Inclusión laboral y discapacidad
La OIT presentó una herramienta gratuita para mejorar la inclusión en las empresas
20 de febrero de 2025
Con un total de 47 preguntas sobre cuatro ámbitos específicos, la herramienta de evaluación permite que las empresas de todo el mundo fortalezcan sus políticas de inclusión.
BUENOS AIRES, Argentina (OIT Noticias) — Un centenar de representantes empresariales participaron de un taller virtual enfocado en las políticas de inclusión y el diseño de estrategias para mejorar la inclusión laboral de personas con discapacidad. El taller, impulsado por el área de Responsabilidad Social del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, contó con el apoyo de la Oficina de País de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para la Argentina, así como del coordinador de la Red Mundial de Empresas y Discapacidad.
“Ver a tantos representantes de empresas significa que estamos en el buen camino, porque su participación es fundamental”, dijo Eugenia Quintana, punto focal de la OIT Argentina en esta temática. Para Quintana, “el hecho de que el 15 por ciento de la población mundial tenga algún tipo de discapacidad significa que hay mucho talento por aprovechar, hay mucha capacidad”.
Durante el taller, el especialista en discapacidad de la OIT en Ginebra y coordinador de la Red Mundial de Empresas y Discapacidad, Jürgen Menze, presentó una herramienta gratuita de autoevaluación que permite que las organizaciones fortalezcan sus políticas de inclusión.
Con el objetivo de promover la inclusión en el sector privado, en 2010 la OIT lanzó la Red Mundial de Empresas y Discapacidad, en la que ya participan 43 multinacionales, entre las que se cuentan Accenture, Accor Hotels, L’Oréal, GSK, IBM, Nestlé, Unilever, Repsol, Deloitte, BNP Paribas, Microsoft, Novartis y The Adecco Group. Un año más tarde, en 2011, se publicó el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial con los últimos datos sobre el tema: el 15 por ciento de la población global, que representa a más de mil millones de personas, vive con alguna forma de discapacidad.
De acuerdo con Quintana, mejorar la inclusión es un proceso continuo: “Quienes ya lo han comenzado pueden usar esta herramienta para preguntarse ‘dónde estoy y qué me falta’, mientras que quienes aún no lo han hecho pueden utilizarla para reflexionar sobre cómo empezar”.
“El prototipo fue probado y validado por empresas de todo el mundo y está disponible públicamente de manera gratuita”, dijo Menze, quien explicó que la herramienta, al estar basada en principios universales, permite que realizar una evaluación comparativa para determinar la dirección, las normas y recursos que necesitan los líderes empresariales para adoptar las mejores prácticas.
Con un total de 47 preguntas, el sistema de autoevaluación cubre cuatro ámbitos específicos: los fundamentos, para garantizar el respeto, la equidad, la igualdad y la accesibilidad; la cultura de buenas prácticas y de confianza en las personas con discapacidad; el acceso digno y equitativo a los clientes con discapacidad; y, finalmente, los compromisos e informes.
“La mayoría de las preguntas tiene consejos útiles y recursos pertinentes y, una vez que los líderes completan el informen, entonces pueden conocer si calificación que corresponde a la empresa es inicial, avanzada o líder, para cada uno de los cuatro ámbitos”, indicó Menze.