Presentadas las Directrices de orientación de la OIT y OMS sobre salud mental en el trabajo durante la presidencia española del Consejo de la Unión Europea

Durante el evento de alto nivel “Precariedad laboral y salud mental”, el departamento de seguridad y salud en el trabajo de OIT presentó dichas Directrices aplicables tanto a nivel de política como a nivel de lugar de trabajo para prevenir y abordar la salud mental en el ámbito laboral.

29 de septiembre de 2023

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MADRID - (OIT Noticias) Durante los días 26 y 27 de septiembre, el Ministerio de Trabajo y Economía Social de España ha organizado el encuentro de alto nivel sobre “Precariedad laboral y salud mental” en Toledo (España) para promover el debate sobre salud mental en el trabajo durante la presidencia española del Consejo de la Unión Europea (UE).

El evento ha estado presidido por el secretario de Estado de Empleo y Economía Social de España en funciones, Joaquín Pérez Rey, y ha contado con la participación de sus homólogos de distintos países de la Unión Europea, interlocutores sociales españoles y europeos, responsables de la Comisión Europea y distintos expertos internacionales en seguridad y salud en el trabajo, entre ellos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para abordar desde diferentes perspectivas los riesgos psicosociales en el ámbito laboral y en especial los riesgos asociados a la salud mental.

Salud mental en el trabajo

Con motivo de dicho evento, la especialista de seguridad y salud en el trabajo de la OIT, Ana Catalina Ramirez, ha presentado las Directrices de orientación de la OIT y la OMS sobre salud mental en el trabajo. Durante su ponencia ha destacado que, si bien el trabajo puede empeorar la salud mental, un entorno de trabajo seguro y saludable también puede contribuir a mejorarla. “Con frecuencia, la salud mental es incomprendida, carece de recursos y se le resta prioridad en comparación con la salud física”, ha señalado.

También, ha recordado que los entornos laborales con déficits de trabajo decente crean factores de riesgo psicosocial, pero que también existen factores de riesgo en trabajos decentes, y se debe prestar especial atención ante las transformaciones del mundo del trabajo que pueden crear nuevos riesgos o exacerbar los existentes.

Las Directrices presentadas se concentran en tres tipos de acciones: la acción preventiva con el objeto de revisar las políticas de gestión de riesgos laborales incluidos los psicosociales; la protección y promoción dirigida a dotar a las personas trabajadoras de normas para detectar dónde existen riesgos y tomar medidas en consecuencia; y por último, acciones de apoyo, que buscan el retorno al trabajo y reintegración de las personas con problemas de salud mental incluidas medidas frente a la discriminación. La participación, el liderazgo, la financiación, los derechos, o la integración son algunos de los factores clave para crear un entorno propicio a la hora de abordar la salud mental en el trabajo.

En el evento también participaron el director de la Oficina de la OIT para España, Félix Peinado, y la consejera técnica, Sara López.

Precariedad laboral

El resto del debate se centró en resaltar el vínculo existente entre salud mental y precariedad laboral y en que el hecho de abordar el debate de la salud mental en conexión con el trabajo es un nuevo hito en la construcción de una Europa más social.

Los expertos participantes en las jornadas pusieron también de manifiesto cómo, ante las transiciones del mundo del trabajo, en particular la digitalización, generadora de múltiples problemas como el tecnoestrés, ansiedad, etc.., y debido entre otras causas a la falta de un derecho a la desconexión reconocido, se debe de adoptar un enfoque integral. En dicho enfoque deberán incluirse, entre otras, medidas preventivas en materia de violencia y acoso en coherencia con el Convenio 190 de la OIT sobre violencia y acoso en el mundo del trabajo.

Por otro lado, se constató la importancia de actuar en materia de salud mental y trabajo con carácter urgente, en todos los niveles y a través de distintas organizaciones internacionales, entre las que se destacó la OMS y la OIT, para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 8, 3 y 5.

Para finalizar el debate, hubo distintas propuestas de elaboración de distinta normativa relativa a riesgos psicosociales y salud mental, así como la necesidad de abordar la cuestión de salud mental en el trabajo a través del aumento de la inversión y en todo caso, siendo crucial contar con la participación de los agentes sociales.