Proyectos agrícolas, algunos de los perfiles productivos que emprenden víctimas junto al Ministerio del Trabajo y la OIT

El Programa ‘Emprendiendo Sueños’ del Ministerio del Trabajo en alianza con la OIT, llega a su segunda fase para continuar acompañando la puesta en marcha de perfiles productivos definidos con víctimas del conflicto armado de Colombia en 20 municipios del país.

28 de septiembre de 2022

Bogotá — Los perfiles productivos que allí se gestan traen un mensaje de perdón, resiliencia y paz; 24 sujetos de reparación colectiva que hicieron parte de la fase I y recibieron asesoría técnica integral para la consolidación de los perfiles productivos, su comercialización, pero también para su reparación psicosocial, están listos para continuar.


Los perfiles productivos son definidos por el Ministerio del Trabajo como “un conjunto de características y vocaciones productivas de un territorio; de las capacidades, potencialidades y limitaciones de las principales actividades económicas que allí se realizan”.

Según la Unidad para las Víctimas, entidad encargada de la atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado en el país, la reparación colectiva es posible a través de medidas individuales y colectivas, que posibiliten el goce de sus derechos, la justicia y las garantías de no repetición.

Con ‘Emprendiendo Sueños’ estamos materializando las ideas y las aspiraciones productivas de más de 1.700 familias pertenecientes a comunidades campesinas y barriales, comunidades y pueblos étnicos, organizaciones, grupos y movimientos sociales, como aporte a la reconstrucción del tejido social.

Un camino hacia la paz

‘Emprendiendo Sueños’ llega a 10 departamentos de Colombia: Antioquia, Bolívar, Chocó, Cauca, Caldas, Córdoba, Cesar, La Guajira, Magdalena y Norte de Santander.

Como mecanismo de resiliencia, 30 familias pertenecientes a 3 comunidades del sujeto de reparación colectiva ‘Comunidad Emberá Dóbida de Bojayá’, departamento del Chocó, trabajan juntas en la implementación y siembra de arroz y maíz con sistema de secado, trillado del arroz, complementado con el empaque de los granos. El programa ha facilitado no solo la puesta en marcha de su perfil productivo, su comercialización, sino también la reconstrucción de la identidad comunitaria, los vínculos sociales y emocionales de sus participantes.

Por su lado, en el Cauca, uno de los departamentos más golpeados por la violencia en el país, 4 sujetos de reparación trabajan en un objetivo común: la asociatividad, la rentabilidad de las familias y el mejoramiento de sus procesos y prácticas ancestrales.

El sujeto de reparación colectiva ‘San Andrés de Pisimbalá Campesino’, al que pertenecen las veredas San Andrés, El Parque, Segovia y Brisas del municipio de Inzá, Cauca, y que lo constituyen 93 familias, se dedican a la producción de hortalizas como zanahoria, tomate y habichuela. Este perfil productivo se destaca por su impacto medioambiental en la zona; tras una gran apropiación de tecnologías limpias y buenas prácticas agrícolas, han logrado la recuperación de los suelos que anteriormente fueron desgastados por un mal enfoque productivo.

El sujeto de reparación colectiva ‘Pueblo Ancestral de Ambaló’ ubicado en el municipio de Silvia, Cauca, reúne 37 familias de 10 veredas dedicadas a la producción de papa y fresa. Una de las grandes apuestas a la conservación es el banco de semillas nativas desde un concepto de recuperación y cuidado; hasta el momento se han seleccionado 32 de las 70 variedades con que cuentan para fortalecer la siembra de huertas caseras.

Dedicados a la producción de limón Tahití y a la piscicultura como plan de vida de esta comunidad, 29 familias del sujeto de reparación ‘Consejo Comunitario Río Cauca, Comunidad San Miguel’ en Buenos Aires, norte del Cauca, trabajan engranados por cumplir la meta de tener una granja integral autosuficiente, donde el programa cumple el papel primordial de fortalecer los conocimientos empíricos y técnicos de los participantes.

Mientras que en Santander de Quilichao, Cauca, el sujeto de reparación colectiva denominado ‘Consejo Comunitario Zanjón de Garrapatero’, 30 familias fortalecen la producción y transformación de la yuca, cultivo de origen ancestral para la cultura afro en este territorio, en el ‘Resguardo San Lorenzo’, sujeto de reparación colectiva ubicado en Riosucio, Caldas, 50 familias tomaron el fortalecimiento de la planta de aprovechamiento de residuos sólidos como ruta de mitigación de la contaminación producida por plástico y la educación ambiental en los comuneros del resguardo.

En ‘Emprendiendo Sueños’ las experiencias y narrativas de guerra se traducen en una invitación a la paz; a partir de sus perfiles productivos, tradiciones ancestrales, saberes espirituales y la visión propia que tienen de comunidad, los sujetos de reparación colectiva son motivo de inspiración para sus territorios y para todo un país.