En la "Semana Fin de la Esclavitud Infantil"
Presentaron Estudio sobre percepciones y actitudes de adolescentes con respecto al Trabajo Infantil en el Trabajo Doméstico
Estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y ONG Terre des Hommes Holanda revela que en nuestro país existe una débil comprensión sobre la realidad del trabajo infantil en el trabajo doméstico. Los hallazgos del informe buscan mejorar los mensajes de las campañas de comunicación.
21 de noviembre de 2014
Lima (Noticias OIT).- Con motivo de conmemorarse la “Semana Fin de la Esclavitud Infantil” y en el marco de la campaña mundial de sensibilización contra el trabajo infantil, la Organización Internacional del Trabajo (OIT)a través del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), y la ONG Terre des Hommes Holanda presentaron el estudio “Lo que pienso y siento: percepciones y actitudes de adolescentes respecto del Trabajo Infantil en el Trabajo Doméstico”.
Este estudio –de naturaleza cualitativa y exploratoria– se llevó a cabo en las localidades de Carabayllo (Lima) y Cajamarca a través de grupos focales y entrevistas en profundidad, tanto a niñas y mujeres jóvenes involucradas en el trabajo doméstico como a niños, niñas y adolescentes que no participan en esta actividad, pero que son vulnerables al trabajo infantil.
El objetivo de la investigación es mejorar los mensajes comunicacionales sobre el trabajo infantil en el trabajo doméstico a fin de generar conciencia sobre las implicancias del mismo.
En el mismo evento se difundió el estudio “De puertas para adentro: estudio de casos sobre trabajo doméstico infantil en Lima y Cajamarca (Perú)", realizado igualmente por el programa IPEC de la OIT y Terre des Hommes, con la finalidad de profundizar en el conocimiento de las características de las familias de los niños, niñas y adolescentes trabajadores domésticos con miras a identificar y analizar las causas manifiestas y ocultas del fenómeno en las familias peruanas, así como sus consecuencias. Este estudio se realiza para complementar el conocimiento del tema y aportar elementos para el diseño de futuras intervenciones.
Ambos estudios de investigación han sido posibles gracias al financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y Terre des Hommes (Holanda).
Durante el evento, la Directora de la Organización Internacional del Trabajo para los Países Andinos, Carmen Moreno, indicó que en el Perú, existen más de 1 millón de niños, niñas y adolescentes en trabajo infantil, realizando acciones que afectan su desarrollo físico, mental y emocional.
Señaló que “se estima que en el Perú más de 100 mil niños, niñas y adolescentes entre 5 y 17 años realizan trabajo doméstico en casa de terceros, cuidando a los niños, haciendo los mandados y ayudando a sus empleadores a llevar sus pequeños negocios. Entre los trabajadores infantiles domésticos se incluyen a aquellos “con cama adentro” (o internos), así como a los que no viven con sus empleadores.
En nuestro país es una práctica históricamente arraigada que alude a situaciones en las que niñas, niños y adolescentes llevan a cabo tareas domésticas, no en su propio hogar, sino en el de un tercero o “empleador”, en algunos casos en condiciones de explotación. Se trata de “trabajadores invisibles”, debido a que sus labores son efectuadas al interior de casas que no son las suyas, sin ningún sistema de control.
Hay varios motivos por los que los niños y las niñas realizan trabajos domésticos. La pobreza y la promesa de un futuro mejor son, a veces, factores que determinan que los padres elijan el trabajo doméstico para sus hijos o también contribuyen a que los niños y niñas decidan por su cuenta llevar a cabo este tipo de trabajo. A pesar del abuso y la explotación generalizada, ciertos mitos perduran con el paso del tiempo. El informe revela que en nuestro país existe una débil comprensión sobre la realidad del trabajo infantil.
Por su parte Fernando Bolaños, viceministro de Poblaciones Vulnerables del Ministerio de la Mujer, informó que están realizando campañas para que cada municipalidad tenga una Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente, que brinde asesoría psicológica a los menores explotados.
La legislación vigente en el Perú incluye al trabajo doméstico infantil en la lista de actividades peligrosas por naturaleza y por condición, por lo cual está prohibida aún para los y las adolescentes en edad legal de trabajar.
