Panamá crea licencia de paternidad para trabajadores
La OIT felicitó a Panamá por sumarse al grupo de países de América Latina que ya han instituido licencias de paternidad remuneradas.
5 de junio de 2017
El Presidente de Panamá, Juan Carlos Varela Rodríguez, sancionó la Ley 27 del 23 de mayo de 2017, por la cual se crea la licencia de paternidad para los trabajadores de empresas privadas y servidores públicos.
La Ley que fue presentada ante la Asamblea de Diputados por el titular del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, Luis Ernesto Carles y promulgada en la Gaceta Oficial No 28285-B, otorga una licencia remunerada por paternidad a los trabajadores de los sectores privados y públicos cuyas esposas o convivientes en condiciones de singularidad e igualdad se encuentren en estado de gravidez.
Con esta licencia la cual será concedida al momento del nacimiento del hijo o la hija, los trabajadores recibirán tres días hábiles, los cuales serán computados como tiempo efectivo de servicio, periodo en el cual el beneficiario no podrá realizar labores para otro empleador o por cuenta propia.
Para acogerse a la misma el beneficiario deberá comunicar a su empleador o a la institución para cual labora con una semana de anticipación la fecha probable del parto de su esposa o conviviente en unión libre, así como presentar el certificado de nacimiento emitido por la Dirección Nacional de Registro Civil del Tribunal Electoral el cual lo acredita como padre del menor, según informó el Ministerio de Trabajo de Panamá.
La OIT felicitó a Panamá por sumarse al grupo de países de América Latina que ya han instituido licencias de paternidad remuneradas. Estas licencias son fundamentales para asegurar que los hombres comienzan a involucrarse en el cuidado de sus hijos e hijas desde el mismo momento del nacimiento. Son un primer paso en el diseño de estrategias amplias, desde la política pública, para contribuir a la redistribución de los cuidados entre hombres y mujeres. Redistribuir el trabajo de cuidado es crucial para que las mujeres puedan incorporarse y mantenerse en el mercado de trabajo en igualdad de condiciones con los hombres. Por eso, no es casual que sean aquellas sociedades que apuestan por la corresponsabilidad del cuidado entre todos los actores, las que detentan los mayores niveles de igualdad.
La Ley que fue presentada ante la Asamblea de Diputados por el titular del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, Luis Ernesto Carles y promulgada en la Gaceta Oficial No 28285-B, otorga una licencia remunerada por paternidad a los trabajadores de los sectores privados y públicos cuyas esposas o convivientes en condiciones de singularidad e igualdad se encuentren en estado de gravidez.
Con esta licencia la cual será concedida al momento del nacimiento del hijo o la hija, los trabajadores recibirán tres días hábiles, los cuales serán computados como tiempo efectivo de servicio, periodo en el cual el beneficiario no podrá realizar labores para otro empleador o por cuenta propia.
Para acogerse a la misma el beneficiario deberá comunicar a su empleador o a la institución para cual labora con una semana de anticipación la fecha probable del parto de su esposa o conviviente en unión libre, así como presentar el certificado de nacimiento emitido por la Dirección Nacional de Registro Civil del Tribunal Electoral el cual lo acredita como padre del menor, según informó el Ministerio de Trabajo de Panamá.
La OIT felicitó a Panamá por sumarse al grupo de países de América Latina que ya han instituido licencias de paternidad remuneradas. Estas licencias son fundamentales para asegurar que los hombres comienzan a involucrarse en el cuidado de sus hijos e hijas desde el mismo momento del nacimiento. Son un primer paso en el diseño de estrategias amplias, desde la política pública, para contribuir a la redistribución de los cuidados entre hombres y mujeres. Redistribuir el trabajo de cuidado es crucial para que las mujeres puedan incorporarse y mantenerse en el mercado de trabajo en igualdad de condiciones con los hombres. Por eso, no es casual que sean aquellas sociedades que apuestan por la corresponsabilidad del cuidado entre todos los actores, las que detentan los mayores niveles de igualdad.