OIT capacita sobre Auditorías Participativas de Género

Una auditoría de género refuerza la capacidad colectiva de una organización para analizar sus actividades desde una perspectiva de género y determinar los aciertos y las deficiencias a la hora de promover la igualdad entre los hombres y las mujeres.

15 de agosto de 2011

Santiago de Chile. En el marco del mandato de la Organización de Naciones Unidas, de lucha por la igualdad de género, entre el 8 y el 12 de agosto se realizó en la sede de la OIT en Santiago, una capacitación sobre la metodología para las auditorías participativas de género (APG) de la OIT. La capacitación, organizada por y la Oficina para la Igualdad de Género de Ginebra con el apoyo del Centro Internacional de Formación de Turín (CIF), tuvo como objetivo formar auditores de género.

La APG, está orientada a obtener un panorama global del avance de toda una organización respecto de la incorporación de la perspectiva de género. Así, la capacitación estuvo destinada a fortalecer las capacidades de las oficinas de la OIT de la Región para realizar auditorías a mandantes, otras organizaciones de Naciones Unidas y al quehacer de ellas mismas y como una manera de reforzar la transversalización de la dimensión de género en las políticas laborales y en las agendas de los actores sociales.

El taller contó con la participación de 25 personas provenientes de países de América Latina y España y fue facilitada por Susan Maybud, coordinadora del programa de auditorías de género del Gender Bureau, Valerio Tranchini consultor del Centro de Formación de Turín y Linda Wirth, ex directora del Gender Bureau de OIT.

La APG es un mecanismo para realizar una “auditoría social”, y se enmarca en la categoría de “auditorías de la calidad”. Mediante esta herramienta se examina si las prácticas internas y los sistemas de apoyo orientados a la integración de las cuestiones de género son eficaces y se refuerzan mutuamente, y si son objeto de seguimiento.

Una auditoría de género refuerza la capacidad colectiva de una organización para analizar sus actividades desde una perspectiva de género y determinar los aciertos y las deficiencias a la hora de promover la igualdad entre los hombres y las mujeres.

Los mandantes de la OIT y el sistema de las Naciones Unidas se interesan cada vez más en realizar auditorías de género a fin de acelerar la incorporación de las consideraciones de género en sus propias organizaciones. La OIT responde modificando y revisando la metodología que aplica para realizarlas, adaptándolas a sus necesidades específicas.