Movilización en el Perú
En el Perú, distintas organizaciones están apoyando la “Semana Fin de la Esclavitud Infantil”, que se conmemora del 20 al 26 de noviembre, para llamar la atención de la comunidad internacional a fin de tomar medidas eficaces que permitan reducir de manera significativa las diversas formas de esclavitud infantil que subsisten en pleno siglo XXI.
Entre las instituciones que apoyan esta iniciativa figuran: la ONG Terre des Hommes Holanda, el Centro de Estudios Sociales y Publicaciones (CESIP), la Municipalidad Distrital de Miraflores, Terre des Hommes Italia, Terre des Hommes Suiza, Terre des Hommes Laussane, la Asociación Grupo de Trabajo Redes, la Escuela de Arte y Desarrollo Puckllay, el Grupo de Iniciativa Nacional por los Derechos del Niño (GIN), la Marcha Global contra el Trabajo Infantil, así como la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) entre otras.
“Semana Fin de la Esclavitud Infantil” es una iniciativa mundial que busca prevenir y erradicar la esclavitud de niños, niñas y adolescentes. Uno de sus principales objetivos es conseguir que este tema forme parte la agenda del Programa de Desarrollo Global de las Naciones Unidas 2016-2030 para reforzar los esfuerzos mundiales contra este abuso de los derechos humanos.
En el evento asistió el Viceministro de Poblaciones Vulnerables, Fernando Bolaños; la Directora de la OIT para los Países Andinos, Carmen Moreno; la Representante de la ONG Terre des Hommes Holanda, Carmen Montes; la Directora de la Unidad de Desarrollo Integral de la Familia del INABIF, Liliana Vega; y el representante de la Marcha Global contra el Trabajo Infantil, Isaac Ruiz.
Principales hallazgos del estudio
Pueden encontrar la nota completa en Boletín Encuentros
Este estudio –de naturaleza cualitativa y exploratoria– se llevó a cabo en las localidades de Carabayllo (Lima) y Cajamarca a través de grupos focales y entrevistas en profundidad, tanto a niñas y mujeres jóvenes involucradas en el trabajo doméstico como a niños, niñas y adolescentes que no participan en esta actividad, pero que son vulnerables al trabajo infantil.
El objetivo de la investigación es mejorar los mensajes comunicacionales sobre el trabajo infantil en el trabajo doméstico a fin de generar conciencia sobre las implicancias del mismo.
En el mismo evento se difundió el estudio “De puertas para adentro: estudio de casos sobre trabajo doméstico infantil en Lima y Cajamarca (Perú)", realizado igualmente por el programa IPEC de la OIT y Terre des Hommes, con la finalidad de profundizar en el conocimiento de las características de las familias de los niños, niñas y adolescentes trabajadores domésticos con miras a identificar y analizar las causas manifiestas y ocultas del fenómeno en las familias peruanas, así como sus consecuencias. Este estudio se realiza para complementar el conocimiento del tema y aportar elementos para el diseño de futuras intervenciones.
Ambos estudios de investigación han sido posibles gracias al financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y Terre des Hommes (Holanda).
Durante el evento, la Directora de la Organización Internacional del Trabajo para los Países Andinos, Carmen Moreno, indicó que en el Perú, existen más de 1 millón de niños, niñas y adolescentes en trabajo infantil, realizando acciones que afectan su desarrollo físico, mental y emocional.
Señaló que “se estima que en el Perú más de 100 mil niños, niñas y adolescentes entre 5 y 17 años realizan trabajo doméstico en casa de terceros, cuidando a los niños, haciendo los mandados y ayudando a sus empleadores a llevar sus pequeños negocios. Entre los trabajadores infantiles domésticos se incluyen a aquellos “con cama adentro” (o internos), así como a los que no viven con sus empleadores.
En nuestro país es una práctica históricamente arraigada que alude a situaciones en las que niñas, niños y adolescentes llevan a cabo tareas domésticas, no en su propio hogar, sino en el de un tercero o “empleador”, en algunos casos en condiciones de explotación. Se trata de “trabajadores invisibles”, debido a que sus labores son efectuadas al interior de casas que no son las suyas, sin ningún sistema de control.
