Transición a la economía formal
OIT participó en la apertura del Ciclo de Formación en Economía Popular, en el Congreso de la Nación.
25 de abril de 2017
Kristen Sobeck, Oficial en Mercados de trabajo inclusivos de la Oficina de la OIT para la Argentina, participó en la jornada de apertura del Ciclo de Formación “Economía popular: desafíos y horizontes para un pueblo trabajador sin excluidos”, que tuvo lugar en la Cámara de Diputados el 25 de abril.
Sobeck realizó una presentación sobre el primer instrumento normativo internacional que hace referencia específica a la economía informal. La funcionaria se refirió a la Recomendación sobre la transición de la economía formal a la economía formal (núm. 204), adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en 2015 y destacó su importancia de la norma en tanto que por primera vez se ofrece orientación a los países y proporciona un marco de desarrollo centrado en la economía informal en su totalidad y diversidad. “Se trata de una norma de trabajo que a partir de ‘12 principios rectores’, proporciona orientaciones concretas para ayudar a la mitad de la mano de obra mundial”, señaló.
La norma brinda directrices para los tres sectores involucrados:
Para los trabajadores, para ayudarles a reclamar sus derechos y salir de la informalidad, pero también describe las políticas necesarias para la creación de trabajo decente y fortalecer el acceso de los trabajadores a la protección social.
Para los empleadores, promueve la igualdad de condiciones para que las empresas puedan competir entre sí de manera justa.
Para los gobiernos, ofrece la posibilidad de regular la economía aún no formalizada, lo cual proporciona una base de ingresos a partir de la recaudación de impuestos, la mejora de las condiciones de trabajo y beneficios cruciales de seguridad social.
Además de la inclusión económica a partir de la formalización, la Recomendación trata de reconocer los derechos fundamentales de los trabajadores reconociendo su dignidad y su capacidad de influir en la política.
El ciclo de formación en economía popular se desarrollará a partir del 4 de mayo y se extenderá durante 12 jornadas semanales, con el objetivo de contribuir al conocimiento de la economía popular en Argentina y la región, para fomentar la generación de políticas públicas tendientes a su desarrollo en el marco de la ley de emergencia nacional. Organizan la actividad el Congreso de la Nación, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Defensoría General de la Ciudad de Buenos Aires, el Programa de Fiscalías Laborales, y la Red de Asistencia Técnica a la Economía Popular.
Entre los temas que se tratarán durante el ciclo, se incluyen los desafíos normativos que plantea la economía popular, agricultura familiar, vendedores en la vía pública y artesanos y experiencias de organización gremial, entre otros.
La economía informal absorbe más de la mitad de la fuerza de trabajo del mundo. Como consecuencia, millones de trabajadores tienen empleos de mala calidad, padecen condiciones de trabajo deficientes, salarios bajos, largas jornadas de trabajo y carecen de oportunidades. En América Latina, se estima que hay alrededor de 134 millones de trabajadores empleados en condiciones de informalidad, un fenómeno persistente en la región y que plantea un gran desafío.
Estimular la transición de la economía informal a la economía formal es una de las acciones necesarias para cumplir con la meta 8.5 de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible: “Para 2030, lograr el empleo pleno y productivo y garantizar un trabajo decente para todos los hombres y mujeres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, y la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor, trabajo decente para todos”
Las normas internacionales del trabajo son instrumentos jurídicos preparadas los gobiernos, empleadores y trabajadores de los Estados miembros de la OIT, que establecen principios y derechos básicos en el trabajo. Las normas se dividen en convenios, que son tratados internacionales legalmente vinculantes que pueden ser ratificados por los Estados Miembros, y recomendaciones, que actúan como directrices no vinculantes.
Sobeck realizó una presentación sobre el primer instrumento normativo internacional que hace referencia específica a la economía informal. La funcionaria se refirió a la Recomendación sobre la transición de la economía formal a la economía formal (núm. 204), adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en 2015 y destacó su importancia de la norma en tanto que por primera vez se ofrece orientación a los países y proporciona un marco de desarrollo centrado en la economía informal en su totalidad y diversidad. “Se trata de una norma de trabajo que a partir de ‘12 principios rectores’, proporciona orientaciones concretas para ayudar a la mitad de la mano de obra mundial”, señaló.
La norma brinda directrices para los tres sectores involucrados:
Para los trabajadores, para ayudarles a reclamar sus derechos y salir de la informalidad, pero también describe las políticas necesarias para la creación de trabajo decente y fortalecer el acceso de los trabajadores a la protección social.
Para los empleadores, promueve la igualdad de condiciones para que las empresas puedan competir entre sí de manera justa.
Para los gobiernos, ofrece la posibilidad de regular la economía aún no formalizada, lo cual proporciona una base de ingresos a partir de la recaudación de impuestos, la mejora de las condiciones de trabajo y beneficios cruciales de seguridad social.
Además de la inclusión económica a partir de la formalización, la Recomendación trata de reconocer los derechos fundamentales de los trabajadores reconociendo su dignidad y su capacidad de influir en la política.
El ciclo de formación en economía popular se desarrollará a partir del 4 de mayo y se extenderá durante 12 jornadas semanales, con el objetivo de contribuir al conocimiento de la economía popular en Argentina y la región, para fomentar la generación de políticas públicas tendientes a su desarrollo en el marco de la ley de emergencia nacional. Organizan la actividad el Congreso de la Nación, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Defensoría General de la Ciudad de Buenos Aires, el Programa de Fiscalías Laborales, y la Red de Asistencia Técnica a la Economía Popular.
Entre los temas que se tratarán durante el ciclo, se incluyen los desafíos normativos que plantea la economía popular, agricultura familiar, vendedores en la vía pública y artesanos y experiencias de organización gremial, entre otros.
La economía informal absorbe más de la mitad de la fuerza de trabajo del mundo. Como consecuencia, millones de trabajadores tienen empleos de mala calidad, padecen condiciones de trabajo deficientes, salarios bajos, largas jornadas de trabajo y carecen de oportunidades. En América Latina, se estima que hay alrededor de 134 millones de trabajadores empleados en condiciones de informalidad, un fenómeno persistente en la región y que plantea un gran desafío.
Estimular la transición de la economía informal a la economía formal es una de las acciones necesarias para cumplir con la meta 8.5 de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible: “Para 2030, lograr el empleo pleno y productivo y garantizar un trabajo decente para todos los hombres y mujeres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, y la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor, trabajo decente para todos”
Las normas internacionales del trabajo son instrumentos jurídicos preparadas los gobiernos, empleadores y trabajadores de los Estados miembros de la OIT, que establecen principios y derechos básicos en el trabajo. Las normas se dividen en convenios, que son tratados internacionales legalmente vinculantes que pueden ser ratificados por los Estados Miembros, y recomendaciones, que actúan como directrices no vinculantes.