Trabajadores migrantes
Ryder: Urge reformar las políticas sobre migración laboral para evitar nuevas tragedias
“No podemos tolerar que tragedias como la de Lampedusa, y más recientemente en Malta y Níger se conviertan en algo habitual”, declaró Ryder durante una sesión especial de la reunión técnica de cinco días de duración sobre migración laboral organizada por la OIT.
8 de noviembre de 2013
GINEBRA – Las políticas sobre migración laboral son un ámbito en el cual las deficiencias se han hecho cada vez más evidentes y la acción concertada es la única solución para enmendarlas, afirmó el Director General de la OIT, Guy Ryder durante una discusión de alto nivel sobre migración laboral en Ginebra.
“No podemos tolerar que tragedias como la de Lampedusa, y más recientemente en Malta y Níger se conviertan en algo habitual”, declaró Ryder durante una sesión especial de la reunión técnica de cinco días de duración sobre migración laboral organizada por la OIT.
Ryder indicó que los trabajadores y sus familias constituyen más de 90 por ciento de todos los migrantes internacionales. También representan hasta 96 por ciento de la fuerza laboral en algunos países de destino.
“Debemos ir más allá de las discusiones en término de números, flujos y remesas y orientarnos hacia medidas concretas que colmen las graves lagunas en la gobernanza de la migración”, agregó, y reconoció los progresos alcanzados en el reciente Diálogo de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Migración Internacional y el Desarrollo.
Ryder dijo que aprovecharía la presidencia que la OIT ejercerá en 2014 del Grupo Mundial sobre Migración (GMM) – que reúne a los jefes de las agencias de las Naciones Unidas a fin de promover la aplicación de los instrumentos sobre migración laboral – para hacer frente a estos desafíos e integrar mejor la protección de los trabajadores migrantes en la agenda de desarrollo post 2015 de las Naciones Unidas.
El Director General de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), William Lacy Swing, cuya organización actualmente preside el GMM, también participó en el panel de alto nivel. Destacó la estrecha colaboración entre ambas agencias mientras que la OIT se prepara a asumir la presidencia del GMM.
“Las migraciones a larga escala son inevitables dados los datos demográficos que conocemos. Son necesarias para cubrir los puestos de trabajo, disponer de las competencias y hacer prosperar las economías, y son absolutamente deseables si contamos con las políticas correctas y las implementamos de manera humana, ordenada y segura”, dijo William Lacy Swing.
Eva Akerman Börje, Embajadora y Presidente del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo (FMMD) – la plataforma mundial más amplia para el diálogo político anual entre gobiernos, organizaciones internacionales y la sociedad civil – se comprometió a convocar reuniones regulares bajo la guía del FMMD y del GMM a fin de identificar las prioridades comunes, y agregó que “Suecia está impaciente de participar en este intercambio con la OIT bajo su presidencia del GMM en 2014”.
Ryder dijo que deberían desplegarse esfuerzos especiales para evitar que los trabajadores migrantes terminen incorporándose a la economía informal. En relación a esto, es importante identificar las necesidades reales del mercado laboral, sobre todo en los sectores que requieren de menores competencias. En otros casos, los trabajadores migrantes necesitan que sean reconocidos sus diplomas y competencias.
También destacó otras medidas políticas esenciales, tales como implementar prácticas de contratación seguras, garantizar la transferencia de los beneficios de seguridad social de un país a otro, y proteger los derechos de los trabajadores a la libertad sindical y la negociación colectiva.
La promoción del Convenio sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos de la OIT, así como de otros Convenios de la OIT que garantizan los derechos de los trabajadores migrantes, pueden contribuir con el logro de estos objetivos, agregó Ryder.
El Director general de la OIT solicitó además una mayor participación de los ministerios de Trabajo y Protección Social en las discusiones sobre migración internacional. Señaló que otras organizaciones internacionales, así como las organizaciones de empleadores y de trabajadores, necesitan ser cada vez más reconocidas como “actores bien definidos en la sociedad civil” a fin de contribuir a mejorar la gobernanza mundial de las cuestiones de migración laboral”.
Flavia Pansieri, Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), declaró que “las políticas sobre migración con frecuencia son elaboradas sobre la base de suposiciones en vez que de evidencias, en función de una retórica populista en vez que de los principios universales”; y fue más lejos al afirmar que “estas políticas no son buenas ni para los países ni para los migrantes” e invitó a un cambio de paradigma fundamental en el modo en que es gobernada la migración.
Ambet Yuson, Secretario General de la Federación Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera, se refirió a los graves problemas de racismo y la xenofobia que enfrentan muchos trabajadores migrantes. Dijo que “uno de los motivos por los que los derechos humanos no son respetados, incluso el derecho a sindicarse y a la negociación, es el miedo”, y agregó que la OIT podría contribuir a crear “una cultura más amplia de respeto y diálogo en nuestras sociedades, profundizando y fortaleciendo la igualdad económica y la democracia”.
