Tejiendo Raíces: Es la inspiradora trayectoria de Jorge Neira Granados, líder y gestor cultural indígena

En el marco de la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas (9 de agosto), hoy contamos la historia de Jorge Neira Granados, un destacado líder perteneciente al pueblo indígena Ette Ennaka de la comunidad Chimila, cuyo asentamiento se ubica entre los departamentos del Cesar y Magdalena.

9 de agosto de 2023

Jagnayori bajó desde el cielo a las lagunas y con él vinieron cientos de pájaros que no cesaban de cantar, allí tomó la forma de dos seres hermosos que, al unirse, crean a Nuryminta, quién es la madre de todos los Chimilas. Nuryminta se fue hacia el norte a poblar la tierra y Jagnayori regresó al cielo. Las aves que lo acompañaban permanecieron allí muchísimo tiempo cantando, porque en verdad eran dioses también. Cuando aparecen los nuevos dueños de las tierras, ellas dejaron de cantar y espantadas volaron lejos. Los indígenas desean regresar a ese lugar sagrado, porque así algún día retornarán las aves.

Cuento de tradición oral ancestral pueblo Chimila

Jorge Neira Granados es un talentoso gestor cultural que se ha convertido en un referente importante para su comunidad, ya que, a través de su formación y trabajo comunitario, ha logrado mantener y preservar la identidad de su pueblo indígena, así como impulsar proyectos en pro del beneficio productivo de su familia indígena. Su pasión por la cultura Chimila se refleja en cada una de sus iniciativas, ha dedicado gran parte de su vida a la promoción y difusión de las tradiciones, costumbres y conocimientos ancestrales de la comunidad. Gracias a parte de su labor, el legado cultural de los Chimila se mantiene vivo y continúa siendo transmitido a las nuevas generaciones. Él impulsa el espíritu de desarrollo y autonomía en su comunidad indígena.

Jorge nació hace 38 años bajo el calor agobiante de las Sabanas de San Ángel, Magdalena, en el Resguardo Issa Oristunna, a poca distancia del río Ariguaní, a tres horas de Santa Marta. En esta región, donde la lluvia y la brisa son escasas, dio sus primeros pasos; pero fue en el municipio de Chibolo, en el mismo departamento, donde creció. En 1990 las circunstancias del conflicto armado obligaron a sus padres a desplazarse a otro resguardo para proteger sus vidas y la de su pequeño hijo de cinco años. Allí se hizo adolescente y se educó haciendo los primeros grados escolares. Pasados unos años, Jorge logró culminar su bachillerato en la ciudad de Santa Marta, claro, con dificultades por el constante desplazamiento desde el asentamiento hasta la capital. Así las cosas, su primer servicio a la comunidad lo prestó con niños siendo docente en el tema de etnoeducación. Su apoyo ayudó a que los niños Ette Ennaka, dejaran de sentir vergüenza de su condición indígena.

Su importante trayectoria lo ha privilegiado con reconocimientos. En 2007 hizo acompañamiento al Consejo Noruego para Refugiados - CNR, como intérprete del concepto de derechos para el pueblo Ette. En 2011, también con el CNR, coordinó un proyecto de fortalecimiento de la lengua vernácula Ette Taara, además con la creación de un glosario de esta lengua ancestral. Incluso en 2016, Jorge se ganó el derecho, con Naciones Unidas, a participar en avanzados procesos de formación a nivel internacional, así visitó la Universidad de Deusto de Bilbao en España y estuvo en Ginebra Suiza trabajando los mecanismos de reparación para los pueblos indígenas.

Desde el año 2013, Jorge ha venido trabajando en el proceso de Reparación Colectiva de su comunidad, por lo cual, este año fue escogido para representarla como Enlace Territorial, para el Programa La Comunidad: Mi Causa, adelantado por la OIT en alianza con el Ministerio del Trabajo. Es así como él, en coordinación con el equipo técnico de la OIT, viene adelantando gestiones para hacer la selección del Perfil Productivo; o sea, la vocación que la comunidad tiene, en conjunto, para generar procesos de sostenibilidad económica.

Este ha sido un compromiso de gran responsabilidad, porque además de hacer acompañamiento a las convocatorias, recopilar información y preparar los espacios de reunión, está atento a la definición del Perfil Productivo, el cual deberá traer a la comunidad fortalecimiento productivo y empresarial.

Al momento se encuentran esperando la aprobación del plan de inversión por parte del equipo evaluador, dicho plan permitirá una vez puesto en marcha, fortalecer para el pueblo Ette Ennaka, la producción y comercialización de artesanías en las diversas ferias donde participan. La tejeduría de mochilas con algodón alimenta patrones culturales de orden sagrado-espiritual para sus mujeres, y, de otra parte, estimula la creación de oportunidades de trabajo decente para los hombres.

Jorge, quien se graduó este año como realizador audiovisual de la Universidad del Magdalena, aunque su idea inicial era la antropología, desea continuar motivando a su comunidad para generar en ella bienestar, conciencia comercial y autonomía. Esto conlleve a que su pueblo alcance, como traducen al castellano las palabras Ette Ennaka, ser gente nueva y verdadera en este mundo de alta competitividad.