Uruguay: presentan informe nacional sobre trabajo infantil

En el país, el trabajo infantil asciende a 9,9% de los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años. En cuanto a lo que se considera Trabajo Infantil Peligroso, a nivel nacional, alcanza al 8,5% de los niños y adolescentes en el mismo rango etario.

15 de junio de 2011

Montevideo.- El pasado lunes 13 de junio el Instituto Nacional de Estadística (INE) con el apoyo de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) y la colaboración del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y el Comité para la Erradicación del Trabajo Infantil (CETI), presentaron el Informe Nacional sobre Trabajo Infantil en Uruguay.

El informe fue realizado en base a los resultados de la primera Encuesta Nacional de Trabajo Infantil que se realizó entre 2009 y 2010, en que se entrevistó a más de de 10 mil niños de 5 a 17 años de edad, en 6.131 hogares. Allí, se reveló que el 13% de los niños entre 5 y 17 años realizan trabajo infantil remunerado y es en el área rural donde se ve la mayor incidencia.

Los resultados mostraron que el 11,6% de los niños o adolescentes desarrolla alguna actividad económica actualmente. Si se divide el área urbana de la rural, los datos cambian: en el área rural el número asciende a 21%, frente a un 10,9% en la urbana. Los varones trabajan más que las mujeres (15,2% frente a un 7,7%) y los adolescentes más que los niños 29,3% frente a un 6,1%).

El trabajo infantil asciende a 9,9% de los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años. En cuanto a lo que se considera Trabajo Infantil Peligroso, a nivel nacional, alcanza al 8,5% de los niños y adolescentes en el mismo rango etario.

La Coordinadora para Chile y Uruguay del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), María Jesús Silva, destacó la importancia de esta medición, que permite conocer la magnitud y características del trabajo infantil en el país. “Es fundamental conocer lo que ocurre para avanzar en la solución de este problema. Es indispensable generar las condiciones que permitan un trabajo decente y sostenible para los padres y una educación de calidad a los niños y niñas. De esta forma, será posible superar las inequidades que comienzan desde la infancia”.