Nueo informe
La transformación impulsada por la IA sitúa el empleo, la desigualdad y las competencias en una encrucijada en la región árabe
Un nuevo informe describe futuros divergentes de la IA en materia de empleo, crecimiento y desigualdad en la región árabe. La Directora Regional de la OIT, Ruba Jaradat, señala que es necesario adoptar medidas de política proactivas e inclusivas, durante una sesión preparatoria especial del Foro Árabe para el Desarrollo Sostenible.
21 de mayo de 2026
BEIRUT (OIT Noticias) — La inteligencia artificial (IA) podría transformar de manera significativa las economías y los mercados de trabajo en toda la región árabe en la próxima década, generando importantes aumentos de productividad y nuevas oportunidades de empleo en algunos escenarios futuros, mientras que en otros podría profundizar la desigualdad y desplazar a millones de trabajadores, según un nuevo informe de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental (CESPAO) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El informe conjunto CESPAO–OIT, Artificial Intelligence and Employment Futures for the Arab Region (“El futuro de la inteligencia artificial y del empleo en la región árabe”), se presentó en una sesión especial organizada en preparación del Foro Árabe para el Desarrollo Sostenible (AFSD) de la CESPAO, con palabras de apertura de la Directora Regional de la OIT para los Estados Árabes, Ruba Jaradat.
El informe destaca que la IA ya está transformando las estructuras del empleo, la demanda de competencias y las dinámicas sectoriales en la región árabe, con efectos que se espera se intensifiquen significativamente de aquí a 2035. Si bien es probable que la automatización reduzca el empleo en trabajos administrativos y rutinarios, se prevé la creación de nuevas oportunidades en sectores como la educación, la salud y las actividades intensivas en tecnología.
El informe presenta tres posibles escenarios de adopción de la IA para 2035, mostrando cómo distintos niveles de preparación de las políticas, transición de la fuerza de trabajo e inversión en competencias podrían determinar si la IA se convierte en un motor de crecimiento inclusivo o en una fuente de mayor disrupción del mercado laboral.
- En un escenario, la adopción acelerada de la IA va acompañada de una fuerte inversión en la transición de la fuerza de trabajo y el desarrollo de competencias, lo que permite a las economías absorber las perturbaciones mientras la IA contribuye a casi el 25 % del PIB regional en 2035, pese al desplazamiento de millones de empleos y a una importante reestructuración de los mercados laborales.
- Un segundo escenario advierte de una mayor desigualdad y fragmentación del mercado de trabajo si el cambio tecnológico supera la preparación de la fuerza de trabajo, con una contribución estimada de la IA de 375.000 millones de dólares al PIB regional en 2035, mientras un gran número de trabajadores de cualificación baja y media enfrenta desplazamiento prolongado y movilidad descendente.
- Un tercer escenario, más gradual, prevé una integración progresiva de la IA combinada con una acción política coordinada, lo que permitiría a los países generar ganancias de productividad y ampliar oportunidades de manera general y más inclusiva, en particular en sectores como el turismo, la logística y los servicios digitales, con un crecimiento anual de la contribución de la IA a las economías árabes de entre el 20 % y el 34 %.
En paralelo, el informe pone de relieve una brecha de competencias creciente, con desajustes entre los sistemas educativos y las necesidades del mercado de trabajo que alcanzan entre el 40 % y el 70 % en algunos países, lo que subraya la urgencia de reformar los sistemas de educación y formación.
En este contexto, la necesidad de respuestas de política proactivas e inclusivas se ha vuelto cada vez más urgente. Los gobiernos y los interlocutores sociales enfrentan preguntas críticas sobre cómo construir sistemas de competencias preparados para el futuro, reforzar la protección social, adaptar la normativa laboral y garantizar una gobernanza ética de la IA en el lugar de trabajo.
Estos temas estuvieron en el centro de los debates durante la sesión preparatoria especial del AFSD titulada “Configurando el futuro del trabajo en la región árabe: inteligencia artificial y trayectorias del empleo”.
La sesión reunió a expertos regionales e internacionales para examinar los resultados del informe CESPAO–OIT y explorar cómo la IA podría redefinir las trayectorias de empleo de distintos grupos demográficos, incluidos los jóvenes, las mujeres y los trabajadores con baja cualificación. También proporcionó un espacio de diálogo sobre prioridades de política, incluida la promoción de la educación y el aprendizaje permanente, y el fortalecimiento de las instituciones del mercado de trabajo y de una gobernanza inclusiva de la IA.
La IA no es una perspectiva lejana. Sus efectos ya se están sintiendo en distintos sectores, desde la administración pública hasta los servicios y más allá.
Ruba Jaradat, Directora Regional de la OIT para los Estados Árabes
En la apertura de la sesión, la Directora Regional de la OIT, Jaradat, subrayó la importancia de configurar el futuro del trabajo mediante decisiones de política deliberadas:
“La IA no es una perspectiva lejana. Sus efectos ya se están sintiendo en distintos sectores, desde la administración pública hasta los servicios y más allá. Nuestras estimaciones sugieren que cerca del 25 % de las ocupaciones en la región podrían verse afectadas de una forma u otra por la IA generativa, incluidos empleos en riesgo de desplazamiento y empleos que serán complementados por estas tecnologías. También se prevé la aparición de nuevos puestos de trabajo, que a menudo requerirán nuevas competencias.”
En la OIT, nuestro mandato es claro: garantizar que los avances en el mundo del trabajo —incluidos los cambios tecnológicos— promuevan, y no socaven, el trabajo decente, la justicia social y la inclusión.
Ruba Jaradat, Directora Regional de la OIT para los Estados Árabes
Jaradat destacó la importancia de que el cambio tecnológico apoye la justicia social y la inclusión. “El impacto global, sin embargo, no está predeterminado; dependerá en gran medida de las decisiones de política que adoptemos hoy. En la OIT, nuestro mandato es claro: garantizar que los avances en el mundo del trabajo —incluidos los cambios tecnológicos— promuevan, y no socaven, el trabajo decente, la justicia social y la inclusión. Esto requiere una inversión sostenida en competencias y aprendizaje permanente, instituciones del mercado de trabajo más sólidas, sistemas de protección social ampliados y garantizar que los beneficios de la innovación se distribuyan ampliamente en la sociedad”, afirmó.
Los debates subrayaron la necesidad de invertir más en competencias y aprendizaje permanente, reforzar los sistemas de protección social y fortalecer la colaboración entre gobiernos, empleadores y organizaciones de trabajadores para gestionar eficazmente la transición.
La participación de la OIT en la sesión destacó su compromiso de apoyar a los Estados árabes en la transformación del mundo del trabajo, garantizando que la IA se convierta en un motor de crecimiento inclusivo, empleo decente y desarrollo sostenible, en lugar de una fuente de mayor desigualdad.