Hay varios motivos por los que los niños y las niñas realizan trabajos domésticos. La pobreza y la promesa de un futuro mejor son, a veces, factores que determinan que los padres elijan el trabajo doméstico para sus hijos o también contribuyen a que los niños y niñas decidan por su cuenta llevar a cabo este tipo de trabajo. A pesar del abuso y la explotación generalizada, ciertos mitos perduran con el paso del tiempo. El informe revela que en nuestro país existe una débil comprensión sobre la realidad del trabajo infantil.
Por su parte Fernando Bolaños, viceministro de Poblaciones Vulnerables del Ministerio de la Mujer, informó que están realizando campañas para que cada municipalidad tenga una Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente, que brinde asesoría psicológica a los menores explotados.
La legislación vigente en el Perú incluye al trabajo doméstico infantil en la lista de actividades peligrosas por naturaleza y por condición, por lo cual está prohibida aún para los y las adolescentes en edad legal de trabajar.
Movilización en el Perú
En el Perú, distintas organizaciones están apoyando la “Semana Fin de la Esclavitud Infantil”, que se conmemora del 20 al 26 de noviembre, para llamar la atención de la comunidad internacional a fin de tomar medidas eficaces que permitan reducir de manera significativa las diversas formas de esclavitud infantil que subsisten en pleno siglo XXI.
Entre las instituciones que apoyan esta iniciativa figuran: la ONG Terre des Hommes Holanda, el Centro de Estudios Sociales y Publicaciones (CESIP), la Municipalidad Distrital de Miraflores, Terre des Hommes Italia, Terre des Hommes Suiza, Terre des Hommes Laussane, la Asociación Grupo de Trabajo Redes, la Escuela de Arte y Desarrollo Puckllay, el Grupo de Iniciativa Nacional por los Derechos del Niño (GIN), la Marcha Global contra el Trabajo Infantil, así como la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) entre otras.
“Semana Fin de la Esclavitud Infantil” es una iniciativa mundial que busca prevenir y erradicar la esclavitud de niños, niñas y adolescentes. Uno de sus principales objetivos es conseguir que este tema forme parte la agenda del Programa de Desarrollo Global de las Naciones Unidas 2016-2030 para reforzar los esfuerzos mundiales contra este abuso de los derechos humanos.
En el evento asistió el Viceministro de Poblaciones Vulnerables, Fernando Bolaños; la Directora de la OIT para los Países Andinos, Carmen Moreno; la Representante de la ONG Terre des Hommes Holanda, Carmen Montes; la Directora de la Unidad de Desarrollo Integral de la Familia del INABIF, Liliana Vega; y el representante de la Marcha Global contra el Trabajo Infantil, Isaac Ruiz.
Principales hallazgos del estudio
- Las niñas que participan en esta modalidad de trabajo infantil tienen una percepción ambivalente ante el tema. Por un lado, señalan que los niños y niñas en edad escolar no deben trabajar. Sin embargo, esto se convierte en un enunciado teórico por considerar que es aplicable a contextos ideales y ajenos a ellos.
- Consideran que el trabajo infantil en el trabajo doméstico en sí mismo no es malo: no se le percibe ilegal, inmoral ni dañino. Las actividades domésticas les son tan familiares que no identifican riesgo en ellas. Por el contrario, lo perciben favorable porque ganan dinero y aprenden nuevas habilidades, lo que les da mayores probabilidades de progresar, siempre que prosigan con sus estudios.
- Reconocen desventajas y riesgos en él, pero condicionado a la calidad humana del empleador.
- Tanto las niñas que participan en trabajo infantil en el trabajo doméstico como las que no lo hacen, se mueven en un entorno geográfico reducido (su barrio) por lo que la comunicación debe acercarse a ese entorno y no limitarse a los puntos de alto tránsito y a los medios masivos de comunicación. Para la mayoría, la escuela es un escenario privilegiado para la comunicación de mensajes, preventivos y de solidaridad, convirtiéndose los docentes en potenciales aliados a los cuales hay que dirigir acciones comunicativas que no sólo los sensibilicen sino también los informen acerca de los riesgos del trabajo infantil en el trabajo doméstico.
Pueden encontrar la nota completa en Boletín Encuentros