“No hay trabajos en un planeta muerto”
Para celebrar este año el Día Mundial del Trabajo Decente, las organizaciones sindicales han escogido el tema del cambio climático, incitando a los gobiernos a actuar para crear prosperidad para todos en un planeta sustentable. Este enfoque viene a raíz de la cumbre del cambio climático de la ONU el mes pasado, en donde una y otra vez, escuché a los líderes políticos y empresariales emitiendo una demanda similar y haciendo el vínculo entre el trabajo decente y la sustentabilidad.
15 de octubre de 2014
Vivimos en un tiempo marcado por los más altos niveles de desigualdad que se recuerdan. El aumento en la inseguridad de trabajo es una realidad para muchos, en especial para 1.2 billones de trabajadores pobres en el mundo. El cambio climático está destruyendo trabajos y medios de vida en cada esquina del planeta.
Frente a estas tristes realidades, los trabajadores están demandando un acuerdo global ambicioso, el cual limita el cambio climático y promueve la integración social y la reducción de pobreza al crear trabajos decentes.
Cierto es, que la adaptación al cambio climático y alcanzar un acuerdo global en París en el 2015 siguen siendo enormes desafíos.
Las emisiones de gas de efecto invernadero continúan aumentando, ahora excediendo las 54 millones de toneladas de CO2 por año. La ciencia nos dice que el límite máximo de calentamiento global tolerable de no más de 2°C a finales de siglo sería de 44 Giga toneladas hoy en día y el descenso de las emisiones mundiales sería a partir del 2020 en adelante.
Reunión sin precedentes
A pesar de la magnitud de los desafíos, estoy alentado por lo que vi y escuché cuando atendí a la Cumbre del Clima convocada por el secretario general de la ONU Ban ki-Moon el 23 de Septiembre en Nueva York. Una reunión de más de 120 jefes de estado y gobierno en un solo día para discutir un problema sin precedentes.
El presidente Obama de los Estados Unidos señaló que acciones por el clima generan empleos. El presidente de Barbados y el de Croacia hicieron referencia a los trabajos verdes que han generado a través de sus políticas energéticas. Destacando los grandes avances realizados por Indonesia para reducir la deforestación, la mayor fuente de gases de efecto invernadero en ese país, el presidente Susilo Bambang Yudhoyono argumento que estos avances sólo habrían permanecido en poder si estos estuvieran respaldados por una sustentabilidad social.
La ciencia nos dice que el límite máximo de calentamiento global tolerable es de no más de 2°C a finales de siglo sería de 44 Giga toneladas hoy en día y el descenso de las emisiones mundiales sería a partir del 2020 en adelante.
En la cumbre también atendieron más de 100 directores ejecutivos de multinacionales activas en sectores de energía a la alimentación para el transporte y las finanzas. Estos líderes empresariales remarcaron la consigna sindical que dice “no hay trabajos en un planeta muerto”, reconociendo que “las empresas no pueden triunfar en un planeta que fracasa.”
La oportunidad económica que proviene de las políticas climáticas proactivas no solo se destacó por los líderes políticos y empresariales junto con la sociedad civil y las organizaciones sindicales. También es el principal mensaje de un nuevo informe “Mejor Crecimiento – Mejor Clima” presentado por un panel de alto nivel de distinguidos políticos y científicos, incluyendo 2 ganadores del premio Nobel de economía.
El informe apoya las conclusiones clave del análisis anterior de la OIT, PNUMA y otros en que el mundo no tiene que elegir entre el desarrollo con trabajos y niveles de vida más altos por un lado o la estabilización del clima mundial por el otro. Argumenta que las inversiones de $ 90 billones de dólares en energía, desarrollo urbano y agricultura pueden poner el crecimiento en un camino sustentable. Destaca la importancia en ponerle precio al carbono. Significativamente, el informe destaca la necesidad de una transición justa para los trabajadores cuyos trabajos e ingresos se vean afectados negativamente.
A través de nuestro programa de Empleos Verdes y la Asociación para la Acción en Economía Verde (AAEV), la OIT colabora con PNUMA, PNUD, ONUDI y UNITAR para ayudar a los Estados miembros a poner políticas sustentables en marcha. Satisfacer el mundo de retos laborales del cambio climático es una de las prioridades de la OIT y ya que la organización avanza hacia su segundo siglo la he convertido en una de nuestras iniciativas del centenario.
Satisfacer el mundo de retos laborales del cambio climático es una de las prioridades de la OIT y ya que la organización avanza hacia su segundo siglo la he convertido en una de nuestras iniciativas del centenario.
Me he reunido con Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que encabeza los esfuerzos para alcanzar un acuerdo climático mundial en 2015. Acordamos trabajar juntos de manera estrecha para destacar los beneficios que pueden provenir de políticas climáticas ambiciosas.
