Press release

La Declaración política de la ONU sobre el VIH y el sida invita al mundo del trabajo a asumir un papel protagónico

Los Estados miembros de las Naciones Unidas, en la Declaración final de la Reunión de Alto Nivel sobre VIH que tiene lugar en esta ciudad, reconocieron el 10 de junio de 2011, la Recomendación de la OIT sobre el VIH y el sida y el mundo del trabajo, 2010 (núm. 200) como un instrumento fundamental de derechos humanos en la respuesta mundial al VIH.

10 de junio de 2011

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New York (Noticias de la OIT) – Los Estados miembros de las Naciones Unidas, en la Declaración final de la Reunión de Alto Nivel sobre VIH que tiene lugar en esta ciudad, reconocieron el 10 de junio de 2011, la Recomendación de la OIT sobre el VIH y el sida y el mundo del trabajo, 2010 (núm. 200) como instrumento fundamental de derechos humanos en la respuesta mundial al VIH.

La Declaración establece que la nueva norma internacional del trabajo, así como otros convenios y recomendaciones pertinentes de la OIT, deberían guiar los esfuerzos de la comunidad internacional dirigidos a mitigar el impacto de la epidemia en las vidas de los trabajadores, sus familias, las personas a su cargo, los lugares de trabajo y las economías.

La Directora del Programa sobre VIH y Sida de la OIT, Sophia Kisting, dijo: “Celebramos el llamado de la ONU a las partes interesadas del mundo del trabajo para que asuman un papel protagónico en la respuesta mundial al VIH como parte del compromiso oficial de la ONU dirigido a intensificar los esfuerzos para eliminar el VIH y el SIDA”.

La Declaración establece que “Nosotros […] instamos a los empleadores, organizaciones sindicales, empleados y voluntarios a eliminar el estigma y la discriminación, proteger los derechos humanos y facilitar el acceso a la prevención, tratamiento, atención y apoyo del VIH” (párr. 85). La Declaración identifica además el lugar de trabajo como uno de los ámbitos para alcanzar e involucrar a los jóvenes líderes en la respuesta a la epidemia.

Muchos de los principios fundamentales de la Recomendación de la OIT están reflejados en las disposiciones generales adoptadas por la Asamblea de las Naciones Unidas – que reúne a Jefes de Estado, de Gobierno y sus delegados – para consolidar la respuesta mundial al VIH, reconociendo así la pertinencia y la contribución de las intervenciones del lugar de trabajo.

La Declaración de las Naciones Unidas establece que “las personas que viven con VIH, incluyendo a sus familias, deberían participar en pie de igualdad en las actividades sociales, económicas y culturales, sin prejuicios ni discriminación, y [deberían] tener el mismo acceso a la atención médica y apoyo comunitario que todos los miembros de la comunidad” (párr. 40).

La Recomendación de la OIT fue adoptada en junio de 2010 con el apoyo abrumador de los mandantes de la OIT: gobiernos, empleadores y trabajadores. Se basa en el derecho de todos los trabajadores – sin importar su estado serológico respecto al VIH – a participar plenamente en la vida económica. Como la Declaración, enfatiza la necesidad de proteger a las familias, promover la participación de las personas que viven con VIH en la elaboración e implementación de políticas y programas y garantizar los derechos humanos. Las vulnerabilidades específicas de las mujeres, jóvenes y migrantes también deben ser abordadas a través de medidas pertinentes, y se estimula a los Estados a revisar su legislación, políticas y prácticas para crear un ambiente propicio.

Además se señaló la necesidad de formar y retener a los trabajadores de la salud, por ser uno de los mayores obstáculos al acceso de los servicios relacionados con el VIH y el Sida.

Los actores de la sociedad civil, en particular las redes de personas que viven con VIH, manifestaron su firme apoyo al reconocimiento del valor de la Recomendación núm. 200 de la OIT en la Declaración.

En ocasión de la Reunión de Alto Nivel de la ONU, la OIT en colaboración con ONUSIDA, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Organización Internacional para los Refugiados (ACNUR), organizó un evento paralelo para discutir las maneras de facilitar el acceso a los trabajadores migrantes y los trabajadores itinerantes a los programas de prevención del VIH. A pesar de los compromisos adquiridos por los gobiernos en el Período Extraordinario de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA en junio 2001, los esfuerzos internacionales aún necesitan ser afianzados para abordar las vulnerabilidades asociadas con el proceso de migración, así como para cesar las políticas y las prácticas discriminatorias. En este sentido, la Recomendación núm. 200 exhorta a los países de origen, tránsito y destino a concertar acuerdos bilaterales y multilaterales dirigidos a garantizar el acceso de los trabajadores migrantes a los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo del VIH.

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