Presentan nuevo informe sobre indicadores de trabajo y excelencia en Chile

El informe identifica el estado de avance de 6 componentes claves, entre ellos: estabilidad en el trabajo, ingreso y trabajo productivo, condiciones de trabajo y empleo, conciliación trabajo y familia, protección social y diálogo social y relaciones laborales.

19 de mayo de 2011

Santiago.- Teniendo como objetivo central la promoción del trabajo decente en Chile, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Chile Calidad, presentaron hoy el “Segundo Informe sobre Indicadores de Trabajo y Excelencia en Chile (2003-2008)”, el cual analiza el nivel de desarrollo de las condiciones laborales en Chile.

El evento contó con la participación del Subsecretario del Trabajo, Bruno Baranda; del Director de la Oficina de la OIT para el Cono Sur, Guillermo Miranda; del Director Ejecutivo de Chile Calidad, Andrés Jara; del Gerente General de Minera Los Pelambres, Ignacio Cruz; la Especialista de OIT, Linda Deelen y el consultor de la misma institución, Eugenio Rivera, quien presentó los principales resultados del informe.

Durante la inauguración, Guillermo Miranda, Director de la Oficina de la OIT para el Cono Sur, destacó la importancia de esta iniciativa en la promoción del trabajo decente y señaló que: “El trabajo decente no es sólo un concepto normativo, sino también una orientación para las estrategias de desarrollo. La mejor manera de combatir la pobreza y la desigualdad es a través de oportunidades para hombres y mujeres de encontrar un trabajo que sea productivo y que se de en condiciones dignas”.

Respaldó esta visión, Bruno Baranda, Subsecretario del Trabajo, quien además señaló que: “El trabajo no es solo para proveernos dinero, sino que permite desarrollar nuestra vocación y generar riqueza al servicio del país. El compromiso del Gobierno está también con estas iniciativas, que contribuyen a que se pueda instalar un nuevo trato para la calidad de vida de los chilenos”.


Midiendo el Trabajo Decente

Reconociendo la importancia que adquiría el concepto de trabajo decente, en 2006, los actores sociales y el Gobierno de Chile decidieron crear un sistema de indicadores que hace posible cuantificar hasta qué punto el país está progresando hacia el objetivo del trabajo decente.

Así, el informe identifica el estado de avance de 6 componentes claves, entre ellos: estabilidad en el trabajo, ingreso y trabajo productivo, condiciones de trabajo y empleo, conciliación trabajo y familia, protección social y diálogo social y relaciones laborales.

Estos indicadores se aplican cada año a las empresas que han sido distinguidas con el Premio Nacional a la Calidad y Competitividad. Asimismo, estas variables se analizan de manera comparativa con el nivel medio de desarrollo del país.

Principales Resultados


Dentro de esta nueva entrega, a nivel país se destaca la brecha de género que aún persiste entre hombres y mujeres en términos de salarios y de participación de las mujeres entre directivos y profesionales. En tanto, este mismo indicador en empresas de excelencia, constata un aumento de salario de las mujeres y una leve tendencia positiva en cuanto a participación.

Por otra parte, en las empresas de excelencia, se evidencia un incremento en el promedio de años de permanencia en la empresa, tendencia que refleja una valoración por parte de los empresarios, por la experiencia y la confianza, tanto como una fidelidad de los trabajadores hacia las empresas.

En cuanto a los contratos indefinidos, se mantiene una alta participación y se evidencia una correlación inversa entre el tamaño de las empresas y la participación en este tipo de contratos.

Respecto a la protección social, los indicadores muestran que el número de cotizantes efectivos se ha incrementado sostenidamente en todo el país, pasando de casi 3 millones en 2003 a más de 4 millones en 2008. En empresas de excelencia, la cobertura en salud y previsión está muy cerca del 100%.

En materias de sindicalización y negociación colectiva, las tasas de participación a nivel país siguen bajas. Así, de 4.5% de trabajadores que participaban en negociaciones colectivas en 2003, se pasó a un 6.5% en 2008.

Andrés Jara, Director Ejecutivo de ChileCalidad, señaló que esta iniciativa ofrece un modelo de herramientas y buenas prácticas que aportan en el desafío de avanzar hacia el desarrollo. “Este es un modelo de excelencia con una mirada en que nuevamente las personas son el fundamento de toda actividad económica, y así el empleo va en la senda de ser de calidad, de ser un trabajo decente”.

En los años siguientes, el informe sobre indicadores de excelencia, será publicado anualmente y sus datos serán complementados además con instrumentos que faciliten a cada empresa autoevaluarse en relación a los distintos componentes del trabajo decente.