El ímpetu se está construyendo. Hay un creciente consenso de que el cambio climático y el trabajo decente para todos son dos desafíos definitorios del siglo 21. Y deben ser tratados conjuntamente. El Día Mundial del Trabajo Decente es una oportunidad para impulsar a los trabajadores, empleados y gobiernos. El momento es ahora. La OIT apoya un acuerdo global ambicioso que fomente la transición justa hacia el trabajo decente para hombre y mujeres en todo lugar.
Frente a estas tristes realidades, los trabajadores están demandando un acuerdo global ambicioso, el cual limita el cambio climático y promueve la integración social y la reducción de pobreza al crear trabajos decentes.
Cierto es, que la adaptación al cambio climático y alcanzar un acuerdo global en París en el 2015 siguen siendo enormes desafíos.
Las emisiones de gas de efecto invernadero continúan aumentando, ahora excediendo las 54 millones de toneladas de CO2 por año. La ciencia nos dice que el límite máximo de calentamiento global tolerable de no más de 2°C a finales de siglo sería de 44 Giga toneladas hoy en día y el descenso de las emisiones mundiales sería a partir del 2020 en adelante.
Reunión sin precedentes
A pesar de la magnitud de los desafíos, estoy alentado por lo que vi y escuché cuando atendí a la Cumbre del Clima convocada por el secretario general de la ONU Ban ki-Moon el 23 de Septiembre en Nueva York. Una reunión de más de 120 jefes de estado y gobierno en un solo día para discutir un problema sin precedentes.
El presidente Obama de los Estados Unidos señaló que acciones por el clima generan empleos. El presidente de Barbados y el de Croacia hicieron referencia a los trabajos verdes que han generado a través de sus políticas energéticas. Destacando los grandes avances realizados por Indonesia para reducir la deforestación, la mayor fuente de gases de efecto invernadero en ese país, el presidente Susilo Bambang Yudhoyono argumento que estos avances sólo habrían permanecido en poder si estos estuvieran respaldados por una sustentabilidad social.
La ciencia nos dice que el límite máximo de calentamiento global tolerable es de no más de 2°C a finales de siglo sería de 44 Giga toneladas hoy en día y el descenso de las emisiones mundiales sería a partir del 2020 en adelante.
En la cumbre también atendieron más de 100 directores ejecutivos de multinacionales activas en sectores de energía a la alimentación para el transporte y las finanzas. Estos líderes empresariales remarcaron la consigna sindical que dice “no hay trabajos en un planeta muerto”, reconociendo que “las empresas no pueden triunfar en un planeta que fracasa.”
La oportunidad económica que proviene de las políticas climáticas proactivas no solo se destacó por los líderes políticos y empresariales junto con la sociedad civil y las organizaciones sindicales. También es el principal mensaje de un nuevo informe “Mejor Crecimiento – Mejor Clima” presentado por un panel de alto nivel de distinguidos políticos y científicos, incluyendo 2 ganadores del premio Nobel de economía.
El informe apoya las conclusiones clave del análisis anterior de la OIT, PNUMA y otros en que el mundo no tiene que elegir entre el desarrollo con trabajos y niveles de vida más altos por un lado o la estabilización del clima mundial por el otro. Argumenta que las inversiones de $ 90 billones de dólares en energía, desarrollo urbano y agricultura pueden poner el crecimiento en un camino sustentable. Destaca la importancia en ponerle precio al carbono. Significativamente, el informe destaca la necesidad de una transición justa para los trabajadores cuyos trabajos e ingresos se vean afectados negativamente.
A través de nuestro programa de Empleos Verdes y la Asociación para la Acción en Economía Verde (AAEV), la OIT colabora con PNUMA, PNUD, ONUDI y UNITAR para ayudar a los Estados miembros a poner políticas sustentables en marcha. Satisfacer el mundo de retos laborales del cambio climático es una de las prioridades de la OIT y ya que la organización avanza hacia su segundo siglo la he convertido en una de nuestras iniciativas del centenario.
Satisfacer el mundo de retos laborales del cambio climático es una de las prioridades de la OIT y ya que la organización avanza hacia su segundo siglo la he convertido en una de nuestras iniciativas del centenario.
Me he reunido con Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que encabeza los esfuerzos para alcanzar un acuerdo climático mundial en 2015. Acordamos trabajar juntos de manera estrecha para destacar los beneficios que pueden provenir de políticas climáticas ambiciosas.
El ímpetu se está construyendo. Hay un creciente consenso de que el cambio climático y el trabajo decente para todos son dos desafíos definitorios del siglo 21. Y deben ser tratados conjuntamente. El Día Mundial del Trabajo Decente es una oportunidad para impulsar a los trabajadores, empleados y gobiernos. El momento es ahora. La OIT apoya un acuerdo global ambicioso que fomente la transición justa hacia el trabajo decente para hombre y mujeres en todo lugar.