Ellen Yost, del Consejo de Estados Unidos para el Comercio Internacional habló de la importancia de otorgar a las empresas un lugar en la mesa durante los debates sobre migración internacional. Señaló que “las asociaciones entre el gobierno y las empresas son especialmente importantes porque la migración laboral es un componente esencial de las políticas de migración dirigidas a para alcanzar este objetivo”. Agregó que deberían imponerse sanciones severas a las agencias de contratación y a los empleadores que violan los derechos de los migrantes.
“No podemos tolerar que tragedias como la de Lampedusa, y más recientemente en Malta y Níger se conviertan en algo habitual”, declaró Ryder durante una sesión especial de la reunión técnica de cinco días de duración sobre migración laboral organizada por la OIT.
Ryder indicó que los trabajadores y sus familias constituyen más de 90 por ciento de todos los migrantes internacionales. También representan hasta 96 por ciento de la fuerza laboral en algunos países de destino.
“Debemos ir más allá de las discusiones en término de números, flujos y remesas y orientarnos hacia medidas concretas que colmen las graves lagunas en la gobernanza de la migración”, agregó, y reconoció los progresos alcanzados en el reciente Diálogo de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Migración Internacional y el Desarrollo.
| Debemos ir más allá de las discusiones en término de números, flujos y remesas y orientarnos hacia medidas concretas que colmen las graves lagunas en la gobernanza de la migración." |
El Director General de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), William Lacy Swing, cuya organización actualmente preside el GMM, también participó en el panel de alto nivel. Destacó la estrecha colaboración entre ambas agencias mientras que la OIT se prepara a asumir la presidencia del GMM.
“Las migraciones a larga escala son inevitables dados los datos demográficos que conocemos. Son necesarias para cubrir los puestos de trabajo, disponer de las competencias y hacer prosperar las economías, y son absolutamente deseables si contamos con las políticas correctas y las implementamos de manera humana, ordenada y segura”, dijo William Lacy Swing.
Eva Akerman Börje, Embajadora y Presidente del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo (FMMD) – la plataforma mundial más amplia para el diálogo político anual entre gobiernos, organizaciones internacionales y la sociedad civil – se comprometió a convocar reuniones regulares bajo la guía del FMMD y del GMM a fin de identificar las prioridades comunes, y agregó que “Suecia está impaciente de participar en este intercambio con la OIT bajo su presidencia del GMM en 2014”.
Ryder dijo que deberían desplegarse esfuerzos especiales para evitar que los trabajadores migrantes terminen incorporándose a la economía informal. En relación a esto, es importante identificar las necesidades reales del mercado laboral, sobre todo en los sectores que requieren de menores competencias. En otros casos, los trabajadores migrantes necesitan que sean reconocidos sus diplomas y competencias.
También destacó otras medidas políticas esenciales, tales como implementar prácticas de contratación seguras, garantizar la transferencia de los beneficios de seguridad social de un país a otro, y proteger los derechos de los trabajadores a la libertad sindical y la negociación colectiva.
La promoción del Convenio sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos de la OIT, así como de otros Convenios de la OIT que garantizan los derechos de los trabajadores migrantes, pueden contribuir con el logro de estos objetivos, agregó Ryder.
El Director general de la OIT solicitó además una mayor participación de los ministerios de Trabajo y Protección Social en las discusiones sobre migración internacional. Señaló que otras organizaciones internacionales, así como las organizaciones de empleadores y de trabajadores, necesitan ser cada vez más reconocidas como “actores bien definidos en la sociedad civil” a fin de contribuir a mejorar la gobernanza mundial de las cuestiones de migración laboral”.
Flavia Pansieri, Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), declaró que “las políticas sobre migración con frecuencia son elaboradas sobre la base de suposiciones en vez que de evidencias, en función de una retórica populista en vez que de los principios universales”; y fue más lejos al afirmar que “estas políticas no son buenas ni para los países ni para los migrantes” e invitó a un cambio de paradigma fundamental en el modo en que es gobernada la migración.
Ambet Yuson, Secretario General de la Federación Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera, se refirió a los graves problemas de racismo y la xenofobia que enfrentan muchos trabajadores migrantes. Dijo que “uno de los motivos por los que los derechos humanos no son respetados, incluso el derecho a sindicarse y a la negociación, es el miedo”, y agregó que la OIT podría contribuir a crear “una cultura más amplia de respeto y diálogo en nuestras sociedades, profundizando y fortaleciendo la igualdad económica y la democracia”.
Ellen Yost, del Consejo de Estados Unidos para el Comercio Internacional habló de la importancia de otorgar a las empresas un lugar en la mesa durante los debates sobre migración internacional. Señaló que “las asociaciones entre el gobierno y las empresas son especialmente importantes porque la migración laboral es un componente esencial de las políticas de migración dirigidas a para alcanzar este objetivo”. Agregó que deberían imponerse sanciones severas a las agencias de contratación y a los empleadores que violan los derechos de los migrantes.