OIT cierra su Centenario en Perú renovando el diálogo social para avanzar hacia un futuro con trabajo decente
Trabajadores y trabajadoras de diversos perfiles y sectores plantean sus inquietudes y expectativas sobre el futuro del trabajo ante representantes del gobierno, de las organizaciones de empleadores y de representantes sindicales.
9 de diciembre de 2019
Lima – La OIT en Perú culminó las celebraciones por su Centenario retomando la conversación sobre el futuro del trabajo, en un evento que tuvo como protagonistas a trabajadores y trabajadoras de diversos perfiles y sectores.
El panel principal estuvo conformado por personas que representan la realidad del mundo del trabajo: una joven culminando la educación superior, un trabajador migrante, una empresaria del sector de la micro o pequeña empresa, una trabajadora formalizada, una trabajadora del hogar y una trabajadora con discapacidad. Ellos plantearon sus inquietudes y propuestas para centrar la conversación del gobierno, los empleadores y los trabajadores sobre un futuro con trabajo decente.
El viceministro de Promoción del Empleo y Capacitación Laboral, Javier Palacios, reconoció que “los desafíos del futuro del trabajo no se resuelven si no estamos dispuestos a juntar las piezas: trabajadores, empleadores y gobierno, en un diálogo social sincero y constructivo”.
Juan Pedro Chang, representante de la CUT, y Diego de la Torre, en representación de CONFIEP también estuvieron presentes en el evento.
“Perú, al igual que muchos de los países andinos, ha tenido un año especialmente relevante en cuanto a la reflexión sobre ese futuro del trabajo”, reconoció Philippe Vanhuynegem, director de la OIT para los Países Andinos. “Ha sido un año en el que el diálogo social en general ha enfrentado importantes desafíos; y no ha sido siempre fácil llegar a acuerdos que redunden en una verdadera construcción de un bienestar equitativo con trabajo decente”, dijo el representante de OIT.
La OIT reconoce que el recurso más importante que poseen las personas para ganarse la vida dignamente es el potencial de su propio trabajo. Cuando el trabajo no dignifica, cuando las condiciones laborales son injustas y poco decentes, el descontento social se hace latente. La generación de trabajo decente permite construir sociedades incluyentes, pacíficas y prósperas, en las que impere la justicia social.
Y en este cometido, la OIT tiene la misión de garantizar que el tripartismo y el diálogo social siguen siendo, hoy, la forma más eficaz de enfrentar el cambio, y de asegurar la inclusión de todas las personas.
“Por eso, seguiremos apoyando a los representantes del tripartismo en el Perú para que el Bicentenario encuentre a los actores del mundo del trabajo preparados y comprometidos para demostrar que, en efecto, los 100 años de experiencia sobre diálogo social acumulados en el seno de la OIT, pueden permitirles liderar hoy diálogos exitosos para asegurar el bienestar equitativo para todos”, concluyó Vanhuynegem.
El panel principal estuvo conformado por personas que representan la realidad del mundo del trabajo: una joven culminando la educación superior, un trabajador migrante, una empresaria del sector de la micro o pequeña empresa, una trabajadora formalizada, una trabajadora del hogar y una trabajadora con discapacidad. Ellos plantearon sus inquietudes y propuestas para centrar la conversación del gobierno, los empleadores y los trabajadores sobre un futuro con trabajo decente.
El viceministro de Promoción del Empleo y Capacitación Laboral, Javier Palacios, reconoció que “los desafíos del futuro del trabajo no se resuelven si no estamos dispuestos a juntar las piezas: trabajadores, empleadores y gobierno, en un diálogo social sincero y constructivo”.
Juan Pedro Chang, representante de la CUT, y Diego de la Torre, en representación de CONFIEP también estuvieron presentes en el evento.
“Perú, al igual que muchos de los países andinos, ha tenido un año especialmente relevante en cuanto a la reflexión sobre ese futuro del trabajo”, reconoció Philippe Vanhuynegem, director de la OIT para los Países Andinos. “Ha sido un año en el que el diálogo social en general ha enfrentado importantes desafíos; y no ha sido siempre fácil llegar a acuerdos que redunden en una verdadera construcción de un bienestar equitativo con trabajo decente”, dijo el representante de OIT.
La OIT reconoce que el recurso más importante que poseen las personas para ganarse la vida dignamente es el potencial de su propio trabajo. Cuando el trabajo no dignifica, cuando las condiciones laborales son injustas y poco decentes, el descontento social se hace latente. La generación de trabajo decente permite construir sociedades incluyentes, pacíficas y prósperas, en las que impere la justicia social.
Y en este cometido, la OIT tiene la misión de garantizar que el tripartismo y el diálogo social siguen siendo, hoy, la forma más eficaz de enfrentar el cambio, y de asegurar la inclusión de todas las personas.
“Por eso, seguiremos apoyando a los representantes del tripartismo en el Perú para que el Bicentenario encuentre a los actores del mundo del trabajo preparados y comprometidos para demostrar que, en efecto, los 100 años de experiencia sobre diálogo social acumulados en el seno de la OIT, pueden permitirles liderar hoy diálogos exitosos para asegurar el bienestar equitativo para todos”, concluyó Vanhuynegem.