto de 2026.
El encuentro reunió a representantes de gobiernos, organizaciones de empleadores y de trabajadores y organismos internacionales para intercambiar experiencias sobre los desafíos que enfrenta la región para promover una migración laboral basada en los derechos, la igualdad de trato y el acceso al trabajo decente.
“La migración laboral no puede ser abordada como una cuestión sectorial o como un tema exclusivamente migratorio. Tiene que ocupar un lugar central en las políticas de empleo, de desarrollo productivo, de formación y competencias y de protección social de nuestros países”, señaló Elena Montobbio, Directora de OIT/Cinterfor.
La necesidad de una mayor coherencia entre estas políticas adquiere especial relevancia en un contexto en que la movilidad humana en América Latina y el Caribe es crecientemente intrarregional y está protagonizada en gran medida por personas en edad de trabajar. Al mismo tiempo, los mercados laborales enfrentan desafíos como la informalidad, las brechas de género, los desajustes de competencias y las transformaciones asociadas a la digitalización y la inteligencia artificial.
Reconocer las competencias para favorecer la inclusión laboral
Como ejemplo concreto de cómo avanzar en esta agenda, durante la jornada se destacó el Pasaporte de Habilidades, un mecanismo regional para el reconocimiento mutuo de la certificación de competencias laborales impulsado por la OIT.
La iniciativa articula actualmente a instituciones y organizaciones de 15 países y busca facilitar que las competencias certificadas de las personas trabajadoras puedan ser verificadas y reconocidas cuando migran a otro país. El mecanismo, de carácter tripartito, busca contribuir a que las personas no tengan que comenzar desde cero al migrar y facilitar a las empresas la identificación de las competencias que necesitan.
Durante el encuentro también se compartieron avances de investigaciones desarrolladas en Chile y Uruguay en el marco de un proyecto implementado conjuntamente por la OIT y la CEPAL con el apoyo de Immigration, Refugees and Citizenship Canada (IRCC), la institución del Gobierno de Canadá responsable de gestionar los trámites y las políticas de inmigración, refugio y ciudadanía. La evidencia de Chile y Uruguay sirvió como insumo para analizar barreras a la inclusión laboral y posibles respuestas desde las políticas públicas.
El diálogo permitió incorporar perspectivas de gobiernos y organizaciones de empleadores y de trabajadores, así como experiencias regionales sobre reconocimiento de competencias, atención a personas retornadas e inclusión laboral. Entre ellas, se destacó el Ámbito Tripartito sobre Migración de Uruguay, como espacio de diálogo entre el Gobierno y las organizaciones de empleadores y trabajadores en torno a los desafíos de la migración laboral.
La actividad además contribuyó al seguimiento del Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, particularmente en materia de migración internacional y derechos humanos, promoviendo una mayor articulación entre políticas migratorias y laborales, el reconocimiento de competencias, la igualdad de trato y la no discriminación.
Para la OIT, fortalecer la gobernanza de la migración laboral mediante el diálogo social y políticas más articuladas puede contribuir a proteger los derechos de las personas trabajadoras, responder a las necesidades de competencias de las empresas y avanzar hacia mercados laborales más inclusivos, formales y con trabajo decente.