Hombre y mujer adultos mayores posan en el campo, con sus vacas pastando al fondo

Protección social

Casi la mitad de las personas mayores de 65 años en Ecuador no recibe ingresos laborales ni pensión

En nuevo estudio sobre la seguridad económica de los adultos mayores en Ecuador, OIT alerta sobre cómo la necesidad de prolongar la vida laboral más allá de los 65 años como estrategia de supervivencia origina que casi 4 de cada 10 de estas personas estén trabajando o buscando empleo, y más del 80% lo haga en la economía informal.

8 de mayo de 2024

Quito – Más del 40% de las personas adultas mayores en Ecuador enfrentan una situación de inseguridad económica, es decir, no reciben ingresos por trabajo ni una pensión de vejez, reveló hoy la OIT. Con un 44% de personas en esta situación, el promedio para Ecuador es más elevado que para América Latina y el Caribe, donde un 34,5% de personas mayores de 65 años no tienen ingresos (OIT, 2021).

El estudio “La seguridad económica de los adultos mayores en Ecuador: situación actual y desafíos para la política pública”, publicado hoy, muestra que la inseguridad económica entre esta población afecta de manera desproporcionada a las mujeres: más del doble de mujeres (58,1%) carece de ingresos laborales o pensiones en comparación con los hombres (27,5%).

La OIT estima, además, que es poco probable que aquellas personas que ganan menos o igual a un salario básico unificado y que hacen aportes a la seguridad social contributiva logren alcanzar los 30 años de contribución necesarios para acceder a una pensión de jubilación a los 60 años, como establece el sistema. Estas personas trabajadoras generalmente tienen una alta volatilidad en su permanencia en el mercado laboral y su probabilidad de transitar de forma intermitente entre la informalidad y la formalidad es más alta que la de una persona más cualificada con ingresos más altos, plantea el estudio.

“Esta circunstancia incrementa el riesgo de caer en la pobreza o la necesidad de prolongar la vida laboral más allá de los 65 años como estrategia de supervivencia”, alertó Pablo Casalí, especialista de Seguridad Social de la Oficina de la OIT para los Países Andinos.

“Es indispensable que la seguridad económica de las personas mayores pueda ser abordada no solo desde el sistema de protección social, sino desde el propio mercado laboral”, sostuvo Casalí.

Precisamente sobre la necesidad de prolongar la vida laboral para asegurar un ingreso, el estudio muestra que, en 2022, la participación laboral de la población adulta mayor en Ecuador se situó en el 39%, es decir, casi 4 de cada 10 de estas personas estaban trabajando o buscando empleo. “La calidad de esta inserción laboral es motivo de alarma: el 82% de las personas entre 65 y 75 años están empleadas en el sector informal”, destacó Casalí.

En línea con el Convenio sobre Seguridad Social (núm. 102) y la Recomendación 202, la OIT plantea algunas recomendaciones de política pública para que se pueda garantizar la seguridad económica de estas personas, enfocadas, sobre todo, en promover el trabajo formal de aquellas personas adultas mayores que todavía participan en el mercado laboral.

La OIT recomienda fortalecer los procesos de reinserción laboral de estas personas trabajadoras a partir de programas de reconversión y capacitación laboral para atender los nuevos desafíos de los mercados de trabajo, con énfasis en el cierre de la brecha digital. Además, plantea extender la cobertura de la protección social mediante la sumatoria de los regímenes contributivos, semicontributivos y no contributivos, tomando en cuenta las brechas de género y las diferencias en los ingresos; reforzar la gobernanza del sistema y estudiar la ampliación del espacio fiscal; y fortalecer la atención sanitaria para evitar que las personas adultas mayores enfrenten un riesgo mayor de pobreza debido a los altos costos de la atención de salud esencial.

44% de adultos mayores

no reciben ingresos por trabajo ni una pensión de vejez

Más del doble

de mujeres (58,1%) carece de ingresos laborales o pensiones en comparación con los hombres (27,5%)

4 de cada 10

de estas personas se ve en la necesidad de prolongar su participación laboral más allá de los 65 años

El 82%

de las personas entre 65 y 75 años están empleadas en el sector informal

Más detalles

Referencias

  • ISBN Web PDF: 9789220405512