La OIT subraya el papel del trabajo decente en la transición de la ayuda al desarrollo
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) participó en un panel de alto nivel del ECOSOC sobre alianzas, soluciones y financiación en contextos de crisis.
18 de junio de 2025
GINEBRA (OIT Noticias) — La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reafirmó su compromiso de vincular la ayuda humanitaria con el desarrollo a largo plazo durante la reunión del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) sobre la transición de la ayuda al desarrollo, celebrada en Ginebra el 17 de junio.
La Directora General Adjunta de la OIT, Celeste Drake, intervino en un panel de alto nivel sobre la movilización de alianzas, soluciones y financiación para países y poblaciones en contextos de crisis. El evento sirvió de antesala al segmento anual de Asuntos Humanitarios del ECOSOC (HAS), una de las plataformas globales más relevantes para la coordinación de políticas en materia de ayuda y desarrollo.
El panel, copresidido por el embajador Krzysztof Szczerski (Polonia) y la embajadora Maritza Chan-Valverde (Costa Rica), analizó cómo ampliar y alinear las alianzas y los mecanismos de financiación para apoyar la recuperación a largo plazo, la resiliencia y la inclusión.
Uno de los temas clave fue la importancia de anclar las respuestas a las crisis en los sistemas nacionales, con varios panelistas destacando el papel del trabajo decente, las instituciones locales y la inclusión económica como bases del desarrollo sostenible.
“El acceso al empleo, los medios de vida y los derechos laborales no es solo un objetivo de desarrollo: es un elemento fundamental para la cohesión social, la recuperación económica y la paz sostenible en contextos de crisis”, afirmó Celeste Drake. “El trabajo decente debe integrarse desde el principio —no como algo accesorio, sino como un elemento esencial de cualquier estrategia humanitaria, de desarrollo y de paz”.
El trabajo decente debe integrarse desde el principio —no como algo accesorio, sino como un elemento esencial de cualquier estrategia humanitaria, de desarrollo y de paz
Celeste Drake, Directora General Adjunta de la OIT
La Directora General Adjunta destacó la Recomendación 205 de la OIT sobre el empleo y el trabajo decente para la paz y la resiliencia, que ofrece un marco normativo para incorporar los principios del trabajo decente en la respuesta y recuperación ante las crisis. La labor de la OIT en apoyo a obras públicas intensivas en empleo, desarrollo económico local, sistemas de protección social y recuperación de empresas fue citada como ejemplo de cómo alinear la respuesta de emergencia con resultados de desarrollo a largo plazo.
Drake también reconoció el papel crucial de los donantes en la implementación de este enfoque, y señaló: “Apreciamos especialmente el apoyo de socios como Suecia, cuyas inversiones garantizan que actores del desarrollo como la OIT tengan un lugar en la mesa en contextos de crisis. Este apoyo es clave para integrar el trabajo decente en las respuestas humanitarias y asegurar que las voces de trabajadores, empleadores e instituciones nacionales estén presentes desde el inicio”.
“El trabajo decente y la construcción institucional no son complementos. Son condiciones previas para la resiliencia”, subrayó Drake. “Debemos construir alianzas en torno a la apropiación nacional: con los gobiernos al frente, los coordinadores residentes de la ONU coordinando y los donantes alineando su apoyo con enfoques inclusivos y sistémicos”.
Perspectiva desde el terreno: alianzas en Haití
Ulrike Richardson, Representante Especial Adjunta del Secretario General y Coordinadora Residente y Humanitaria en Haití, ofreció una perspectiva desde el terreno. Afirmó que llevar adelante esfuerzos de desarrollo en medio de la inseguridad no solo es posible, sino necesario para evitar el deterioro de contextos frágiles. Reflexionando sobre el desafío general, el embajador Robert Rae, de Canadá, señaló: “Haití es un claro ejemplo de dónde debería funcionar el ‘Nexus’. El progreso en cada pilar —humanitario, desarrollo y paz— debe reforzar a los demás”.
Richardson elogió a agencias como la OIT por mantener su presencia y compromiso en Haití, y destacó: “Hemos insistido en continuar con el trabajo de desarrollo incluso en condiciones difíciles. Agencias como la OIT, la FAO y la UNESCO han permanecido sobre el terreno, y su labor con las instituciones locales es clave para abordar las causas profundas y crear alternativas a la violencia”.
La sesión reforzó el tema central de la reunión del ECOSOC: la necesidad de superar los enfoques aislados y adoptar estrategias coherentes que fortalezcan la apropiación nacional, reduzcan la dependencia y ofrezcan vías hacia el desarrollo sostenible en entornos afectados por crisis.
La contribución de la OIT fue reconocida por demostrar cómo los empleos decentes, el diálogo social y el apoyo institucional pueden ser motores de resiliencia.
A medida que la comunidad internacional busca atender las necesidades urgentes y los desafíos a largo plazo, la reunión puso de relieve el valor de la colaboración intersectorial y de modelos de desarrollo inclusivos, centrados en los grupos más afectados por las crisis —en particular mujeres, jóvenes y poblaciones desplazadas por la fuerza— como elementos fundamentales para una transición efectiva de la ayuda al desarrollo.